30 de mayo de 2025
Un árbitro, penales insólitos y goles en contra: los supuestos arreglos de partidos vinculados a las apuestas que investiga la Justicia
Un repaso por las causas judiciales en curso relacionados con posibles amaños en el fútbol argentino
La primera de ellas y la única que terminó con una condena data de 2022. En aquel momento y tras una derrota contra Berazategui por el torneo Apertura, varios jugadores del plantel se agarraron en el vestuario acusando a algunos compañeros de haber ido para atrás. El escándalo fue tal que el propio club hizo una denuncia para que se investigue si cuatro de los miembros de su plantel habÃan cobrado dinero para mandar la pelota a propósito a un lateral, dejarse hacer algún gol, convertir un gol en contra o generar un penal absurdo. La causa recayó en la fiscalÃa sexta de Lanús a cargo del doctor MartÃn RodrÃguez quién tomó declaración a varios futbolistas. Uno de ellos, el arquero Diego Córdoba, fue impactante: “Un compañero me ofreció dinero por perder el primer tiempo contra Berazategui, a lo que yo me opongo terminantemente, por lo que me dice que no cuente nada a nadie para que él no se queme. Después recibà un llamado de una persona que se presentó como B.S, quien me dijo que trabajaba con una empresa de representantes y me invitó a tener una reunión. Concurrà suponiendo que me iba a ofrecer su representación. Luego de presentarse me dijo que él trabajaba con jugadores, pero que éstos le debÃan realizar un favor: en algunos partidos sus representados debÃan hacer lo que ese grupo de representantes le ordenaranâ€. Más claro…
La segunda causa que estalló con repercusión nacional fue la de Atenas de RÃo Cuarto que mostró, además, ribetes insólitos. El 29 de septiembre del año pasado el club cordobés enfrentaba a Juventud Unida de San Luis por la Reválida del torneo Federal A, que daba un ascenso a la Primera Nacional. El partido terminó 3 a 0 para el equipo puntano pero al mes, apareció la punta del ovillo: LoterÃa de Córdoba iba a la Justicia a denunciar que habÃa sido defraudada por apuestas amañadas. ¿Cómo lo descubrieron? En una casa legal llamada Slots Machine S.A. se abrieron siete cuentas los dÃas previos a aquel partido y 48 horas antes se jugó un monto que permitió ganancias por al menos cuatro millones de pesos a una derrota de Atenas con resultado 3-0 abajo, con dos tantos sufridos en el primer tiempo y combinaciones de cuántos jugadores iban a ser amonestados. Todo salió como se habÃa apostado y encendió las alertas de los funcionarios provinciales. ¿A nombre de quiénes estaban esas cuentas? Insólitamente a personas ligadas al presidente, el tesorero, el secretario y la kinesióloga del club derrotado. De los jugadores quién quedó en la mira fue el central brasileño Uirá Marqués, que hizo dos goles en contra y un penal burdo que no fue sancionado. El fiscal Franco Pilnik aún está en etapa de probanza de la hipótesis delictiva.
Cinthia M. y Sebastián O., acertaron resultado primer tiempo, ganador final y cantidad de goles mayor a cuatro. Y jugaron cifras que según esa empresa no se condecÃa a lo habitual en ese tipo de encuentros ni a las cuentas asociadas.
Con ese dato, LoterÃa de la Ciudad de Buenos Aires les pidió a las restantes casas de apuestas online autorizadas que remitan informes sobre el evento y si hubo comportamientos inusuales. Y lo que llegó fue contundente. Bplay informó que detectaron una alerta de riesgo en ese partido con dos usuarios que habÃan abierto cuentas apenas dÃas atrás y que apostaron acertando resultado de primer tiempo, resultado final y cuantos goles marcaban ambos equipos y si un equipo convertÃa más de tres. Un nombre de los apostadores pasó de largo, Federico Calderón. Pero el otro hizo ruido, mucho ruido: MatÃas Sebastián Beares Pérez, que se habÃa registrado en la página apenas 11 dÃas atrás y era árbitro de la Asociación del Fútbol Argentino donde trabajó como juez de lÃnea hasta en 11 partidos de Primera División. Pero mayor fue el asombro cuando llegó la información de Bettson: ahà también habÃa apuestas de Beares, en este caso a resultado de medio tiempo y resultado final, ambas correctas y su registro en la página era del 16 de octubre, sólo cuatro dÃas previos al partido cuestionado. Por su parte la otra casa que faltaba responder, Bet365, también mandó su reporte: una usuaria habÃa apostado 100.000 pesos y ganado nueve millones en ese evento acertando resultado medio tiempo, final y cantidad de goles. En total hubo apuestas por un millón de pesos y ganancias por 16. La causa la tiene el fiscal Maximiliano Vence y está en plena investigación con sospechas importantes de la comisión del delito.Y la última causa es la que cierra el cÃrculo, porque vuelve a poner en el tapete al club El Porvenir, el que inició la saga judicial. Porque la denuncia de AFA apunta directamente a cuatro jugadores brasileños y un representante serbio que llegaron este año a la institución de la mano de un grupo gerenciador con origen en Brasil que pone 20.000 dólares por mes a cambio de manejar el fútbol de la institución. El medio partidario Mundo Porvenir que hace las transmisiones de los partidos fue el primero en notar que habÃa cuestiones que no cerraban de los encuentros y esa sospecha se hizo generalizada hasta que la AFA tomó intervención y decidió radicar una denuncia en la fiscalÃa de eventos masivos de la Ciudad a cargo del doctor Vence, quien tiene los videos de los encuentros para analizar y además le pidió a LoterÃa de Buenos Aires que envÃe cantidad de apuestas con resultados precisos en los partidos del club del Sur del Conurbano para comprobar si hay irregularidades. Por otra parte el club se auto denunció en la Justicia Bonaerense por lo que se planteó una cuestión de competencia que deberá quedar definida en las próximas horas.
Si bien para las sospechas que anidan en el mundo del fútbol parece poco que sólo existan cinco causas en Tribunales, hay una explicación concreta: las evidencias saltan cuando hay apuestas amañadas en el circuito del juego legal porque en el mundo de la clandestinidad, que parece ser el verdadero filón de oro de estas maniobras delictivas, seguir el rastro del dinero es prácticamente imposible.