4 de febrero de 2025
Mataron a un kiosquero para robarle en Mar del Plata: el año pasado le habían disparado y lo salvó un paquete de chicles
Otro hecho de inseguridad en la provincia de Buenos Aires se cobró la vida de un ciudadano. Cristian atendía el comercio y se defendió del intento de asalto con gas pimienta
En el kiosco, ubicado entre las calles Irala y Ortiz de Zárate, trabajó un equipo de la DDI de Mar del Plata para levantar las pruebas que servirán para esclarecer el hecho. Además, al lugar se acercaron los fiscales MarÃa Constanza Mandagarán y Alejandro Pellegrinelli, a cargo de la causa. Está caratulada como “homicidio en ocasión de roboâ€.
“Fue una secuencia muy rápida, huyeron sin concretar el roboâ€, describió el fiscal Pellegrinelli ante medios locales presentes en el lugar. El funcionario del Ministerio Público confirmó que la vÃctima sufrió un único balazo letal con entrada “en la zona frontal del cráneo y salida en la parte posteriorâ€.
Además, precisó que en el lugar “no hay vainas, pero tenemos una trayectoria balÃstica, y serÃa un arma calibre 32 o 38″.Las fuentes consultadas por este medio agregaron que el hombre que gatilló está identificado y tiene varios antecedentes por robos en comercios. Es quien luego maneja la moto para escapar.
“Al cómplice no se lo ve bien la cara, apenas lo alcanza a tomar la imagenâ€, completaron. La fuga también estarÃa registrada en domos del Centro Operativo de Monitoreo local. Este comerciante ya habÃa sido noticia en abril de 2024, la última vez que sufrió un hecho de inseguridad. No fue el primer robo que soportó: denunció que le robaron otras cinco veces antes de aquel episodio del año pasado, en el que salvó su vida gracias a que un paquete de chicles hizo las veces de chaleco antibalas.Frente al balazo, Cristian reaccionó. Agarró su gas pimienta y lo accionó contra los ladrones: “Primero al que estaba enfrente, el que tiró el tiro, y después al que estaba al lado. Cuando se están yendo ya con el efecto gas pimienta, me apuntó como para tirarme y como no pudo, tiró para arriba, pegó por ahÃ, pero no me pegó a mÃ. Luego hirió a su secuazâ€, habÃa contado el kiosquero.
“Sentà que me podÃan haber matado, porque es asà todo momento, estamos solos, no hay seguridad. Acá siempre pasa algo, en esta cuadra siempre a alguien le están robandoâ€, reclamó.
Y completó: “No me siento seguro, no me siento cuidado. Siento que acá puede venir cualquiera a hacer lo que quiere y no tenemos seguridad para nada. No tengo miedo, tengo mucha impotencia, mucha broncaâ€.