29 de agosto de 2025
Rusia fuerza el desplazamiento de civiles ucranianos al intensificar sus ataques en Dnipropetrovsk y Donetsk

Tras meses de enfrentamientos, Rusia comenzó a cruzar sistemáticamente la frontera administrativa hacia Dnipropetrovsk, amenazando con tomar al menos cinco aldeas
Analistas militares y portavoces del ejército ucraniano mantienen evaluaciones divergentes sobre el verdadero alcance de los avances rusos. Además, los organismos oficiales desmienten las afirmaciones de la influyente plataforma DeepState, que aseguraba que las aldeas Zaporizke y Novogeorgiivka habían sido capturadas.
Rusia ha desplegado aproximadamente 100.000 soldados de infantería en la vecina Donetsk, intentando infiltrarse en Dnipropetrovsk con apoyo de drones. Las unidades rusas aún no tienen una base sólida en la región, pero sus pequeños grupos de infantería siguen atacando sin descanso, según confirmó Viktor Tregubov, portavoz del comando “Dnipro” del ejército ucraniano.Estas unidades de cinco soldados suelen evitar combates directos, usando árboles como cobertura durante el día y ponchos antidrones por la noche para no ser detectados. Por su parte, Ucrania responde con drones kamikaze y contraataques estratégicos. Ante la amenaza de estos ataques aéreos, los rusos evitan el uso de tanques y vehículos blindados, confiando en su superioridad numérica de infantería.Los analistas de DeepState destacan que los avances rusos no sorprendieron: los combates se han prolongado durante meses a lo largo de 80 kilómetros de frontera entre Donetsk y Dnipropetrovsk, y varios grupos de infantería rusa han sido eliminados antes o después de cruzar.Hasta ahora, los avances se restringen a apenas unos cientos de metros o, en algunos tramos, a pocos kilómetros, sumando un total aproximado de 7 km. Las zonas controladas por Ucrania en Donetsk continúan protegiendo la mayor parte de Dnipropetrovsk.Estos movimientos modestos parecen estar más orientados a objetivos políticos que militares: buscan fortalecer la narrativa de Rusia ante los aliados internacionales de Kiev, presentando la derrota de Ucrania como inevitable y respaldando demandas territoriales y otros términos que muchos ucranianos consideran equivalentes a la rendición.El analista militar Oleksandr Kovalenko, del Grupo de Resistencia Informativa, advirtió que el impulso ruso en Dnipropetrovsk está disminuyendo por limitaciones de recursos y que Rusia ya no puede avanzar en muchas partes del área.Aunque nuevos avances podrían permitir a Rusia cortar rutas de suministro clave hacia el este, los especialistas coinciden en que su foco principal sigue siendo la región de Donetsk, donde busca capturar toda la zona.Moscú aspira a una batalla decisiva por Pokrovsk, pero allí se enfrenta a una feroz resistencia ucraniana. Las tropas invasoras también permanecen estancadas en las ruinas de Chasiv Yar y Toretsk tras prolongados asedios, incapaces de avanzar hacia bastiones clave como Sloviansk y Kramatorsk.Los ataques rusos en Donetsk y Dnipropetrovsk han incrementado los desplazamientos de civiles. Olena Logvinenko, de Cáritas Ucrania, explicó a EFE que la semana pasada, el refugio proporcionó alojamiento temporal y apoyo básico a 250 civiles desplazados diariamente, muchos de ellos ancianos o con mala salud, en camino a zonas más seguras.A pesar de estos esfuerzos, la situación sigue siendo crítica. La ofensiva rusa continúa y los bombardeos a pueblos y ciudades del frente se mantienen a diario, mientras Moscú ignora los llamados a un alto el fuego de Ucrania y sus aliados internacionales.