7 de octubre de 2025
Barclays aseguró que hay consenso para una flotación total del dólar en la Argentina tras las elecciones
El gigante británico se reunió con unos 50 inversores y analistas en Buenos Aires, según plasmó en un informe para clientes. Las conversaciones giraron en torno a tres ejes: el régimen cambiario tras las elecciones, política y gobernabilidad y la crisis cambiaria
Barclays sostuvo: “La desinflación ya no es vista como prioridad en la opinión pública. Los argentinos pueden convivir con una inflación mensual del 2% por ahoraâ€. El informe remarca, además, que la ausencia de crecimiento desde diciembre y las dificultades para acumular reservas refuerzan la percepción de insostenibilidad del régimen vigente. Para muchos de los participantes, el ajuste cambiario aparece cercano dado que el traspaso a precios serÃa limitado y el costo polÃtico no resultarÃa “prohibitivoâ€. A pesar de este diagnóstico, Barclays advierte que existen dudas relevantes respecto a la capacidad del gobierno para ejecutar un giro de semejante magnitud.
La perspectiva base entre analistas e inversores consultados es que la flotación total del dólar se impondrá tras las elecciones, por la falta de alternativas viables y la presión de los factores polÃticos. Si el régimen actual permaneciera bajo tensión y el desenlace electoral no favoreciera al oficialismo de La Libertad Avanza (LLA), el gobierno enfrentarÃa dificultades para evitar un cambio.
Algunos actores del mercado tienen expectativas de que el Tesoro norteamericano adquiera y conserve bonos argentinos, además de ampliar la lÃnea de swap de USD 20.000 millones. Estas herramientas facilitarÃan los pagos próximos y reducirÃan el riesgo de default para la administración entrante, sin importar su orientación polÃtica.
Bessent En el plano polÃtico, Barclays identificó consenso acerca del error estratégico que significó para la gestión actual confrontar a los gobernadores provinciales, con el caso de Corrientes como ejemplo más notorio. El informe vincula esa dinámica con dificultades de gobernabilidad y la conformación de un Congreso adverso para el oficialismo. De cara al escenario posterior a las elecciones, la mayorÃa de los consultados anticipa que Milei buscará una postura más moderada para reconstruir vÃnculos con las provincias, por la necesidad de colaboración legislativa y los propios incentivos de los gobernadores, enfocados en sus chances de reelección y en el acceso a fondos discrecionales y recursos para infraestructura.En cuanto a las proyecciones electorales, el escenario base es que LLA obtendrÃa entre el 34% y el 37% de los votos el 26 de octubre, mientras que el Frente de Todos (FP) se ubicarÃa en niveles similares, dejando el resultado abierto y con el espacio de centro, representado por Provincias Unidas, alcanzando un desempeño aceptable. Este cálculo considera el 33 % logrado por LLA en Buenos Aires (más dos puntos porcentuales por listas “clonâ€) y la expectativa de una mayor participación favorable al oficialismo. Una minorÃa más pesimista teme que la falta de reacción tras la derrota en Buenos Aires, sumada al deterioro macroeconómico y el desgaste por acusaciones contra el principal candidato de LLA, arrastre al partido cerca del 30%. En ese caso, el principal riesgo serÃa el “pato rengoâ€, es decir, la pérdida de colaboración de parte de los gobernadores y un deterioro de las perspectivas macroeconómicas si las chances de Milei para 2027 se ven comprometidas.
Sobre la actual crisis cambiaria, Barclays identificó opiniones divergentes acerca de la evolución del mercado de divisas hasta las elecciones. Para algunos, las últimas restricciones al arbitraje entre el tipo de cambio oficial y el paralelo serÃan suficientes para limitar la pérdida de reservas entre USD 2.000 millones y USD 4.000 millones antes de la votación. Sin embargo, la mayorÃa espera una presión al alza a medida que se acerque el dÃa electoral.Para concluir, el informe de Barclays resalta que, si bien el consenso sobre la necesidad de modificar el régimen cambiario es amplio, persiste el riesgo de soluciones parciales y problemas no resueltos, lo que podrÃa traer nuevos desafÃos en el horizonte de 2027.
