2 de septiembre de 2025
El papel oculto de la pelvis en la evolución: del parto a la eficiencia energética y el crecimiento cerebral
Estudios recientes identificaron transformaciones embrionarias que consolidaron la marcha erguida, pero también afectaron otros aspectos menos conocidos de la anatomía humana
Vale destacar que el mismo grupo ya habÃa detallado en 2022, en Por su parte, la paleoantropóloga Tracy Kivell, del Instituto Max Planck de AntropologÃa Evolutiva, señaló en Nature que el hallazgo ofrece una nueva comprensión de cómo se produjeron los cambios que facilitaron el bipedismo. Indicó que este tipo de estudios ayudan a interpretar no solo a los humanos actuales, sino también a los fósiles de homÃnidos como los denisovanos, lo que amplÃa el alcance del análisis evolutivo.
Asimismo, conforme declaró a Science Media Center José Miguel Carretero DÃaz, profesor de PaleontologÃa en la Universidad de Burgos, los chimpancés caminan erguidos de forma ocasional pero con un gasto elevado de energÃa. Al tiempo que añadió que los cambios observados en el ilion permitieron a especies como Ardipithecus ramidus, de 4,4 millones de años, adoptar un desplazamiento más eficiente que el de otros primates. Esa ventaja habrÃa significado un ahorro de energÃa y la posibilidad de transportar alimentos a mayores distancias.
El estudio se inscribe en una tradición de investigaciones que buscan explicar cómo surgió el bipedismo. Según Smithsonian Magazine, a principios del siglo XX se consideraba que el rasgo distintivo de los homÃnidos era el tamaño del cerebro. Sin embargo, el hallazgo del Niño de Taung en 1924 mostró que un homÃnido con un cerebro pequeño podÃa caminar erguido, lo que modificó la perspectiva. Décadas después, el descubrimiento de Lucy en 1974, un esqueleto de Australopithecus afarensis de 3,2 millones de años, confirmó que la marcha bÃpeda antecedió al crecimiento cerebral.Datos recogidos por la Agencia SINC advierten que los investigadores confirmaron que los dos cambios en el ilion no solo explican el origen del bipedismo, sino que también influyeron en la capacidad de dar a luz a crÃas con cerebros de mayor tamaño.
Un artÃculo publicado en El profesor Juan Manuel Jiménez Arenas, de la Universidad de Granada, destacó en Agencia SINC que este trabajo se apoya en datos procedentes de distintas disciplinas. Aseguró que el estudio permite ampliar el conocimiento sobre un rasgo que afectó a todo el cuerpo humano y que constituye una singularidad dentro de los primates.
