25 de septiembre de 2025
Dinamarca pidió perdón por la colocación de anticonceptivos sin consentimiento a niñas y adolescentes de Groenlandia
Entre 1960 y 1991, autoridades colocaron dispositivos intrauterinos y administraron tratamientos hormonales a niñas y adolescentes, muchas de tan solo doce años, como parte de una política sanitaria que dejó consecuencias físicas y emocionales perdurables en cientos de familias del territorio autónomo
Investigaciones y documentos oficiales verifican que al menos 4.500 mujeres y adolescentes, algunas de solo 12 años, recibieron un DIU o anticonceptivos hormonales en procedimientos que, en muchos casos, carecieron de autorización y de información adecuada sobre los riesgos.
El testimonio de Katrine Petersen revela la dimensión humana de estas prácticas. Ella quedó embarazada a los 13 años y, tras un aborto en un hospital de Maniitsoq, médicos daneses le insertaron un DIU, de nuevo sin su autorización ni información previa. “Por mi edad, no sabÃa qué hacerâ€, relató Petersen.
El procedimiento derivó en trauma, episodios depresivos y problemas de fertilidad en la adultez; nunca pudo volver a ser madre.En la ceremonia, intervinieron también el presidente autonómico groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, y portavoces de las afectadas. Nielsen recalcó el carácter inaceptable de lo ocurrido y subrayó: “Nos hemos reunido hoy por algo inaceptable. Una disculpa no significa que aceptemos lo ocurrido. Estamos hoy aquà porque no aceptamos lo ocurridoâ€.
El primer ministro groenlandés describió el episodio como uno de los más oscuros de la historia de la isla y destacó el sentimiento de abandono persistente en la sociedad.Una investigación divulgada recientemente por el gobierno danés, realizada por la Universidad de Groenlandia y el Instituto Nacional de Salud Pública de la Universidad del Sur de Dinamarca, documentó 410 casos en detalle, basándose en registros médicos y testimonios. La mayorÃa de las mujeres reportó complicaciones fÃsicas tras las intervenciones.Otra sobreviviente, Kirstine Berthelsen, narró que le insertaron un DIU a los 14 años sin recibir explicación ni motivo. Sufrió dolor crónico de forma inmediata y, años después, complicaciones en embarazos y maternidad. Los testimonios exponen el alcance de la intervención estatal sobre los cuerpos y la vida privada de las mujeres groenlandesas.
Las polÃticas danesas hacia la población indÃgena no se limitaron a la anticoncepción forzada. IncluirÃan también la remoción de niños inuit para su “reeducación†en hogares daneses y la supervisión estatal de la competencia parental, llegando a separaciones forzosas.(Con información de EFE, AP y AFP)
