29 de julio de 2025
El hambre azota a los hospitales de Gaza: no hay alimentos, las enfermeras se desmayan y escasea la leche para bebés
Tras las restricciones israelíes a la ayuda humanitaria, aumentó el hambre en el enclave. Médicos y auxiliares, con dificultades para encontrar comida, carecen de recursos para contener a cada vez más pacientes desnutridos
Estas escenas fueron descritas en entrevistas a partir del viernes con siete médicos —cuatro de Gaza y tres voluntarios de Australia, Reino Unido y Estados Unidos—. Todos trabajaron la semana pasada en cuatro de los principales hospitales del territorio.
A medida que aumenta la hambruna, las instituciones médicas y el personal, ya desbordados por las heridas de guerra y las enfermedades, ahora enfrentan una creciente cantidad de casos de desnutrición.
En los cuatro hospitales, los médicos describieron cómo cada vez les resulta más difÃcil salvar a los bebés desnutridos y en su lugar se ven obligados a simplemente gestionar su deterioro. Los bebés están demasiado débiles como para recibir una carga de nutrientes, lo cual podrÃa sobrecargar su sistema y provocarles el “sÃndrome de realimentaciónâ€, que puede ser letal.
En algunos casos, los fluidos que los médicos pueden administrarles de forma segura no son suficientes para evitar que mueran.“Vi bebés que estaban a punto de fallecerâ€, dijo la doctora Ambereen Sleemi, una cirujana estadounidense que ha estado trabajando como voluntaria desde principios de julio en el Hospital Nasser, en el sur de Gaza. Los bebés llegaron al hospital “hambrientos y desnutridosâ€, afirmó en una entrevista telefónica el viernes, “y no han podido rescatarlos del bordeâ€.“La expresión ‘piel y huesos’ no le hace justiciaâ€, dijo el doctor Maynard en una entrevista telefónica el viernes. “Vi una severidad de desnutrición que no habrÃa creÃdo posible en un mundo civilizado. Esta es una hambruna provocada por el ser humano, utilizada como arma de guerra, y causará muchas más muertes si no se permite inmediatamente el ingreso de alimentos y ayudaâ€.
Un tercio de los palestinos en Gaza se ven obligados a pasar dÃas sin comida, dijo recientemente el Programa Mundial de Alimentos. De los niños pequeños y mujeres embarazadas atendidos en clÃnicas de Médicos Sin Fronteras en Gaza, aproximadamente una cuarta parte sufre de desnutrición, según afirmó la organización médica la semana pasada.
Los médicos afirman que muchas otras personas probablemente han muerto por condiciones o heridas que podrÃan haberse tratado o curado si las vÃctimas no hubieran estado tan debilitadas por la desnutrición. La hambruna está provocando que más madres sufran abortos espontáneos o den a luz prematuramente a bebés desnutridos con sistemas inmunitarios debilitados y anomalÃas médicas.La hambruna se intensificó desde el bloqueo total de ayuda alimentaria impuesto por Israel entre principios de marzo y finales de mayo, afirman médicos y organizaciones de derechos humanos. Si bien Israel ha permitido nuevamente la entrada de alimentos, introdujo un nuevo método de distribución defectuoso y peligroso, que hace casi imposible para los palestinos acceder a la comida de forma segura o asequible.
Antes de marzo, la distribución de alimentos era liderada por la ONU desde cientos de puntos cercanos a las zonas donde vivÃa la población. Ahora, se suministran desde un puñado de sitios administrados por contratistas privados estadounidenses respaldados por Israel, a los que la mayorÃa de los palestinos solo puede acceder caminando varios kilómetros a través de lÃneas militares israelÃes.Algunos alimentos aún están disponibles en tiendas de zonas controladas por palestinos, pero a precios astronómicos que son inalcanzables para una población civil mayoritariamente desempleada. Un kilo de harina cuesta hasta 30 dólares, y un kilo de tomates, aproximadamente lo mismo; la carne y el arroz son prácticamente inexistentes en el mercado abierto.
Eso ha obligado a muchos palestinos a elegir regularmente entre dos opciones, ambas potencialmente fatales: arriesgar la muerte por hambre, o arriesgar la muerte por disparos al intentar llegar a los puntos de ayuda, que a menudo ya no tienen suministros cuando muchos logran llegar.Israel también culpa a las Naciones Unidas por no entregar suficiente comida para aliviar la situación. El sábado, Israel dijo que habÃa destruido hasta 100 cargamentos de comida en los últimos meses porque las organizaciones de ayuda no pudieron distribuir los alimentos antes de su fecha de caducidad. Funcionarios de la ONU aseguran que las restricciones israelÃes han dificultado el envÃo de convoyes a través de una zona de guerra activa.
“Algunos miembros del personal se han desmayado en quirófanos. Otros han perdido el conocimiento en las salas de emergencia porque no han recibido comida adecuadaâ€, dijo el doctor Mohammad Abu Salmiya, director del Hospital Al-Shifa en Ciudad de Gaza. “La carga sobre ellos es inmensaâ€.
Como la mayorÃa de los gazatÃes, los padres están desempleados, dependen de donaciones de familiares y amigos, y sobreviven principalmente a base de bolitas de falafel que ahora cuestan unas 10 veces más que antes de la guerra.
Al nacer, según el doctor al-Faleet, Salam pesaba alrededor de 3 kilos. Tres meses después, pesa solo 4 kilos, al menos un kilo y medio por debajo del peso esperado, dijo el médico.
“Llegó al mundo en medio de una guerraâ€, agregó Barghouth, “y todos los dÃas lucho para mantenerla vivaâ€.
Uno de ellos es Yazan Abu al-Foul, de 2 años, que vive con su familia en un edificio dañado junto a la playa en Ciudad de Gaza. Sus costillas, columna y huesos de la cadera sobresalen de su cuerpo. Una tÃa, Riwaa Abu al-Foul, dijo que la familia no encuentra suficiente comida para alimentarlo y que el personal del hospital local les ha dicho que no pueden internarlo.
Médicos en hospitales del norte, centro y sur de Gaza describieron dificultades similares en entrevistas realizadas el viernes y sábado.
© The New York Times 2025.