15 de abril de 2025
El millonario negocio de los nigerianos que trafican cocaína por correo desde Buenos Aires al mundo
J. Oyeniyi, detenido por la Policía de la Ciudad en Lanús, acusado de enviar droga en una encomienda a Nueva Zelanda, se suma a una larga lista de compatriotas. Australia, China y Tailandia son los destinos premium de un esquema que explota a migrantes prestanombres
El contrabando hacia Asia, Ãfrica y OceanÃa, es el más lucrativo y arriesgado de todos, con naciones del mundo árabe y el sudeste asiático que castigan a traficantes con la prisión perpetua o incluso la pena de muerte: Los envÃos se realizan en pequeños paquetes, en encomiendas, con droga de altÃsima pureza disimulada dentro de juguetes y artesanÃas, de cualquier cosa. Los acusados en estos casos son casi siempre personas migrantes, en su gran mayorÃa, nigerianos. J. Oyeniyi, de 42 años, oriundo de Nigeria, unÃa ambos mundos, según la acusación en su contra: armaba el paquete y lo despachaba.
En su casa, le encontraron un rollo de film, tijeras, trinchetas, pinzas y abrochadoras, todo un kit de ensamblaje, asà como un arcaico manual de la Aduana que databa de comienzos de los años 80 para detectar contrabando de drogas en mulas o en los dobles fondos de valijas. También, tenÃa seis formularios de una empresa de correo privado, comprobantes de despachos. El destino final: Australia. Le secuestraron cuatro celulares, que podrán ser peritados.Oyeniyi está lejos de ser el único de ser sospechado de enviar polvo a OceanÃa. Entre comienzos de 2022 y junio de 2023, Bethrand A., nacido en Ekulu, Nigeria, llegó a la Argentina tras obtener la ciudadanÃa venezolana: en 2019, el Tribunal N°3 lo condenó también a cuatro años y siete meses por esconder 369 gramos de droga con una pureza del 75% dentro de un viejo family game empacado por correo privado, con destino a Toronto, Canadá. El paquete habÃa sido detectado en 2010; Amadi fue arrestado en 2017 en el aeropuerto de Barajas, España, cuando viajaba de Nigeria a Venezuela.El 22 de febrero de 2019, el Tribunal Nº1 del fuero le dio tres años de ejecución condicional a Martin C., que vivÃa en Ramos MejÃa y fue acusado de despachar 200 gramos a Tailandia a otro nigeriano, ocultos en la base de un reloj de pared: ese envÃo, curiosamente, data de 2011 según registros. Martin usó un nombre verdadero para despachar la caja por el Correo Argentino, desde una sucursal de Bellavista: el de una mujer de la zona, hoy de 60 años de edad, que nunca tuvo idea de lo que pasaba. Martin repitió la maniobra en 2013, dos años después, con el nombre de una mujer de Bella Vista.
No solo se trata de nigerianos, por otra parte. La maniobra de mover cocaÃna por correo hacia mercados dealer de alto precio se repite a lo largo de los tribunales en lo penal y económico. Sara H., nacida en Venezuela, con domicilio en Pilar y Olga M., colombiana, fueron condenadas en 2021 a casi cinco años de prisión cada una por una serie de encomiendas enviadas en 2019 vÃa Correo Argentino a la India, Nigeria, Uganda y Tailandia. Ambas terminaron presas en el penal de mujeres de Ezeiza.Los encargados de estos envÃos suelen ser encontrados porque dejan un rastro fácil para la Justicia. Pero los fiscales acostumbrados a perseguir este tipo delitos difÃcilmente creen que estos imputados sean los dueños reales de la droga. Oyenidi, por ejemplo, estaba registrado como vendedor de ropa en la ex AFIP. La gran mayorÃa vive en pensiones, hoteles de pasajeros. Las investigaciones, en estos casos, se limitan a quienes despachan el paquete, y no a los contactos del otro lado del planeta y quiénes los controlan. ¿Cómo un hombre en una pensión de Montserrat o Lanús llega a un remitente del otro lado del mundo con cocaÃna de altÃsima pureza? “Es claro que hay una red internacional que lo facilitaâ€, especula un alto funcionario en diálogo con Infobae.