10 de marzo de 2025
Los alarmantes números del segundo ciclo de Gallardo en River Plate: el contraste con su primer paso y con la gestión Demichelis
El Muñeco lleva un porcentaje de efectividad del 57% en estos primeros 33 partidos que lideró al equipo, muy lejos de su propio arranque en 2014 y del de Demichelis en 2023
La diferencia con su primer perÃodo en el club es notoria: en la misma cantidad de encuentros en 2014, habÃa conseguido el 72% de efectividad, con 20 victorias, 11 empates y solo 2 derrotas, sumando además la Copa Sudamericana y la Recopa Sudamericana (el partido 34 fue el que lo coronó campeón, ganando los dos cotejos por 1-0 de la serie contra San Lorenzo).
El primer proceso de Gallardo comenzó el 27 julio del 2014 con un empate 0-0 con Ferro, que derivó en un triunfo 6-5 por penales en la Copa Argentina. Desde allà generó un invicto que luego de 14 partidos tuvo su primer tropiezo cuando fue eliminado por penales por Rosario Central de la Copa Argentina tras igualar 0-0 en octubre de ese año. Sin embargo, la primera derrota en tiempo regular del ciclo llegarÃa en su 24ª presentación: cayó contra Estudiantes de La Plata en el Monumental 1-0 por la fecha 14 de la Liga Profesional.
La otra caÃda que sufrió en esas primeras 33 apariciones como DT de River fue el 23 de noviembre de ese año por la 17ª fecha del torneo local contra Racing en el Cilindro de Avellaneda por 1-0: la Academia terminarÃa siendo campeón del certamen y el Millonario se ubicó segundo en la tabla.
Sin embargo, en los primeros 33 juegos al mando del club de Núñez, el Muñeco se colgó la medalla de campeón de la Copa Sudamericana luego de eliminar a Boca Juniors en semifinales y de vencer a Atlético Nacional en la final. Terminó invicto en los tres Superclásicos de ese lapso: empató 1-1 por la Liga Profesional en el Monumental, igualó sin goles en la ida de la semifinales de la Sudamericana y lo superó 1-0 como local con el tanto de Leonardo Pisculichi.El trabajo de Micho comenzó oficialmente el 28 de enero del 2023 con una victoria 2-0 sobre Central Córdoba en Santiago del Estero por el torneo local. El inicio de su camino tuvo el contraste de firmar dos derrotas en las primeras seis apariciones, pero el equipo encontró la fórmula del éxito y finalmente encadenó nueve triunfos en once juegos. El DT tuvo otro desafÃo inmediato porque sufrió dos dolorosas caÃdas por el Grupo D de la Copa Libertadores ante The Strongest (3-1) en Bolivia y contra Fluminense (5-1) en Brasil.Más allá de las estadÃsticas, el funcionamiento del equipo es otro punto crÃtico. River no logra imponer condiciones en los partidos clave, muestra una alarmante falta de generación de juego y carece de respuestas futbolÃsticas cuando se encuentra en desventaja. La fuerte inversión de varios millones de dólares en refuerzos aún no se traduce en resultados, y las decisiones de Gallardo respecto a la elección de jugadores y cambios tácticos comienzan a ser cuestionadas.
El entrenador ha admitido la necesidad de un cambio de rumbo. Con la Copa Libertadores y el Mundial de Clubes como principales objetivos en el horizonte, el margen de error se reduce y el desafÃo es recuperar la esencia de un equipo que, hasta el momento, no ha estado a la altura de lo invertido. Gallardo, que atraviesa su momento más crÃtico en el club, busca una reacción para evitar que su segunda etapa termine muy lejos del legado que construyó en la primera.
“El inicio de año es inesperado, a esta altura esperábamos tener una soltura y una energÃa futbolÃstica diferente. Habrá que seguir insistiendo. Tenemos que atravesar este momento. Estamos a tiempo, para tener la representatividad que le tenemos que ofrecer a nuestra gente. Vamos a tener esa personalidad para reponernos de este mal arranque, que es adverso, pero nada que no se puede cambiar para torcer este rumbo negativo con relación al juegoâ€, declaró el Muñeco tras la reciente caÃda contra la T en Asunción.Vale recordar que esta no es la primera crisis que afronta Gallardo con el buzo de DT de River Plate. En su primer ciclo también tuvo que superar algunas pruebas. Una fue al inicio del 2018, cuando el Millonario acumuló una serie de malos resultados en la Superliga, dejando al equipo en el puesto 20 de la tabla y en riesgo de quedarse sin competencias internacionales en 2019. Sin embargo, la historia terminó inmejorable: levantó la Copa Libertadores frente a su clásico rival Boca Juniors en el Santiago Bernabéu.
Otro momento complicado fue el inicio de la Copa Libertadores 2015, cuando River, pese a ser uno de los favoritos tras ganar la Sudamericana en 2014, sufrió una primera fase irregular y solo logró clasificar a octavos de final en el último lugar disponible, con una victoria, cuatro empates y una derrota. Sin embargo, tras eliminar al Xeneize todo se encaminó y terminó consagrándose campeón. Un duro golpe se vivió en 2016, cuando River quedó eliminado en octavos de la Libertadores ante Independiente del Valle.