29 de agosto de 2025
Por cuarta vez en el año, la dictadura de Daniel Ortega reformó la Constitución de Nicaragua para afianzar su control sobre el presupuesto
La Asamblea Nacional, controlada por el régimen sandinista, avaló cambios que sancionan a funcionarios por mal manejo de fondos públicos y abre la puerta a que la Policía Nacional tenga dos jefes designados por la pareja presidencial
La ProcuradurÃa General de Justicia será la encargada de resguardar el patrimonio público y combatir “todas las formas de despojo de las conquistas de la revoluciónâ€, según el texto parlamentario. Esta institución ejercerá la función acusadora ante los tribunales, en representación de las vÃctimas de delitos, incluyendo delitos de lavado de activos, narcotráfico y crimen organizado.
La Asamblea Nacional también aprobó una enmienda que establece por primera vez en el paÃs la posibilidad de contar con dos jefes al frente de la PolicÃa Nacional, de manera similar a la situación institucional que mantiene desde febrero, cuando Nicaragua también pasó a tener dos presidentes. La designación de dos jefes policiales quedará en manos de Ortega y Murillo, tras la ratificación de la medida por el Congreso prevista para 2026.
El director de la PolicÃa Nacional, Francisco DÃaz, consuegro de la pareja presidencial y sancionado por las autoridades de Estados Unidos, declaró que esta modificación permitirá mayor eficiencia en el combate contra el crimen organizado, el terrorismo, el tráfico de drogas y armas, asà como el ciberdelito y el lavado de dinero. DÃaz argumentó que la reforma contribuirá a “fortalecer y proteger la pazâ€. Por su parte, Murillo explicó que la estrategia de dos jefes policiales permitirá una mejor distribución de las funciones en la cobertura de la seguridad pública.Algunos medios nicaragüenses editados en el exilio observaron que la medida podrÃa reducir la autoridad de DÃaz. El diario La Prensa expresó que con la reforma, el director de la PolicÃa podrÃa convertirse en un “jefe decorativoâ€.Ortega, quien lideró la revolución sandinista en la década de 1980, ocupa el poder de modo ininterrumpido desde 2007. Organizaciones de la sociedad civil y analistas en el exilio lo acusan de consolidar una “dictadura familiar†junto a Murillo. La Asamblea Nacional nicaragüense continúa avanzando en reformas institucionales de profundo alcance polÃtico, jurÃdico y administrativo, promovidas y respaldadas por la cúpula gobernante.
