14 de abril de 2025
Vicentin ahora dice que podría reabrir las dos plantas que cerró y empezar a pagar los salarios de 1.500 empleados
Se trata de sus establecimientos en Ricardone y Avellaneda. Lo condiciona a la aceptación de la propuesta de dos proveedores para trabajar �??a fazón�?�. El directorio dijo que estaría �??en condiciones de poner en marcha ambas plantas y abonar la semana que viene un adelanto del 25% de los salarios de todo el personal correspondiente a marzo�?�
El directorio afirma que de recibir la “confirmación formal de ambos clientes (est es, de Unión AgrÃcola Avellaneda y BioenergÃas SA) y la confirmación de la aceptación de estas condiciones por los sindicatos y el personal fuera de convenio, este principio de acuerdo entre empresa, trabajadores, clientes y sector público -todavÃa insuficiente para superar la grave situación actual- puede representar el principio de una salida racional hacia la estabilidad que toda la comunidad necesita, requiere y persigueâ€.
Se trata de un nuevo giro en la larga saga de la exportadora de aceite y harina de soja, actualmente en concurso de acreedores tras declarar un ‘default’ por deudas de entre USD 1.300 y 1.500 millones en 2019, que el sábado pasado habÃa anunciado que cerraba la actividad de sus fábricas ubicadas en Ricardone y Avellaneda debido a la imposibilidad de obtener contratos de fazón “para cumplir regularmente con los compromisos de la sociedadâ€. En aquel comunicado la empresa habÃa adelantado que esperaba “poder revertir la situación una vez que la incertidumbre del proceso judicial sea resueltaâ€, en referencia a la decisión de la Justicia provincial, que rechazó un acuerdo entre la empresa y una parte mayoritarÃa de sus acreedores.Además, la justicia provincial habÃa dictado prisión preventiva por 120 dÃas a cuatro ex directivos de la firma, por considerarlos miembros de una “asociación ilÃcitaâ€.Son 1.500 trabajadores afectados y la empresa, dijeron fuentes cercanas a la firma, no cuenta con los cerca de 4 millones de dólares necesarios para afrontar las obligaciones.
La compañÃa habÃa cerrado a comienzos de este año porque la Corte Suprema de Santa Fe no homologó el acuerdo que proponÃan Bunge, ACA y Viterra para comprar la empresa y pagarle a los acreedores, más allá de que estaba aceptado por una gran mayorÃa.