26 de septiembre de 2025
La historia del mendocino que fue doble de Brad Pitt y la noche que lo invitó a su cumpleaños: �??Nunca me vi parecido a él�?�
Fue durante el rodaje de �??Siete años en el Tíbet�?� en Uspallata. Fernando Martín, por entonces un estudiante de 19 años, fue a pedir trabajo y terminó convertido en el doble del actor. Tres décadas después revive aquella aventura. �??En el pueblo pasé a ser superfamoso. Todo el mundo me saludaba, salía en los periódicos�?�, cuenta
Hoy Fernando tiene 49 años y vive en Málaga, España, donde llegó en 1999. Está casado con una andaluza, tiene dos hijos y se dedica a la construcción de piletas de lujo. La tonada española que se le escapa en la conversación revela sus más de dos décadas fuera de Argentina, pero el recuerdo de aquellos meses en Uspallata sigue intacto. Entre risas, revive escenas de aquella aventura: desde la riesgosa cabalgata en la oscuridad, pasando por la noche en que celebraron el cumpleaños número 33 de Brad Pitt en Mendoza hasta la foto prohibida que logró sacarse con el actor durante el festejo.
—¿Cómo fue que llegaste a que te eligieran como doble de Brad Pitt?—SabÃamos que en el hotel Uspallata estaban buscando gente para trabajar en la producción. De hecho, ya habÃa un grupo de amigos en vestuario y otros lavando autos. Fuimos, preguntamos y, mientras esperábamos directivas, una chica se paró enfrente de mà y me empezó a hablar en inglés. Yo no entendÃa nada. Se fue y volvió con un argentino que trabajaba en una productora vinculada a la pelÃcula. “Ella es la jefa del casting en Mendoza para el doble de Brad Pitt. Ya eligieron uno, pero dice que a ti te ve potencial. ¿Te gustarÃa quedarte y hacer la prueba?â€, me dijo. Lo primero que pensé fue que era un cámara oculta. —¿Y qué pasó después?—¿Firmaste un contrato? ¿Cuánto te pagaron?
—SÃ, firmé un contrato. TodavÃa lo tengo guardado. Me pagaban 90 dólares por dÃa. En 1996 era un dinero importante. Cuando hacÃa escenas de riesgo, como subir a caballo o quedarme colgado de una cuerda a dos metros de altura, me pagaban un extra. Para mà era una tonterÃa bajar corriendo por una montaña porque lo hacÃa desde niño, pero estaba considerado como de riesgo. Brad Pitt no lo hacÃa porque si se caÃa o se lastimaba se terminaba la pelÃcula. Entonces, ¿para qué arriesgarse? —¿Cuál fue la escena más peligrosa que te tocó hacer?—Más allá del parecido fÃsico, ¿recibiste algún tipo de preparación actoral o entrenamiento para hacer de doble?
—¿Cómo fue el primer encuentro con Brad Pitt?
—No hubo una presentación formal. Fue muy loco porque yo llevaba una semana vistiéndome igual que él y filmando algunas tomas, pero todavÃa no nos habÃan presentado. Un dÃa estaba agachado, atándome los zapatos, y vi dos zapatos iguales delante de mÃ. Levanté la cabeza y era él. “I am Brad Pittâ€, me dijo. Y yo le contesté: “No hablo inglésâ€. Enseguida llamó a un traductor: “Bienvenido, mucha suerteâ€. Y eso fue todo. Me acuerdo de que fumaba y, de vez en cuando, me convidaba un cigarro. Él actuaba, yo hacÃa mi trabajo y por ahà me saludaba. Ese era mi trato con él.—Lo habÃa visto en varias pelÃculas. SabÃa que era una estrella, pero bueno, personalmente es más guapo todavÃa. Él tenÃa 33 años y yo apenas 19… pero parecÃa mayor que él.
—¿Y vos te veÃas parecido?—¿Cómo era tu rutina durante el rodaje? ¿Filmabas todos los dÃas?
—¿Qué repercusiones tuvo todo esto entre tus amigos y tu familia?
—¿En algún momento sentiste presión por mantener la imagen fÃsica similar a la de Brad Pitt?
—¿Tenés algún recuerdo especial de esos meses de rodaje?
—Una anécdota increÃble para contar en cualquier reunión…
—¿Cuántas veces miraste la pelÃcula?
—¿Cómo siguió tu vida después de esa experiencia?
—¿Extrañás algo de Argentina o ya te sentÃs más español?
Fotos/Gentileza del entrevistado. Agradecimientos/Nacho de la Rosa.
