23 de abril de 2025
El milenario proceso para elegir a un nuevo Papa ya está en marcha: paso a paso, los ritos y rituales tras la muerte de Francisco
La muerte de Francisco dio inicio a una serie de tradiciones funerarias con reformas que él mismo impulsó, destacando su deseo de un entierro fuera del Vaticano
Estas reformas están reflejadas en el delgado volumen rojo Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, que en latÃn significa “Rito del entierro de los romanos pontÃficesâ€.
Aunque los papas suelen modificar las reglas que rigen el cónclave para elegir a su sucesor, no se habÃa revisado el rito funerario papal desde el año 2000. Los cambios fueron impulsados por los propios deseos de Francisco, y por Pocos meses después, Francisco reveló que habÃa estado trabajando con el maestro de ceremonias litúrgicas del Vaticano, el arzobispo Diego Ravelli, para revisar y simplificar el libro de ritos. En sus explicaciones, Ravelli señaló que las reformas buscaban “enfatizar aún más que el funeral del Romano PontÃfice es el de un pastor y discÃpulo de Cristo, y no el de un hombre poderoso de este mundoâ€.Los tres momentos principales se desarrollan primero en la residencia del papa, luego en la BasÃlica de San Pedro y finalmente en el lugar del entierro.La reforma permite que la confirmación oficial del fallecimiento se realice en la capilla personal de Francisco, en lugar de en su dormitorio. Este cambio podrÃa deberse a razones prácticas, ya que Francisco optó por vivir en una pequeña suite del hotel Santa Marta, en lugar del Palacio Apostólico, y tenÃa una capilla personal en ese hotel.Tras la muerte del papa, el jefe del servicio de salud del Vaticano examina el cuerpo, determina la causa del deceso y redacta un informe. El cuerpo es vestido con una túnica blanca. Luego, el cuerpo reposa en la capilla personal del Papa para la declaración ritual de su muerte, presidida por el camarlengo, el funcionario que supervisa la administración de la Santa Sede entre la muerte o renuncia de un papa y la elección de su sucesor. El camarlengo actual es el cardenal estadounidense Kevin Farrell, uno de los colaboradores más cercanos de Francisco.El camarlengo redacta la declaración formal de defunción, acompañada del certificado de la causa de muerte elaborado por el jefe del servicio sanitario. El maestro de ceremonias litúrgicas, Ravelli, decide luego cuándo los fieles podrán rendir homenaje al cuerpo antes de que este sea trasladado a la BasÃlica de San Pedro para su visualización pública.
Al ingresar el cuerpo en la basÃlica, se entonan las LetanÃas de los Santos, y el camarlengo encabeza la procesión. Otro cambio importante es que el cuerpo del papa ya no se coloca en un féretro elevado. En su lugar, el ataúd de madera se coloca frente a los bancos, con el cirio pascual cerca.La vÃspera del funeral, el camarlengo preside el cierre y sellado del ataúd, en presencia de otros cardenales de alto rango. Se coloca un paño blanco sobre el rostro del papa y se introduce una bolsa con monedas acuñadas durante su papado, junto con un relato escrito de su pontificado, conocido en italiano como “rogitoâ€. Este documento es leÃdo en voz alta y luego se enrolla y coloca en un tubo cilÃndrico dentro del ataúd, mientras que otra copia se conserva en los archivos del Vaticano. Las tapas del ataúd de zinc y madera están marcadas con una cruz y el escudo de armas papal.El funeral es presidido por el decano del Colegio Cardenalicio, o por el vicedecano u otro cardenal de alto rango. El decano actual es el cardenal Giovanni Battista Re, de 91 años, y el vicedecano es el cardenal argentino Leonardo Sandri, de 81 años. Francisco prorrogó sus mandatos en lugar de nombrar nuevos cardenales.
Francisco habÃa expresado su deseo de no ser enterrado en la BasÃlica de San Pedro ni en las grutas vaticanas, donde descansan la mayorÃa de los papas. En su lugar, eligió la BasÃlica de Santa MarÃa la Mayor, ubicada al otro lado de la ciudad, en la que se venera el icono de la Virgen MarÃa conocido como Salus Populi Romani (Salvación del pueblo de Roma).
El papa Francisco expresó en varias ocasiones que esta imagen de MarÃa, que sostiene al Niño Jesús, era de su gran devoción. “Es mi gran devociónâ€, declaró en 2013, al revelar sus planes para el futuro entierro. “El lugar ya está preparadoâ€.(Con información de AP)
