17 de septiembre de 2025
El misterioso �??niño en penitencia�?� que causa pánico entre los vecinos de Palermo y ya fue vandalizado dos veces
La obra es de Sebastián Andreatta, un artista urbano porteño. El proceso de creación y la inspiración del joven en Juanito Laguna, de Antonio Berni
La instalación es obra del artista urbano Sebastián Andreatta, que firma como BIH (por Bosnia y Herzegovina), de 36 años, que ya se habÃa hecho conocido por esconder piñatas con plata en distintos puntos de la ciudad y una caja fuerte debajo del histórico puente de Ciudad de la Paz.
En este caso, Sebastián ya venÃa pensando desde hace varios años en usar un espacio de la Ciudad que le diera otro significado. “Hasta que este año encontré que lo que iba a usar era un niño, para demostrar la vulnerabilidad de las infancias en nuestras sociedadâ€, explica el artista en diálogo con Infobae.Para su proyecto, Sebastián usó un maniquà de un nene, para hacer un molde de cemento y poder moldearlo. “Le doblé un poco las piernas y le bajé la cabeza para dar la idea de que estaba en penitencia contra la paredâ€, sostiene Andreatta. El niño lleva una capucha, no tiene rostro y tampoco nombre. El artista colocó una cámara escondida para poder ver las reacciones de la gente y cuidar su obra que ya fue vandalizada dos veces.El sábado pasado un joven intentó arrancarla de su lugar y sólo pudo romperle un brazo. La obra ya fue repuesta por Andreatta en el mismo lugar. “Generó mucho impacto por el realismo y a muchas personas le generó una violencia que la verdad no puedo llegar a entender. Otros vecinos que la vieron, me mandaron mensajes y me contaron que generó discusión en sus familias o amigos sobre los alcances del arteâ€, cuenta el joven.
Antes, el 7 de septiembre la misma obra estaba ubicada en la Plaza Mafalda, Concepción Arenal y Conde, muy cerca de una escuela primaria. Allà fue arrancada de cuajo. Andreatta llegó y no encontró a su niño. Salió a recorrer el barrio y lo encontró tirado en un volquete junto a los cascotes de una obra y bolsas de basura. Allà decidió darle nueva vida en otro rincón de Palermo. “El maniquà tiene dos varillas de 20 centÃmetros que lo amuran a la vereda para evitar otros actos de vandalismoâ€, dice Sebastián.“No pensé antes en Juanito Laguna (la obra de Antonio Berni), hasta que lo vi instalado, y ahà se me vino la angustia de la penitencia, de ver a un niño castigado y triste. De verlo castigado en la calle, solo. Ahà se me apareció Juanito; de Flores, pobre y marginalâ€, escribió Sebastián.Sebastián no se dedica al arte en forma profesional. “Prefiero lo urbano, al arte de los salones. Y me financio mis propias obras, al menos por ahoraâ€, explica. El joven hace consultorÃa de medios para el mundo corporativo de Estados Unidos. “Algo muy aburridoâ€, cuenta. También tiene una empresa de marketing para publicidad en la vÃa pública. “Nos dedicamos a los murales de publicidad como los que se ven pintados en los almacenes o casas de Palermoâ€.
A Sebastián le interesa el arte interactivo. “Que las personas puedan interactuar con la obraâ€, explica. En el caso del “niño en penitenciaâ€, la relación con el público se da en forma de debate. “Las infancias son de los sectores más vulnerables de la sociedad y creo que no le estamos dando la importancia que tienen para el futuroâ€, cuenta Andreatta.El artista asegura que sus obras no son experimentos sociales. “Mi idea no es sumar casos y generar estadÃsticas sobre algún tema en especial. Mis objetivos es usar los espacios públicos para generar arteâ€.Andreatta toma de ejemplo a Leandro Erlich, el artista que le sacó la punta al Obelisco en el 2015. “Para eso es necesario una logÃstica e infraestructura que todavÃa no tengo. Pero es un buen ejemplo de cómo reutilizar los espacios de Buenos Aires para provocarâ€, explica Sebastián.
