28 de agosto de 2025
Descubren un poderoso pariente de los cocodrilos modernos que convivió con los dinosaurios en la Patagonia
Científicos de la Argentina, Brasil y Japón encontraron restos fósiles de la especie desconocida cerca de El Calafate, Santa Cruz, que llamaron Kostensuchus atrox. Por qué la presencia del hipercarnívoro sugiere relaciones de competencia y adaptación
Los investigadores identificaron un cráneo robusto, los huesos de las extremidades y la mandÃbula notable. Esos fósiles permitieron tener un retrato claro del animal que ocupaba la cima de la cadena alimentaria hace 70 millones de años, cuando los humanos no existÃan en Patagonia.
“HabrÃa sido uno de los mayores cazadores de fines del PerÃodo Cretácico y el estudio de los restos que encontramos nos aportó detalles inéditos sobre los depredadores de aquel momentoâ€, contó a Infobae el doctor Novas.Kostensuchus atrox comparte ancestros con los cocodrilos actuales, pero pertenece a un linaje extinto que convivió y compitió con los dinosaurios por el dominio de los ambientes acuáticos y terrestres.
El estudio redefine la visión del ecosistema patagónico del Cretácico y revela una interacción más compleja entre distintos grupos de grandes depredadores.Los peirosáuridos fueron un grupo extinto de reptiles emparentados con los cocodrilos actuales.
Vivieron durante el Mesozoico, principalmente en el perÃodo Cretácico, y se distribuyeron en antiguos continentes que hoy corresponden a Sudamérica, Ãfrica y otras regiones del hemisferio sur.En ese paisaje, los megaraptores eran vistos como los mayores cazadores. Nadie sospechó, hasta ahora, la existencia de otro depredador que pudiera ser un rival de esos dinosaurios.
El nuevo fósil aportó una pieza clave para comparar a los peirosáuridos patagónicos con sus parientes africanos y brasileños.“Kostensuchus atrox es el segundo mayor predador identificado en esta formación geológicaâ€, indicaron los paleontólogos en el estudio.
El fósil ayuda a comprender la diversidad y complejidad de los antiguos ecosistemas del sur y amplÃa el panorama sobre la competencia y coexistencia entre carnÃvoros no dinosaurianos.“El hallazgo se produjo en marzo de 2020 cuando estaba empezando la pandemia por el coronavirus en la Argentinaâ€, recordó Novas.Después del hallazgo, los investigadores intentaron comprender cómo sobrevivÃan, cazaban y competÃan los hipercarnÃvoros en Patagonia.
La nueva especie descripta tenÃa un cráneo ancho, mandÃbulas fuertes y dientes cónicos y afilados, adecuados para morder y sujetar a sus presas.
El animal alcanzaba 3,5 metros de longitud y podÃa superar los 250 kilos. Su dieta incluÃa animales medianos y grandes: dinosaurios jóvenes, tortugas y otros reptiles que habitaban rÃos y planicies.
“Decimos que es un hipercarnÃvoro. Ya habÃamos encontrado otro en la zona, pero que era un dinosaurio que Los análisis sugieren que el peirosáurido estaba adaptado para moverse tanto en el agua como en tierra. TenÃa patas y cuerpo robusto y le posibilitan el desplazamiento en tierra firme. Esta plasticidad lo transformó en un cazador eficaz en ambientes cambiantes.El hallazgo muestra que los grandes depredadores competÃan por recursos en un entorno ecológicamente diverso.
A pesar del buen estado del fósil, persisten interrogantes respecto a detalles de la vida de Kostensuchus atrox. No se conoce si este reptil preferÃa cazar solo o formar grupos ni cuáles eran sus estrategias de supervivencia frente a otros depredadores.La ausencia de algunas piezas óseas menores complica la comparación total con peirosáuridos fósiles de Ãfrica o Brasil. “Futuras excavaciones y hallazgos serán clave para entender mejor las relaciones evolutivas de este grupoâ€, señalaron los paleontólogos.
El motivo preciso de su extinción aún es otro motivo de interés. Kostensuchus atrox desapareció junto con los dinosaurios y otros grandes reptiles del Cretácico, pero falta determinar cómo influyeron los cambios ambientales y la competencia por recursos en ese proceso.“Sabemos que 65 millones de años atrás se produjo la desaparición de gran parte de la fauna que imperaba en aquel momento en todo el planeta, incluido el extremo sur de la Argentina. Algo sucedió. Se menciona la hipótesis de la caÃda de un meteorito en el golfo de México. Pero nos interesa conocer cómo y por qué fue el final en Patagoniaâ€, explicó.
