18 de agosto de 2025
Jair Bolsonaro y Álvaro Uribe son los más recientes presos políticos del socialismo del siglo 21
Destruir a los líderes democráticos es solo parte de la suplantación que se perpetra en las Américas como acciones de �??guerra híbrida�?� contra la democracia
El apresamiento polÃtico está destinado a la inhabilitación polÃtica y civil de la vÃctima. Se trata de sacarlo del escenario y de la lucha por la libertad y la democracia que libra y en la que está comprometido. La privación de su libertad es la “vacuna†con la que se aplica el “terrorismo de Estado†a la población. Terrorismo de Estado es “la utilización de métodos ilegÃtimos por parte de un gobierno, orientados a producir miedo o terror en la población civil para lograr o fomentar comportamientos que no se producirÃan por sà mismosâ€.
El uso sistemático de la calumnia, de la acusación falsa hecha maliciosamente para causar daño, la imputación de delitos realizada a sabiendas de su falsedad, la inculpación de los delitos propios a la vÃctima, de la infamia como descrédito, deshonra, maldad o vileza, de la difamación verbal y escrita, son expresiones de lo que se llama el “asesinato del honorâ€, “el fusilamiento de la reputaciónâ€, “el asesinato de la reputaciónâ€, “character assassinationâ€.
La guerra hÃbrida es la agresión “en que se utilizan toda clase de medios y procedimientos, fuerza convencional, medios irregulares e indirectos (conspiración, insurgencia, terrorismo, migración forzada, crimen común, narcotráfico, cibernética, calentamiento de la calle, trata de personas, noticias falsas, asesinato de reputaciones, acusaciones falsas, …)â€, es “un nuevo tipo de guerra que da por superada la guerra asimétrica (ejército regular contra fuerza insurgente)â€, y que tiene la “ventaja de que el agresor puede evitar que le atribuyan el ataqueâ€.
El control de gobiernos en paÃses democráticos por medio del patrocinio de candidatos, da lugar a la existencia de “gobiernos para dictatoriales†definidos como “el elegido en democracia, que representa un paÃs democrático, pero que sirve a regÃmenes dictatoriales a los que debe su acceso al poder, para contribuir a su sostenimiento y permanencia con acciones de legitimación y apoyo, incumpliendo obligaciones jurÃdicas internacionales y perjudicando sus propios intereses nacionalesâ€.Los hechos demuestran que el socialismo del siglo 21 opera una estrategia para avanzar en el control de Colombia y Brasil pasando de la operación de gobiernos para dictatoriales a la suplantación de la democracia por su metodologÃa dictatorial. El asesinato de la reputación, la judicialización de la persecución polÃtica, la inhabilitación y encarcelamiento de Ãlvaro Uribe Vélez y de Jair Bolsonaro, con pretextos y falsificaciones diferentes pero con el mismo fin, son la fase avanzada y casi terminal de la destrucción de la democracia en Colombia y Brasil.
*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy