18 de septiembre de 2025
Trump y Carlos III intercambiaron elogios en el banquete de Estado que inauguró la visita oficial a Reino Unido
El presidente estadounidense califica de �??honor singular�?� ser recibido por el monarca británico, quien destaca su �??compromiso personal�?� para resolver conflictos mundiales
El presidente de Estados Unidos también dijo una de sus frases más repetidas: “Y como paÃs, como saben, nos va increÃblemente bien. Hace un año tenÃamos un paÃs muy enfermo, y hoy creo que somos el paÃs más ‘sexy’ del mundoâ€.
Por su parte, Carlos III elogió el “compromiso personal del presidente para encontrar soluciones a algunos de los conflictos más insolubles del mundoâ€, sin hacer referencia a ninguno en particular.“Mientras la tiranÃa amenaza una vez más a Europa, nosotros y nuestros aliados nos unimos en apoyo a Ucrania para disuadir la agresión y asegurar la pazâ€, declaró el monarca durante su discurso, haciendo hincapié en el esfuerzo de ambos paÃses en mantener “la relación más estrecha en materia de defensa, seguridad e inteligencia jamás conocidaâ€.El rey destacó la sólida relación entre ambos paÃses desde la independencia de Estados Unidos hasta la actualidad, incluyendo su colaboración durante las guerras mundiales. Incluso bromeó con que, si los rumores de la prensa sobre un supuesto romance con la hija de Richard Nixon en los años 70 hubieran sido ciertos, esa “relación especial†se habrÃa estrechado aún más.También señaló el hecho de que Trump ha pisado suelo británico dos veces en los dos últimos meses —visitó Escocia a finales de julio— y bromeó con que “el suelo británico constituye un espléndido campo de golfâ€.
Trump y Carlos III se han sentado en mitad a la mesa, flanqueados por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y la princesa Catalina de Gales, respectivamente, mientras que al otro lado de la mesa se sentaron la reina, Melania Trump, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent y el prÃncipe Guillermo.El menú abrió con una panna cotta de berro acompañada de huevos de codorniz de Hampshire y galleta de parmesano. Como plato principal se sirvió una balotina de pollo orgánico de Norfolk, envuelta en calabacÃn y bañada en un jugo infusionado con tomillo. De postre, una bomba de helado de vainilla con sorbete de frambuesa de Kent y ciruelas ligeramente escalfadas.
Aunque Trump no bebe alcohol, en el banquete de Estado se descorcharon botellas cargadas de simbolismo: un Oporto Vintage Warre’s 1945, en alusión a su condición de 45º y 47º presidente; un coñac Hennessy 1912, año de nacimiento de su madre escocesa, Mary Anne MacLeod; y un champán Pol Roger, predilecto de Winston Churchill, entre otros.
