1 de julio de 2025
El gobierno de Bolivia acusó a Evo Morales de impedir el ingreso de la Policía a Cochabamba para proteger actividades ilícitas
La Policía no regresará mientras no pueda garantizar la seguridad de sus efectivos. Acusó a grupos afines al ex mandatario de expulsar a las fuerzas del orden para evitar su detención
El ministro de Gobierno, Roberto RÃos, atribuyó directamente a grupos afines a Morales los actos de hostigamiento, amenazas y agresiones fÃsicas sufridas por miembros de la PolicÃa y sus familias. “La situación en el Trópico es crÃtica. No vamos a exponer más vidas hasta que existan condiciones mÃnimas para restablecer el ordenâ€, declaró el ministro.
“Lo que se está buscando es proteger actividades ilÃcitas que se desarrollan sin ninguna fiscalizaciónâ€, afirmó Aguilera en declaraciones a Bolivia TV. Denunció que los grupos movilizados en la región buscan mantener una autonomÃa de facto frente a cualquier intervención estatal, al considerar que estas representan una amenaza directa a su poder local.
La PolicÃa se vio obligada a abandonar la región hace aproximadamente un mes, luego de una serie de protestas violentas protagonizadas por simpatizantes del expresidente, quienes exigen su habilitación para participar en las elecciones programadas para agosto. Los manifestantes bloquearon caminos, atacaron comisarÃas y realizaron actos de intimidación contra uniformados y civiles.El epicentro del conflicto es la localidad de Lauca Eñe, donde se encuentra parapetado Morales, quien enfrenta varias órdenes de arresto por un presunto caso de trata de personas. La acusación está relacionada con una relación que habrÃa mantenido cuando era presidente con una adolescente de 16 años, con quien tuvo un hijo. Según las autoridades, la imposibilidad de ejecutar la orden de detención se debe a la falta de condiciones de seguridad en la zona, donde los simpatizantes del exmandatario han levantado una red de protección armada.En las últimas semanas, al menos cuatro policÃas murieron en enfrentamientos con grupos locales en diversas localidades de Cochabamba. Los incidentes, calificados por el gobierno como “ataques premeditadosâ€, han generado preocupación sobre la creciente desinstitucionalización en el Trópico y el avance de estructuras paralelas de poder que desafÃan abiertamente al Estado.La administración del presidente Luis Arce, en cuya gestión se ha acentuado la fractura con Morales, intenta contener una escalada que podrÃa derivar en una confrontación de mayor alcance. Por el momento, sin embargo, el Gobierno reconoce que no hay condiciones para retomar el control territorial en el Trópico sin poner en riesgo vidas humanas.
(Con información de EP y EFE)