6 de diciembre de 2024
Keira Knightley y los recuerdos amargos de �??Piratas del Caribe�?�: �??Decían que merecía ser acosada por los hombres�?�
La actriz denunció la violencia verbal y el acoso mediático que enfrentó con el éxito de la franquicia
“Tuve un perÃodo de cinco años, entre los 17 y los 21 años, que jamás volveré a experimentar en términos de éxito. Me preparó para la vida, pero a un precio muy altoâ€, confesó Knightley al medio estadounidense. “Es muy brutal perder tu privacidad en la adolescencia, cuando aún estás creciendoâ€.
La actriz fue vÃctima de acoso por parte de paparazzi, crÃticas constantes sobre su apariencia fÃsica y hasta el hostigamiento de hombres que la seguÃan. Mientras todo ello ocurrÃa durante el auge de Piratas del Caribe, el entorno pretendÃa justificar este comportamiento.Knightley calificó la atmósfera de aquella época como “violenta y misóginaâ€. “Muy especÃficamente, querÃan decir que yo querÃa ser acosada por hombres. Ya fuera porque alguien tenÃa problemas mentales o porque otros se beneficiaban económicamente de ello, se sentÃa igual para mÃâ€.
“Es algo que me hizo y me destruyó al mismo tiempoâ€, dijo en una entrevista con The Times que se publicó este 23 de noviembre. “Fueron los filmes más exitosos de mi vida, y fueron la razón por la que fui derribada públicamenteâ€.
Knightley también mencionó las crÃticas despiadadas que le hicieron a su actuación como Elizabeth Swann. “Me veÃan como una mierda por ellos, y al mismo tiempo, gracias a su éxito, pude hacer las pelÃculas que terminaron dándome nominaciones al Oscarâ€, agregó. Para Knightley, la franquicia representa “un lugar muy confuso†en su cabeza.Por otro lado, este 5 de diciembre, la actriz estrena Palomas negras en Netflix, una serie de espÃas de seis episodios creada por Joe Barton y ambientada en Londres durante Navidad.
Knightley interpreta a Helen Webb, una madre y esposa que lleva una doble vida como espÃa. Tras el asesinato de su amante, Helen, junto a su amigo Sam (Ben Whishaw), desentraña una conspiración que vincula el bajo mundo londinense con una crisis geopolÃtica.