3 de septiembre de 2025
China, Rusia y Corea del Norte sellaron su alianza autoritaria con un desfile militar en Beijing para desafiar a Occidente
El evento, celebrado en la Plaza de Tiananmen, incluyó un despliegue inédito de armamento y la asistencia de mandatarios invitados afines al régimen chino
Xi aprovechó el inicio del desfile para lanzar un mensaje de autosuficiencia y desafÃo a Occidente. “El rejuvenecimiento de la nación china es imparable y la causa de la paz y el desarrollo de la humanidad prevaleceráâ€, declaró en un discurso transmitido por la televisión estatal.
“La humanidad se enfrenta nuevamente a una elección entre la paz y la guerra, el diálogo o la confrontación, y los resultados en los que todos ganan o los juegos de suma ceroâ€, advirtió el lÃder del régimen chino.Xi apareció en medio de Putin y Kim, caminando por una alfombra roja hacia el centro de la plaza. La imagen buscó transmitir cercanÃa entre los tres lÃderes, en un intento de contrarrestar el aislamiento internacional que enfrentan Rusia y Corea del Norte, y la creciente tensión de China con Occidente.El lÃder norcoreano, que rara vez abandona su paÃs, llegó a Beijing en su tren blindado, acompañado de su hija Kim Ju Ae. Fue recibido por el canciller chino, Wang Yi, y posó junto a Xi y Putin en un acto propagandÃstico destinado a enviar un mensaje al mundo. “China muestra que tiene poder de convocatoria para reunir a Putin y Kimâ€, explicó Lam Peng Er, investigador del Instituto de Asia Oriental de la Universidad Nacional de Singapur.La conmemoración se realizó tras una cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), un bloque impulsado por Beijing como alternativa a las alianzas occidentales. AllÃ, Xi acusó a Estados Unidos de “comportamiento de intimidación†y Putin justificó la invasión de Ucrania, culpando a Occidente por el conflicto.El desfile contó con la presencia de lÃderes cercanos a Moscú y Beijing, como el presidente bielorruso Alexander Lukashenko, pero no con dirigentes occidentales. La ausencia dejó en claro que el evento fue un espacio reservado para gobiernos alineados con la narrativa de China y Rusia.El desfile exhibió equipos bélicos de última generación, entre ellos drones submarinos, misiles antibuque y sistemas antimisiles, todos de fabricación local según el Ejército Popular de Liberación. Analistas advirtieron la presencia de lo que podrÃa ser un “arma láser de gran tamañoâ€. Para muchos expertos, la exhibición fue menos una conmemoración histórica que una demostración de fuerza de un régimen que incrementa su militarización y mantiene bajo estricta censura a su población.
La presencia de Kim en Beijing representa un intento de reforzar su imagen interna. El lÃder norcoreano, acusado de graves violaciones a los derechos humanos y de mantener a su población en condiciones de aislamiento extremo, busca legitimidad mostrando cercanÃa con Rusia y China.“Esta visita demuestra a los norcoreanos y al mundo que Kim tiene amigos poderosos en Rusia y China que lo tratan con respetoâ€, indicó Lam Peng Er a AFP.
Para Xi Jinping, el desfile fue un escenario calculado para presentarse como lÃder de un frente alternativo a Occidente. Junto a Putin, responsable de la guerra en Ucrania, y Kim Jong-un, acusado de crÃmenes de lesa humanidad por Naciones Unidas, el mensaje de unidad estuvo dirigido tanto al interior de sus paÃses como al mundo.La puesta en escena en Beijing evidenció cómo China busca consolidar un bloque con gobiernos autoritarios y militarizados, mientras intenta contrarrestar el peso de las democracias occidentales en el escenario global.
