15 de abril de 2025
Lomas del Mirador: quisieron comprar un auto con billetes falsos y los atraparon
El hecho ocurrió en el partido de La Matanza. El vendedor del vehículo se dio cuenta de la maniobra cuando los estafadores intentaron depositar el dinero
En el video que encabeza esta nota, filmado por una cámara de seguridad instalada en la puerta del negocio, se observa a los tres integrantes de la banda, identificados como E.Z., de 74 años, B.Z. (25) y P.N.V. (26). Las imágenes muestran los movimientos sospechosos que realizaron B.Z. y P.N.V. antes de cometer el intento de estafa.
La joven, parada junto a un poste de luz, tenÃa parte del dinero en una cartera y era la encargada de entregar los billetes falsos a sus cómplices.El intento de estafa habrÃa sido descubierta por la cajera de turno, quien recibió los billetes, todos de 20 mil pesos, y detectó que eran falsos.Una vez que requisaron el auto marca Mercedes Benz en el que circulaban, los efectivos secuestraron un bolso con $5.160.000 en su interior, una mochila que contenÃa $105.000 y tres teléfonos celulares. Tras peritar el dinero con el que los estafadores pretendÃan engañar al vendedor, se estableció que el mismo era apócrifo.
Horas después, un joven de 26 años que también habÃa sido vÃctima de la banda se presentó en la comisarÃa y declaró que el pasado 20 de marzo, y bajo la misma modalidad, los autores le habÃan hecho un depósito de dinero falso.La Justicia de la provincia de Mendoza condenó a la escribana Silvia Marcela Herrero, de 46 años, por su participación en una maniobra fraudulenta que tenÃa como objetivoEl hecho ocurrió en 2015, pero la sentencia se dictó en los últimos dÃas, tras un acuerdo judicial que incluyó también al otro acusado, Gustavo Daniel GarcÃa, el inquilino de la casa en cuestión, de 45 años.
La propiedad está ubicada sobre calle Coronel DÃaz, en el lÃmite entre la Cuarta Sección de la ciudad de Mendoza y el departamento de Las Heras. En esa casa vivÃa una mujer de edad avanzada y en situación de vulnerabilidad, quien alquilaba la cochera de su propiedad a GarcÃa, comerciante de la zona. La relación entre ambos era de arrendamiento, y no existÃa vÃnculo familiar ni de confianza profunda, según testificaron vecinos y conocidos de la vÃctima.En vida, la vÃctima habÃa manifestado de forma constante su intención de donar la vivienda a la Asociación Civil Cristiana BÃblica, una congregación evangélica a la que asistÃa con regularidad desde hacÃa años, y que habÃa sido su principal sostén emocional tras la muerte de sus padres. Incluso habÃa dejado instrucciones claras a su tÃo para que, tras su fallecimiento, formalizara la donación a favor de la entidad religiosa. La sucesión se encontraba en curso y, hasta ese momento, no existÃan objeciones ni disputas sobre la voluntad de la mujer.
El escrito llevaba como certificación de firma la rúbrica de la escribana Silvia Herrero. Este movimiento provocó inquietud entre los familiares y representantes de la iglesia, quienes aseguraron que nunca se habÃa hablado de un traspaso de la vivienda a favor del inquilino.
Ante la denuncia, la Justicia ordenó una pericia caligráfica sobre la firma atribuida a la fallecida. El informe fue concluyente: la firma era falsa. Además, la fecha del documento coincidÃa con el perÃodo en el que la mujer se encontraba internada y en un estado clÃnico que, según los informes médicos, la incapacitaba totalmente para otorgar cualquier tipo de acto jurÃdico.