5 de septiembre de 2025
La historia del joven argentino que se prepara para jugar las Eliminatorias del Mundial con la camiseta de San Marino
Fausto Salicioni tiene 19 años y lleva unos pocos meses en Italia. Es delantero y juega en un equipo que ascendió a la Serie B. Tiene la nacionalidad sanmarinense y el cuerpo técnico de la Selección se interesó en él
Y asà fue como el jovenzuelo, nacido en Viedma, RÃo Negro, terminó jugando en Virtus Entella, un equipo que estaba a principios de año en la Serie C italiana y está situado en la ciudad de Chiavari, cerca de Génova. Un detalle: el Virtus Entella tiene la camiseta de color celeste y blanca a rayas verticales debido a que la Argentina acogió a muchos chiavarenses que emigraron a fines del siglo XIX y principios del XX. Tuvo que entrenar mucho, hecho que no le cuesta casi nada, para ponerse a la altura de sus nuevos compañeros. El lugar le gustó y le hizo acordar a la capital rionegrina donde dio sus primeros pasos.
Mide 1,80 m, entrena con suma responsabilidad, se cuida y quiere jugar en Primera. En la Argentina hizo inferiores en San Lorenzo y a través de un convenio está en Virtus Entella. Allà el pibe, que es delantero y goleador, jugó el primer semestre en algo equivalente a la Reserva en Argentina. En Italia esa categorÃa se denomina Primavera y es donde foguean a los jugadores sub-21. Hace unas semanas Virtus Entella, recientemente ascendido a Serie B, renovó el acuerdo con Salicioni por un año más. Pudo quedarse en Italia porque tiene el pasaporte de San Marino. Su bisabuelo llegó a la Argentina procedente de la pequeña república de algo más de 61 km2 que está rodeada por Italia y que tiene, según información de 2023, 35.436 habitantes. Fausto obtuvo la nacionalidad hace seis años.En los primeros tiempos en Virtus Entella demostró que es goleador. El equipo de la categorÃa Primavera 2 llegó a la final contra el Nápoli. Entretanto se comenzó a correr la voz de que tenÃa la nacionalidad de San Marino.
A partir de una iniciativa de un grupo de fanáticos de fútbol llamado Objetivo San Marino la radio de la República de San Marino entrevistó a Fausto Salicioni para contar que habÃa un sanmarinense en las filas de Virtus Entella. Ahà el argentino puso en práctica su italiano y contó su historia. La entrevista tuvo repercusiones a tal punto de que su nombre y apellido llegó al cuerpo técnico de la Selección Mayor de San Marino.Fue entonces que comenzó una especie de cuento de hadas o viaje a un Disney futbolÃstico. Una camioneta lo pasó a buscar por la casa de su amigo. Y cuando llegó al Estadio OlÃmpico de San Marino, su asombro creció porque el lugar esa espectacular. Aquel dÃa de su primer entrenamiento se encontró con Dante Rossi, un defensor argentino de 38 años, nacionalizado sanmarinense que juega en esa Selección desde 2020. Rossi le dio confianza y una mano para que se sintiera cómodo.
En el momento que vio el Monte Titano de San Marino, Fausto recordó a sus antepasados que habÃan dejado ese lugar para instalarse en la Argentina. “Estoy acá por ellosâ€, dice que pensó ese dÃa.Después de esa final llegó una nueva convocatoria, esta vez para un entrenamiento previo a un partido oficial de la Selección de San Marino por las Eliminatorias del Mundial. La fecha era de visitante contra Bosnia y Herzegovina. Salicioni viajó desde Nápoles a Chiavari en micro y luego en tren a San Marino. Para ese entrenamiento las cosas cambiaron: lo alojaron en el hotel donde concentra la Selección. SeguÃa sumando pequeños pasos hacia su sueño.
Entrenó y entonces hubo una señal inequÃvoca de que iba a ser llamado para el partido contra Bosnia y Herzegovina: le dieron un ambo oficial de San Marino. Le habÃan pedido sus medidas por si tenÃa que sumarse a la delegación en un viaje como integrante de la Selección y esa fue la confirmación. Recibió el ambo azul, la remera blanca, valija y ropa oficial: era jugador de la Selección mayor de San Marino.Y su sueño alcanzó un nuevo nivel: los pasaron a buscar por el hotel y fueron al aeropuerto donde los esperaba un chárter. Y fue entonces cuando el pibe argentino, que llevaba pocos meses en Europa, se vio vestido de ambo azul y camisa blanca junto a otros que vestÃan igual que él rumbo a un avión que lo iba a llevar a jugar un partido por las Eliminatorias del Mundial.
El viaje fue de apenas unos 45 minutos, mucho menos de lo que Fausto Salicioni habÃa calculado que iba a tardar en tren o en ómnibus.Todo era fascinante para el argentino de apenas 19 años. Desde el servicio y las comodidades del hotel hasta el hacerse entender en inglés para pedir agua caliente para el mate. Cuando llegó la noche, Rossi, que es palabra autorizada en el plantel de San Marino, le pidió a Salicioni que lo acompañara hasta la puerta del hotel.
Le explicó que habÃan llegado los hinchas de San Marino para saludar. “Eran cuatro o cinco hinchas que van a todos lados a ver los partidos de la Selección. HabÃa uno que era muy alto y no parecÃa ni italiano ni argentino. Era un irlandés que habÃa llegado desde su paÃs después de dos dÃas de viaje en barco. Todo era una locuraâ€. El irlandés-por esas cosas inexplicables que tiene el fútbol- es fanático de San Marino. Se sacaron fotos y volvieron al hotel.Quisieron salir a dar una vuelta por un parque cercano para conocer el lugar y las autoridades no los dejaron hasta que no llegara un equipo especial de custodios. “Todos vestidos de traje negro y armadosâ€, recuerda Fausto Salicioni, en otra de las escenas de pelÃcula que vivió los primeros dÃas de junio de 2025. El plantel fue a conocer el estadio donde se iba a jugar el partido. Y hubo un entrenamiento oficial.La cancha estaba llena. Le llamó mucho la atención que el grupo de los “Ultras†de Bosnia y Herzegovina estuvieran todos vestidos de negro. Del otro lado habÃa unos quince o veinte hinchas de San Marino. Cuando el chico rememora el momento de haber pisado el césped, confiesa que se le pone la piel de gallina.
Estaba en el banco de suplentes. El partido 0-0, todo un logro para San Marino -un equipo que no gana casi nunca- hasta allÃ. Y recuerda que sintió un estruendo: estallaron las tribunas. No era un gol, sino el preludio. Se habÃa levantado del banco de Bosnia y Herzegovina para calentar, nada menos que el crack que juega en a Fiorentina, Edin Džeko. Entró a los 62 minutos y cuatro minutos más tarde puso el 1-0 que definió el partido que San Marino habÃa peleado. Salicioni, aquel 7 de junio, no entró. Estuvo cerca pero no se dio porque estaba con una pequeña lesión que no le permitÃa estar al 100 por ciento.Lejos han quedado los partidos en los que defendió los colores de Gimnasia y Tiro y Central Norte de Salta, donde jugó cuando por trabajo su familia se trasladó a la capital salteña. También vistió la camiseta en su ciudad natal de la Asociación Civil Deportiva y Cultural de Profesionales de Viedma y Patagones, más conocida como ADCP. Fue en Viedma cuando reclutadores de San Lorenzo de Almagro lo vieron y le ofrecieron la posibilidad de ir a la pensión del Club en Buenos Aires. TenÃa 12 años y su familia quiso retrasar el viaje un tiempo. A esa edad jugaba para ADCP en la liga rionegrina, y también un campeonato barrial de Viedma en el que se plantaba frente a muchachos mucho más grandes que él.
Con la cuarentena Fausto Salicioni creció mucho fÃsicamente. Y eso le dio ventajas por sobres sus pares. Era una especie de Erling Halaand con 15 años. En 2021 en San Lorenzo le fue tan bien que lo convocaron varias veces para la Selección Argentina Sub 17 que dirigÃan Pablo Aimar y Diego Placente. Jugaba en la Quinta división de San Lorenzo cuando llegó el llamado de Italia.
Fausto Salicioni hizo el viaje inverso de su bisabuelo que habÃa dejado San Marino en 1927 para ir a Argentina a construir su futuro, justamente partiendo desde el puerto de Génova. El juvenil delantero goleador dejó Argentina para construir un futuro en Italia. Y tal vez juegue para la Selección de San Marino por las Eliminatorias. Este jueves, el técnico de la Nazionale de San Marino incluyó a Salicioni en el listado de los 23 jugadores para el partido del sábado.
