31 de marzo de 2025
Un impresionante anillo medieval descubierto por un detector de metales en Inglaterra se vende por USD 24 mil en una subasta

Se estima que data de finales del siglo XII o principios del siglo XIII, y probablemente perteneció al obispo Hugo de Northwold
El anillo, conocido como el King Row Ring, ha sido identificado como una joya de uso eclesiástico, probablemente perteneciente a un obispo medieval.
Según explicó Laura Smith, experta en joyería de Noonans, este tipo de anillos se ha encontrado en tumbas de obispos medievales cuando sus ataúdes han sido reabiertos. Ejemplos similares incluyen el anillo de Walter de Gray, arzobispo de York en el siglo XIII, y otros hallados en las tumbas de obispos en las catedrales de Chichester y Whithorn.El anillo fue inicialmente evaluado por el Museo del Castillo de Norwich y el Museo Británico, que mostró interés en adquirirlo. Sin embargo, finalmente fue puesto a la venta por Noonans Mayfair, que estimó su valor entre 19.000 y 23.000 dólares. Durante la subasta, el precio final alcanzó los 24.000 dólares, superando las expectativas iniciales.
Smith destacó el excelente estado de conservación del anillo, a pesar de haber permanecido enterrado durante aproximadamente ocho siglos. “El anillo King Row es precioso y está en un estado magnífico”, afirmó al medio Smithsonian Magazine. Este tipo de hallazgos no solo tiene un valor económico, sino que también aporta información valiosa sobre la historia y la cultura de la época medieval.De acuerdo con las leyes británicas sobre hallazgos arqueológicos, las ganancias obtenidas por la venta del anillo se dividirán entre Mark Sell y el propietario del terreno donde fue encontrado.Este caso es un ejemplo más del creciente interés por el uso de detectores de metales como pasatiempo en Inglaterra. En los últimos años, los aficionados han descubierto tesoros como monedas romanas, una estatuilla celta de 2.000 años de antigüedad y un colgante de 500 años que conmemora el matrimonio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón. Estos hallazgos no solo generan beneficios económicos, sino que también contribuyen al conocimiento histórico y arqueológico del país.