27 de febrero de 2025
Se lanza Odin, la primera misión privada que busca la extracción de minerales en el espacio
Un cohete Falcon 9 de SpaceX despegará con la nave propiedad de la startup AstroForge que buscará recolectar platino en un asteroide lejano
El lanzamiento de Odin es solo el primer paso de un viaje que durará casi un año. En sus primeros cinco dÃas, la nave cruzará el lado oculto de la Luna antes de iniciar su travesÃa de 300 dÃas hasta 2022 OB5. Este asteroide, que pasará a 649.000 kilómetros de la Tierra en su aproximación más cercana, podrÃa contener platino en concentraciones atractivas para la industria minera espacial.
Pero hay muchos riesgos en juego. A diferencia de las misiones financiadas por gobiernos, AstroForge debe demostrar que su tecnologÃa puede funcionar con un presupuesto limitado. “Gran parte de esto es: ¿podemos construir una nave espacial por este precio?â€, planteó Gialich. La empresa recaudó alrededor de 60 millones de dólares en financiamiento privado, una cantidad modesta en comparación con los costos de misiones tradicionales.AstroForge apuesta por una estrategia de bajo costo, con componentes modulares y reutilizables, algo que podrÃa revolucionar la exploración espacial si tiene éxito. Esta aproximación es similar a la que SpaceX implementó con Falcon 9, reduciendo drásticamente los costos de los viajes espaciales mediante la reutilización de sus cohetes.
La minerÃa de asteroides es una idea que ha fascinado a la comunidad cientÃfica y a empresarios del sector espacial durante décadas. En teorÃa, acceder a los recursos de estos cuerpos celestes podrÃa representar una solución a la escasez de metales preciosos en la Tierra y a los impactos ambientales de la minerÃa tradicional.Hasta la fecha, solo Estados Unidos y Japón lograron traer muestras de asteroides a la Tierra. La misión OSIRIS-REx de la NASA, por ejemplo, trajo apenas 122 gramos de material del asteroide Bennu, pero el costo del proyecto superó los 770 millones de dólares. Para que la minerÃa espacial sea viable comercialmente, es necesario reducir drásticamente los costos de exploración y recolección, algo que AstroForge intenta lograr con su enfoque de misiones económicas y rápidas.
El CEO de AstroForge reconoce los desafÃos. “Aunque no tengamos éxito y fracasemos como empresa, espero que podamos sacar esto adelante un poco. Para mÃ, se trata de impulsar a los humanos hacia adelanteâ€, afirmó.El Tratado del Espacio Ultraterrestre de 1967, el documento principal que rige la actividad en el espacio, establece que el cosmos es la “provincia de toda la humanidadâ€, pero no especifica si una empresa o un paÃs pueden reclamar la propiedad de los recursos extraÃdos.
Estados Unidos aprobó en 2015 la Ley de Competitividad de Lanzamientos Espaciales Comerciales, que permite a las empresas privadas quedarse con los materiales que recojan en el espacio. Japón, Luxemburgo y los Emiratos Ãrabes Unidos han adoptado regulaciones similares, pero el resto del mundo no definió una postura clara.AstroForge no estuvo exenta de crÃticas. Inicialmente, la empresa se negó a revelar cuál serÃa el asteroide objetivo de Odin, lo que generó malestar en la comunidad cientÃfica.
El problema es que, sin información clara, los astrónomos podrÃan confundir la nave con un objeto peligroso o desconocido, gastando tiempo y recursos en su seguimiento. En septiembre, la Sociedad Astronómica Estadounidense pidió a AstroForge mayor transparencia en sus operaciones.Sin embargo, dejó claro que esto no siempre será asÃ. “Cuando encontremos este asteroide mÃtico que es puramente platino y vale un billón de dólares en material real, ¿le diré al mundo cuál es? Probablemente noâ€.
Si AstroForge tiene éxito con Odin, el siguiente paso será lanzar una nueva misión en 2025 o 2026 para acercarse aún más al asteroide y estudiar la viabilidad de la extracción.El destino de AstroForge sigue siendo incierto. No está claro si Odin logrará llegar a 2022 OB5, ni si la nave podrá determinar con certeza la presencia de platino. Incluso si lo hace, la extracción de estos materiales sigue siendo un desafÃo enorme.
