28 de marzo de 2025
El tenso momento que vivió el presidente de Huracán con la barra y la interna que se viene por el control de la tribuna

Abel Poza fue abordado por parte de la hinchada del Globo. El trasfondo del episodio y el temor por lo que puede pasar en el futuro
Porque tres semanas atrás el Ministerio le aplicó el derecho de admisión por hasta cuatro años a 78 violentos del Globito. La discusión comenzó en un tono alto y Poza le pidió al Animal que bajara el tono o se iba a complicar la relación. Y que hablaran mano a mano, no con los otros cinco laderos del barra detrás. Ahí los gritos empezaron a escucharse a muchos metros de distancia y el diálogo se puso picante, con el presidente asegurando que si bien no tuvo nada que ver con la decisión gubernamental, ya les había avisado a todos que los problemas que tenían debían arreglarlos fuera del Ducó, que el estadio no podía ser lugar para ningún tipo de enfrentamiento. Ahí se bifurcan las versiones: mientras unos aseguran que tras ese argumento el Animal lo insultó de arriba hasta abajo y tras amenazar con violencia física fue él quién la recibió, desde el entorno del presidente del Globo reconocen lo sucedido pero aseguran que si bien fue una discusión subida de tono, no se llegó a la agresión física. Infobae quiso tener la palabra de Poza, pero el presidente arguyó estar reunido y no poder atender el requerimiento periodístico.
Claro que para lograr ese objetivo, el Animal, los Villalba y otro barra de peso apodado Chila (estos últimos en derecho de admisión por la interna en el clásico), necesitaban que hubiese un indulto para los violentos. Y suponían que Poza, por su historia de paravalancha, iba a jugar a su favor. En cuanto se encontraron con la negativa, la cosa se puso más y más tensa y todo fue subiendo de tono. Y aunque la barra hizo gala de su prepotencia y según testigos hubo algunas manos que surcaron el aire, el presidente del Globo dio la orden de no llamar a la Policía ni tampoco al Ministerio y dio por superado el entredicho.
Otros dicen que eso no sucederá sin sangre. Por lo pronto, todos están avisados de lo que se viene. Hasta el propio presidente del club, que ve como sus compañeros de ayer le complican insólitamente un presente que tiene a Huracán peleando la punta y creciendo institucionalmente.