21 de agosto de 2025
El Reino Unido golpea redes de criptomonedas que ayudan a Rusia a eludir las sanciones por la guerra en Ucrania
Las medidas alcanzan a un banco de Kirguistán y a plataformas digitales que habrían canalizado miles de millones de dólares hacia Moscú en plena guerra contra Ucrania
El secretario de Estado británico de Sanciones, Stephen Doughty, afirmó que la decisión busca exponer los intentos del Moscú de financiar su guerra por canales alternativos. “Si el Kremlin cree que puede ocultar sus intentos desesperados de suavizar el impacto de nuestras sanciones blanqueando transacciones a través de redes criptográficas dudosas, está muy equivocadoâ€, declaró en un comunicado. Añadió que las medidas buscan demostrar la determinación de acabar con los mecanismos ilÃcitos “dondequiera que se encuentrenâ€.
El caso del token A7A5 ha llamado particularmente la atención. Informes de Chainalysis y Elliptic, dos de las principales firmas de análisis de blockchain, revelan que desde su lanzamiento ha canalizado más de 51.000 millones de dólares en transacciones, con operaciones diarias que superan los 1.000 millones. Su capitalización de mercado se triplicó en pocas semanas, alcanzando 521 millones de dólares a finales de julio, un crecimiento que no puede explicarse sin su utilización masiva por parte de entidades rusas.
La dependencia de Rusia de este tipo de mecanismos no es nueva. Desde 2022, plataformas como Garantex —sancionada por Estados Unidos— han servido como nodos de intercambio en Moscú, antes de ser sustituidas por nuevas versiones como Grinex. En la práctica, el esfuerzo de muchos paÃses se topa con un ecosistema capaz de mutar y regenerarse con sorprendente rapidez.
El alcance de la estrategia rusa va más allá del token A7A5. Según reveló Reuters en marzo, empresas petroleras rusas ya utilizan Bitcoin, Ether y Tether para comerciar con China e India, evitando asà pasar por bancos sometidos a vigilancia internacional. Esa práctica se ha expandido en paralelo a la decisión del Kremlin de legalizar la minerÃa de criptomonedas en 2025, con lo que Rusia se convirtió en el segundo mayor minero global, detrás de Estados Unidos.A esta arquitectura se suman instrumentos internos como el sistema de pagos Mir, creado en 2014 tras la anexión de Crimea para sustituir a Visa y Mastercard dentro de Rusia, y el rublo digital, aprobado en 2023 y todavÃa en fase de pruebas, con el que el Banco Central busca crear un sistema de pagos bajo control estatal. Para analistas de la usina de pensamiento RAND Corporation, estas iniciativas conforman una economÃa paralela que, si prospera, podrÃa socavar la eficacia de las sanciones internacionales.La reacción rusa no tardó en llegar. Horas después del anuncio de Londres, el Ministerio de Exteriores en Moscú comunicó que incluÃa a 21 ciudadanos británicos en su lista negra. Entre ellos figuran periodistas, consultores y miembros de ONGs, a quienes acusó de propagar “acusaciones infundadas†contra el paÃs.
La cancillerÃa rusa justificó la medida como una respuesta al “rumbo de confrontación†de Londres. Aunque estas restricciones tienen un efecto práctico limitado —se traducen en prohibición de entrada a Rusia y congelamiento de eventuales activos en el paÃs—, buscan reforzar la narrativa oficial de que Occidente utiliza las sanciones como herramienta de guerra polÃtica.Mientras tanto, Londres insiste en que el objetivo es cortar el flujo de dinero que sostiene al ejército ruso. En sÃntesis, se trata de impedir que el Kremlin financie la guerra a través de monedas digitales y jurisdicciones periféricas.
