7 de julio de 2025
La piscina mortal del Jockey Club de Rosario: una tragedia y dos historias cruzadas por la misma negligencia con 40 años de distancia
Facundo Gorga, de 10 años, murió succionado por la pileta del club en enero de 2024. Ahora se conoció el testimonio de un hombre que sobrevivió en 1983 al mismo incidente y habla de �??soberbia e impunidad�?�. La familia del niño pidió que Charles Roberts, presidente del Jockey, sea imputado por homicidio culposo
MarÃa José Chena quedó estremecida al leer el testimonio de Enz. “Este chico contó lo que yo imaginaba, que es lo más terrible de todo, que es el momento de desesperación, (en el) que mi hijo cobra conciencia de que no puede salirâ€, comentó, con dolor, a este medio y agregó: “Imaginarme que alguien le agarra las piernas y quiere salir y no puede es un grado de desesperación terrible. Querer respirar y no poder. No es solo asimilar la muerte de un hijo, una muerte evitable, sino tener que asimilar que sufrióâ€. Por eso, la mujer considera que su hijo “no solo muere por una negligencia sino que tuvo una muerte violentaâ€.
Sin embargo, la familia de Facundo considera que las autoridades máximas del Jockey Club, Charles Roberts (presidente) y Jorge Sánchez Almeyra (presidente del country) son responsables y deberÃan ser imputados para evaluar sus conductas en un juicio.
“Veo paralelos en términos de ineptitud, soberbia, negligencia en los tres casos. Por ejemplo, desde la comisión directiva del club querÃan echar al guardavidas que me salvó porque, en medio de la desesperación por sacarme del agua, insultó a una persona que estaba inmóvil sin ayudar y que resultó ser uno de los miembros de la propia comisión, quien se sintió ofendido por haber sido tratado asà frente a otros socios >Cuando habla de “tres casosâ€, se refiere a otro de similares caracterÃsticas ocurrido siete años atrás. “En el 2018 mi mejor amigo me llamó desesperado: ‘MatÃas pasó otra vez, no lo puedo creer. Casi te morÃs y pasó otra vez. A un señor de nuestra edad le pasó lo mismo, un caño lo chupó en la misma pileta, pero pudo salir. Voy a hablar con Charles Roberts’. Estaba muy afectado. A los dos dÃas me llamó de nuevo. ‘Fui. Estaba tomando un café. Le dije que no podÃa pasar de nuevo, que tenÃa que hacer algo’“, relató MatÃas.Chena contó que todos estos antecedentes figuran en el expediente que lleva adelante la fiscal Oliva, para quien los padres de Facundo son muy crÃticos porque sospechan que colabora en sostener un manto de impunidad sobre Roberts -cuya esposa es la diputada nacional Germana Figueroa Casas, del PRO-.
“Yo con todo esto me interesé y estuve hablando con muchos empleados del club. Pregunté cómo es trabajar ahà y me dicen: ‘Tenemos todos miedo, si vemos un problema de seguridad y lo reportamos nos dicen que nos callemos o nos echan, que no vayamos con pavadas, que no sabemos nada’. Los empleados tienen miedo y eso es terrible. La soberbia es peligrosa. Lo que le pasó a Facundo se va a repetir y me lo dice la gente que trabaja ahÃ. Ese club tiene suerte en materia de seguridad, podrÃa haber pasado antes con otra cosas y lamentablemente se va a volver a repetir >Para Chena la impunidad de Roberts y Sánchez Almeyra es total. Contó que aunque su hijo tuvo el accidente el 2 de enero, el club no decretó duelo al dÃa siguiente y recién lo hizo el 5, después de que los socios reclamaran indignados por la indiferencia.
“Recibieron el repudio de los socios, diciéndoles que eran unos criminales. Es un club que tiene recursos. Y ni siquiera hicieron un sumario interno. No investigaron qué habÃa pasadoâ€, remarca la mujer y responde sobre las razones por las cuales el propio club no quiso avanzar: “No lo hicieron porque ellos mismos están comprometidos. Porque cuando este señor mete el brazo, presenta una carta ante las autoridades del country pero aparte de eso, estaba el testimonio de MatÃas Enz, que va y lo encara al presidente a Charles Roberts y le dice que ya pasó dos veces y le advierte que va a volver pasar. Roberts lo sabÃaâ€.“Mis abogados han pedido en varias oportunidades que sean imputados, que las pruebas alcanzan y sobran. Mi papá es abogado. Todos coinciden que Charles Roberts y Sánchez Almeyra tienen que ser imputados por el homicidio de mi hijo. Imputados quiere decir que van a ser investigados. Ahora, para la fiscal, con todas las pruebas hasta ahora no los imputó. Pero ellos sabÃan los problemas de la pileta y no tomaron las medidas necesarias. Son los verdaderos y principales responsablesâ€, concluye la mamá de Facundo. Y cierra: “El testimonio de MatÃas Enz deberÃa ser contundente porque pone una negligencia a través del tiempo: él habla de soberbia e impunidadâ€.
