22 de agosto de 2025
Trump fijó un plazo de dos semanas para definir el rumbo de las negociaciones de paz en Ucrania
El mandatario estadounidense insiste en que la diplomacia debe mostrar resultados inmediatos, mientras Moscú endurece sus exigencias territoriales y prolonga una guerra que sigue cobrando miles de vidas en Ucrania
El mensaje, emitido tras varios dÃas de intensa actividad diplomática, reitera un recurso retórico recurrente en Trump: la Las palabras de Trump llegaron después de una reunión con Putin en Alaska, el pasado viernes, y de un encuentro el lunes en la Casa Blanca con el presidente ucraniano VolodÃmir Zelensky y un grupo de lÃderes europeos. El encuentro en Anchorage fue el primero que el mandatario ruso mantenÃa en territorio occidental desde el inicio de la invasión, y, pese a las expectativas, no produjo avances concretos. El Kremlin exige que Ucrania ceda territorios ocupados, como Donetsk y Crimea, una posición rechazada de plano por Kiev.
Zelensky, al salir de su cita en Washington, acusó a Moscú de eludir el diálogo directo. “Rusia está tratando de evitar la necesidad de encontrarse, no quiere acabar con la guerraâ€, afirmó. La respuesta rusa, en cambio, buscó culpar a Kiev: el Kremlin denunció que Ucrania solo busca “garantÃas de seguridad incompatibles con nuestras demandasâ€. Este cruce revela lo que ya es evidente para la comunidad internacional: el obstáculo principal para cualquier acuerdo sigue siendo la negativa de Moscú a abandonar sus pretensiones territoriales.Trump, fiel a su estilo, osciló entre el lenguaje diplomático y las insinuaciones de presión militar. Al mismo tiempo, alentó a Ucrania a pasar a la ofensiva: “En Europa, los intentos de encarrilar la cumbre de Washington derivaron en discusiones sobre las garantÃas de seguridad que Ucrania exige como condición mÃnima para cualquier paz. Varios lÃderes defendieron que se establezca un esquema similar al artÃculo 5 de la OTAN, donde un ataque a un miembro es considerado un ataque contra todos. El trasfondo es una guerra de desgaste en la que Ucrania, pese al apoyo occidental, sigue pagando un precio desproporcionado. Según Naciones Unidas, millones de desplazados internos y cientos de miles de vÃctimas marcan el costo humano de la invasión. Rusia, lejos de actuar como un interlocutor dispuesto, ha intensificado sus ataques contra infraestructura energética y zonas civiles, en violación del derecho internacional humanitario.Mientras tanto, en Washington, legisladores republicanos y demócratas han coincidido en que cualquier acuerdo que sacrifique la integridad territorial de Ucrania serÃa inaceptable.
Sin embargo, el presidente estadounidense plantea el riesgo de ofrecer concesiones a Putin en un momento en que la presión internacional deberÃa concentrarse en responsabilizar a Rusia por crÃmenes de guerra y en reforzar el apoyo militar a Kiev.El presidente Zelensky lo resumió con crudeza al recordar que Rusia no ha mostrado señales genuinas de detener la guerra: “No quieren la paz, quieren legitimarla a su maneraâ€, dijo tras la cumbre en Washington.
La dinámica que se abre ahora es incierta. Si en dos semanas no hay avances, Trump podrÃa optar por endurecer la presión. Rusia, por su parte, parece dispuesta a prolongar la guerra mientras perciba que puede resistir las sanciones económicas y mantener la iniciativa militar.