29 de mayo de 2025
Convive con un trastorno autista, sufrió un ACV y el tenis es el motor de su recuperación: Bauti, el guerrero sanjuanino
A los dos años fue diagnosticado con un Trastorno del Espectro Autista y el deporte blanco lo ayudó a sociabilizar. La vida lo vuelve a poner a prueba con una paralización de sus extremidades izquierdas. A los 16 años, está convencido que volverá a usar una raqueta y a pisar el polvo de ladrillo del Club Banco Hispano de San Juan. Su historia de superación
TodavÃa movilizado por la avalancha de emociones que vivió en los últimos dÃas, su papá Sergio reproduce la dramática escena en diálogo con Infobae: “Es increÃble lo que le pasó a Bautista, sin ningún aviso previo. Tuvo un dÃa normal: fue al colegio, estuvo en casa, mirando tele desde el sillón, tenis sobre todo. Pasadas las 20.30, le pregunté qué querÃa cenar, fui a comprar y tardé diez minutos. Al regresar, encontré a mi mujer, Vanesa, desesperada, con Bautista tirado en el piso. Pensamos que se habÃa desmayado; no sabÃamos qué le pasaba. Le tocábamos la carita, le dábamos aire y no reaccionabaâ€.
El relato continúa con llamado al 911, una ambulancia que llega, la sospecha inmediata del ACV, el traslado fugaz al Hospital Rawson, seguido de un gran despliegue y trabajo preciso por parte del equipo médico. Los estudios posteriores arrojaron resultados alentadores, aunque los especialistas, mientras analizan su evolución, todavÃa intentan averiguar el porqué.La vida de Bautista gira alrededor del tenis, con la raqueta, la pelotita y el televisor como satélites. Juega, sigue de cerca los partidos del circuito y es fan del serbio Novak Djokovic y del argentino Francisco Cerúndolo, quien la última semana, desde el ATP 500 de Hamburgo, le envió un video de aliento.En un momento de la conversación con Infobae, Sergio pone a su hijo al teléfono y Bautista amplÃa con determinación: “Mi Grand Slam favorito es el Australian Open; me encantan las canchas rápidas y me gustarÃa ser tenista profesional para jugar algún dÃa ahÃ. En algún momento voy a volver a mover mi mano izquierdaâ€.Cuando Bautista se paró por primera vez contra el frontón a sus seis años, sus padres pensaron que no iba a lograr coordinar los golpes ni dominar la velocidad de la pelota. “Pero la verdad es que le pegaba -cuenta Sergio-, y entonces un amigo me sugirió que lo llevara a una escuela de tenis. Pero yo no vengo del palo del tenis, y encima el médico nos habÃa hablado de que hiciera un deporte colectivo y nosotros nos imaginábamos que el tenis era demasiado solitario. La realidad nos demostró otra cosa y, a dÃa de hoy, sigue jugando, haciéndose fuerte desde sus golpes planos y su altura (mide 1,90)â€.La contención familiar, el apoyo del cuerpo de psicólogos, psicopedagogos, terapeutas ocupacionales y acompañantes en el colegio; y, fundamentalmente, su amor por el tenis, resultaron clave en la evolución de Bautista desde aquel temprano diagnóstico hasta estos dÃas. Pasó de evitar el contacto visual a convertirse en un niño sociable y querido por sus compañeros. “Asà fue la vida de Bauti, siempre luchandoâ€, sintetiza su padre, con tono pausado y una voz que se quiebra con frecuencia.Bautista juega en el Club Banco Hispano de San Juan, donde se entrena entre tres y cinco veces por semana mientras asiste al colegio Fasta. Desde pequeño comenzó a competir en categorÃas menores, entre ellas las más destacadas entre las que organizan la Asociación Argentina de Tenis y la COSAT (Confederación Sudamericana de Tenis). Siempre lo hizo acompañado de su padre, pero el año pasado viajó solo a los Juegos Evita, como parte de la delegación sanjuanina.También desde Pilar, Demián AgustÃn Luna, el número uno de su categorÃa (Sub 16) y flamante campeón del Nacional, aporta: “A Bauti lo conocà en 2019, cuando tenÃamos diez años, en un Nacional de Mendoza. Somos muy amigos, lo quiero un montón. Dentro de la cancha es un guerrero, me gusta mucho cómo juega. Afuera de la cancha es un divino, siempre está con una sonrisa y es un gran amigo. Cuando me enteré de que Bauti tuvo el ACV, me pegó muy mal pero, por suerte, a los pocos dÃas pude hablar con su papá y mandarle un audio brindándole toda mi fuerzaâ€.
Papá Sergio se ilusiona con el futuro inmediato de su hijo: “Acá en casa es impresionante cómo ha evolucionado en su manera de ser y su carácter. DirÃa que hoy está casi como antes del ACV. Ahora queda la etapa de la rehabilitación, que es un desafÃo importante. Su brazo izquierdo está totalmente inmovilizado, pero su pierna izquierda ha comenzado a moverse un poco másâ€.