24 de julio de 2025
La historia del argentino que le ganó como visitante a 144 brasileños la �??carrera más rápida de Sudamérica�?� llamada Armageddon
Alejandro �??Pájaro�?� Lucas contó su experiencia en la competencia que lo tuvo como el primer campeón extranjero
“Lo llaman asà (Armageddon) porque puede pasar cualquier cosa. No sólo gana el mejor auto. Entre tirada y tirada hay poco tiempo, entonces si se te rompe algo no podés reparar y quedás afuera. Son 200 metros y llegas a levantar 250 kilómetros por hora: en cinco segundos llegas a esa velocidad. Gané ocho tiradas para llegar a la final. Es mata-mata, como dicen ellos, empezaron 150 autos, perdes y quedas afuera. Quedan 75, después 32 y asà hasta llegar a la finalâ€, agregó.
Alejandro Lucas tiene una empresa de transporte, pero dedica todo el resto del tiempo fuera de su labor a su gran pasión: “Soy un enfermo de estoâ€, aceptó el oriundo de San MartÃn. “De chico corrà un par de años, después me fui mal económicamente y dejé por unos años. Siempre soñé con armar algo asà 4x4 y cuando pude, en 2013, me compré el autoâ€.
Lucas también reveló el esfuerzo que implicó presentarse con su equipo en el paÃs vecino para la competencia, ya que en nuestro paÃs este tipo de carreras son prácticamente amateurs. “A Porto Alegre hay 1.500 kilómetros, fuimos con el tráiler, hay que ir con la familia, vas cinco o seis dÃas, es mucho esfuerzo. Pero a uno lo apasiona, por eso cuando pasan estas cosas se disfruta el doble. Ganar en el evento más importante de Sudamérica es un sueño. El año pasado grabé un video diciendo que Ãbamos a ganar el Armageddon y se lo mostraba a los brasileñosâ€, reconoció el argentino, que tiene un grupo de personas trabajando para poner en funcionamiento a su auto.
En cuanto a las dificultades de que el Armageddon pueda replicarse en la Argentina, el Pájaro se mostró algo pesimista, ya que se necesita invertir mucho dinero y, sobre todas las cosas, conseguir un espacio propicio para la realización de las picadas, ya que en el autódromo Juan Gálvez de la Ciudad de Buenos Aires se utiliza para otras categorÃas. La idea que se planteó es que esta clase de carreras se corran en algún campo asfaltado alejado del casco urbano para que no afecten los ruidos a los vecinos. Además, se necesitarÃan varios metros adicionales de trazado para el frenado de los vehÃculos, ya que alcanzan velocidades de 250 kilómetros por hora.