12 de agosto de 2025
Thiago Tirante habló sobre el episodio que vivió en un aeropuerto de México: �??Me sentí amenazado y vulnerado, la pasé muy mal�?�
El tenista platense se refirió al percance que tuvo en Cancún debido a un material que habitualmente lleva para disputar los torneos
“Llegué, pasé el control de Seguridad, pasé por Migraciones, me sellaron el pasaporte, agarré las valijas… todo, para caminar hacia la salida como siempre. Y cuando ya estoy por salir, escucho que me dicen: ‘Vos, pum, a revisión’â€.
El primer chequeo fue rápido. El carry on, sin novedades, luego el bolso con las raquetas, tampoco hubo problemas. Pero, al abrir la valija grande comenzaron los problemas. “Empezaron a revisar mucho, revolviendo todo de mala manera. Me dejaron todo desordenado y, de pronto, me preguntan: ‘¿Y esto?’, mientras me mostraba un rollo de cuerdas. Le expliqué: ‘Esto es para las raquetas, es con lo que trabajo’â€.
Tirante contó que este militar, que ejercÃa el control del equipaje, no se conformó con la explicación. A continuación, el efectivo se interesó en conocer cuál era el valor de las cuerdas. “‘¿Y cuánto sale?’, me preguntó. Le respondà que no sabÃa, que me lo regalan porque es parte de mi contrato con Wilson. Pero me insistÃa: ‘No, no, ¿cuánto sale?’. Hasta que le dije que valÃa unos 150 dólaresâ€.AhÃ, el clima se tensó. El militar giró hacia sus compañeros, intercambió miradas y lo apartó del resto. “Yo empecé a pensar que capaz éste iba a querer una coima, no séâ€, le explicó Tirante a Infobae y continuó con el relato: “Mientras me mostraba una gigantografÃa y me dijo: ‘Acá está todo lo que podés entrar al paÃs y ésto no está en la lista. Asà que vas a tener que pagar impuestos’â€.Tirante trató de mantener la calma. Explicó que las cuerdas son tan imprescindibles como una raqueta, que viaja siempre con ellas y que jamás habÃa pagado un impuesto por eso en ningún lugar del mundo. De hecho, este cronista no tiene conocimiento que en alguna parte del mundo le cobren a los tenistas por llevar uno o dos rollos de encordados.La presión escaló aún más. “El me seguÃa diciendo que tenÃa que pagar y yo le decÃa que no. Entonces, me dijo de mala manera: ‘Bueno, dame el pasaporte’. Y yo sabÃa que si le daba el pasaporte me lo iban a retener, asà que le dije que no, que me rehusaba a pagar y a darle el pasaporteâ€, continuó el tenista argentino, quien comenzó a sentir que las cosas podÃan no terminar bien. Ante su negativa, escaló la insistencia del militar. “Me repetÃa: ‘Dame el pasaporte, dame el pasaporte. Si no me lo das, entonces, tenés que pagar’. Todo esto fueron unos 25 minutos que me tuvieron ahÃ, y yo pasándola muy malâ€.
En medio de la tensión, apareció una mujer. “Vino una señora por atrás y me dice: ‘Mire, señor, ya se lo explicaron cinco veces, tiene que pagar por ingresar esto que no se puede al paÃs. No es un bien personal’. Yo le explicaba que es por mi trabajo, que es como una raqueta, que no lo ingresaba porque querÃaâ€, relató el platense, pero la respuesta fue más agresiva. “Ahà comenzaron las amenazas, me dijo la señora: ‘Si no me entrega el pasaporte, lo vamos a meter en el cuartito’. Pero yo trataba de que me mostraran algún papel en donde dijera que no podÃa ingresar las cuerdas, pero me señalaban la gigantografÃa. Les dije: ‘No, un papel, algo escrito’. Ahà se hicieron los boludos, no me mostraron nada y me volvieron a amenazar: “O paga o lo llevamos al cuartitoâ€.Tirante salió del aeropuerto con la sensación de haber sido vÃctima de un abuso y decidió contarlo públicamente y publicó en las redes: “Esto es corrupción, esto es abuso de autoridadâ€.
Al llegar al torneo, su denuncia no pasó desapercibida. “El mensaje se difundió bastante, por suerte, ya hay gente del torneo que se está ocupando y le llegó hasta la gobernadora de acá y están todos muy calientes. La gobernadora mandó un mensaje diciendo que esto deja muy mal a la imagen de Cancún. Y, encima, fueron los militares, no personal civil del gobiernoâ€, agregó el platense.Más allá de lo que suceda con su actuación en el torneo, este hecho le traerá recuerdos en cada viaje, como un momento para nada grato. “SÃ, verdaderamente, la pasé muy mal aquÃâ€, culminó su relato Tirante.
