4 de abril de 2025
Las aventuras de Santi y Juan: llevan recorridos 25.000 kilómetros en bicicleta tándem para concientizar sobre el autismo
Unidos por el deporte y una promesa que los llevó a cruzar los Andes, los Zemborain recorren el país para promover la inclusión. El origen de Empujando Límites, la ONG que ya entregó decenas de bicis adaptadas
El Tour Azul Rosario-Buenos Aires, donde ocurrió el accidente, forma parte de la Marea Azul, un movimiento nacional de familias, organizaciones y activistas que busca visibilizar el autismo en el espacio público. Sin embargo, este año, las autoridades nacionales les negaron el acceso a realizar un tramo por la autopista pese a que hace tiempo habÃan sido autorizados a circular por allÃ. “Nos mandaron por caminos de tierra y barro, y la bici no estaba preparada para eso. Una pieza se soltó y salimos despedidosâ€, cuenta Juan. Santi voló por encima del cuadro y terminó con una fractura en el codo y punto en la pera. “La Marea Azul llegó a Buenos Aires y nosotros escoltamos al grupo en el tramo final, desde Escobar hasta el Obelisco. Somos un equipo y si uno no puede jugar, se va de aguatero, pero vaâ€, resume el compromiso.
Santi nacioÌ el 13 de marzo de 2003, fue diagnosticado con retraso madurativo e hipotoniÌa muscular y luego con autismo. Lleva pedaleados en 8 años más de 25.000 kilómetros en tándem. Además de cruzar Los Andes, pedaleó los 800km del Camino Francés a Santiago de Compostela, corrió en el Gran Fondo de Siete Lagos, participó de triatlones y medio Ironman, entre otras cosas.Juan es exgolfista y cicloturista. Arquitecto de profesión, trabajoÌ en uno de los estudios maÌs grandes de Buenos Aires. Durante 18 años se dedicoÌ a contar las historias a traveÌs de un emprendimiento familiar, My Special Book (Premiada en el IAE), una editorial dedicada a contar historias de familia, empresas y biografiÌas. CreoÌ Empujando LiÌmites, el equipo de ciclismo junto a su hijo que se transformoÌ en AsociacioÌn.La historia de esta dupla que hoy conquista corazones sobre una bicicleta tándem comenzó cuando Santi tenÃa tres años y le diagnosticaron hipotonÃa muscular. Juan entendió que con ese contexto lo mejor que podrÃa hacer por su hijo es ayudarlo a realizar ejercicios. Le compró un triciclo y, contra los pronósticos médicos, Santi comenzó a pedalear. El niño además de demostrar que podÃa hacerlo descubrió una gran motivación.
Más tarde llegó una bicicleta y Santi aprendió rápido a pedalear allÃ, pero le costaba usar los frenos. “Nunca le interesó frenarâ€, recuerda su padre. Fue en un viaje que descubrió otro mundo: vi a un chico ciego pedaleando en una bici con un guÃa. Le pregunté de dónde habÃa sacado esa bicicleta, una tándem. En Miramar alquiló una y comenzó a andar con Santi, que tenÃa 7 años.Emocionado por recordar la historia, sigue: “Ya con esa tándem empezamos a entrenar y un dÃa llegamos a hacer 40 kilómetros. Yo terminé arruinado, pero le dije que si llegábamos a hacer 40 kilómetros el sábado y 40 más el domingo, estarÃamos en condiciones de ir a los Andes... Seguimos probando la bici en OlavarrÃa, después fuimos a la Quebrada de Humahuaca, a Mar del Plata, unimos Mar del Sur con Pinamar, haciendo idas y vueltas; durmiendo en carpa, llevando peso. En marzo de 2019, dos dÃas antes de que Santi cumpla 16 años, llegamos al océano PacÃfico desde San MartÃn de los Andes. Al volver de Chile, Ana, mi hija, me pregunta: ‘¿Y ahora qué, papá?´. Le dije que ahora habÃa que festejar porque fueron siete años soñando con eso, pero me lo decÃa porque sabÃa que para Santi la cosa no terminaba ahÃâ€.
Juan explica por qué para su hijo no hay tiempo para el festejo. “Santi no me deja festejar porque para él lo importante no es llegar, es el caminoâ€, explica y cuenta que a su hijo le entusiasma pedalear, no detenerse.Lo que empezó como una experiencia familiar entre padre e hijo, con el aliento de Ana, la hija mayor, se convirtió en un proyecto colectivo. En 2021 fundaron la Asociación Civil Empujando LÃmites, una organización que promueve la inclusión de personas con discapacidad a través del ciclismo en tándem. Hasta el momento, donaron más de 70 bicicletas adaptadas en todo el paÃs, muchas con apoyo de empresas y donantes particulares. “Trajimos un container con 69 tándems. Nuestro sueño es que haya un embajador de este proyecto en cada pueblo de la Argentinaâ€, dice Juan.
Empujando LÃmites se apoya en una red de embajadores que organizan clÃnicas, jornadas en escuelas y actividades comunitarias. “Muchos nos contactan desde lugares que no sé dónde quedan y viene a ser parte de lo que organizamos, como sucedió este 2 de abril en el Tour Azulâ€, asegura el hombre que promueve el uso de estas bicis dobles para chicos con autismo, ceguera, sÃndrome de Down. â€Ellos son personas que antes no podÃan hacer deporte porque no encontraban el espacio, sin embargo hoy se sube al tándem y participan de eventos y carreras. Esa es la verdadera inclusiónâ€, señala Juan.El trabajo inclusivo no se agota en el ciclismo. Para Juan, el cambio empieza en la familia. “Si nosotros, como padres, no empujamos nuestros propios lÃmites, nuestros hijos van a vivir encerrados. Hay que salir del sillón, abrirles el mundo. Y cuando lo hacés, ellos te devuelven todoâ€, asegura. Habla desde la experiencia: su hermano mayor también tuvo autismo y fue institucionalizado desde los ocho años. “Yo no querÃa esa vida para Santi. Siempre soñé con ser padre, pero también con disfrutar la vida con mis hijosâ€, dice emocionado.
Hoy, Santi es conocido y admirado por desafiarse a sà mismo y superar los lÃmites que la teorÃa considera deberÃa tener. “Cuando participa de la Semana Azul es como un Mick Jagger: la gente lo saluda, lo aplaude... Es que si lo conocés, lo amás. Yo soy el papá del famosoâ€, bromea Juan sin ocultar su orgullo.“Cuando vamos pedaleando y alguien lo reconoce y lo alienta desde un auto, a él se le infla el pecho. Le sube la autoestima, y la bici también se acelera. Y ahà es cuando yo digo que hay que empujar los lÃmites, no romperlos ni cruzarlos, sino empujar hacia adelante â€, concluye Juan dejando entender que esa Marea Azul y la historia suya con Santi empujan a miles de personas para formar juntos un camino colectivo para seguir avanzando.
*Empujando LÃmites se sustenta con donaciones.