5 de diciembre de 2024
La paradoja de las galaxias que cesaron su evolución en el inicio del universo
Los astrónomos estudian cómo estas estructuras masivas crecieron rápidamente y dejaron de formar estrellas en épocas tempranas, un proceso relacionado con los agujeros negros supermasivos que afectan el suministro de gas necesario para la formación estelar
A través de proyectos como el ConTExt, financiado por la Unión Europea y dirigido por el cosmólogo Sune Toft, y el más reciente proyecto Red Cardinal, liderado por Sirio Belli, los astrónomos buscan entender cómo estas galaxias se formaron y por qué detuvieron su crecimiento. Estas investigaciones aportan datos fundamentales para comprender la evolución del cosmos y el lugar que ocupa la VÃa Láctea en este escenario.
El modelo tradicional de evolución galáctica sugiere que las galaxias pequeñas se fusionan para formar estructuras mayores, en un proceso gradual que da lugar a gigantes como la VÃa Láctea. Sin embargo, las elÃpticas contradicen este esquema, ya que aparecen como sistemas masivos desde etapas tempranas del universo, con poca o ninguna formación de nuevas estrellas.El proyecto ConTExt (2015-2021) se centró en analizar galaxias elÃpticas que existieron durante los primeros 2.000 millones de años tras el Big Bang, un perÃodo crucial para estudiar sus orÃgenes. Según explicó Sune Toft en un artÃculo de la revista cientÃfica financiada por la Unión Europea, Horizon, estos conjuntos cósmicos debieron crecer rápidamente y acumularon estrellas en un corto periodo, antes de detenerse por completo. Esto plantea interrogantes sobre su rápida formación y por qué dejaron de evolucionar.Para comprender el origen de las galaxias elÃpticas, los astrónomos plantearon que estas comenzaron como galaxias starburst, caracterizadas por una intensa formación estelar. Las mismas podÃan crear miles de estrellas al año, a partir de densas concentraciones de gas y polvo. En comparación, la VÃa Láctea forma en promedio un astro de masa solar al año.El término quenching se refiere al proceso en el que una galaxia deja de crear nuevas estrellas. Una de las explicaciones más aceptadas vincula este fenómeno con la actividad de los agujeros negros supermasivos que se encuentran en el centro de casi todas las galaxias. Estas estructuras, millones o incluso miles de millones de veces más masivas que el Sol, afectan directamente el suministro de gas y polvo, materiales esenciales para la formación estelar.
Según Belli, cuando un agujero negro acumula suficiente masa, libera grandes cantidades de energÃa que expulsan el gas de la galaxia. Además, señaló que “una vez que una galaxia alcanza una determinada masa, 100 mil millones de masas solares, todas ellas se extinguen. No vemos ninguna galaxia masiva en el universo actual que todavÃa esté formando estrellasâ€.
Aunque telescopios como el JWST permitieron avances significativos, aún quedan muchas preguntas sin respuesta. Para investigar con mayor detalle el interior de las galaxias elÃpticas en el universo temprano, los astrónomos esperan contar con el European Extremely Large Telescope (ELT), que comenzará a operar en Chile en el 2028.El estudio de estos tipos de galaxias revela un panorama complejo de formación, crecimiento y muerte que desafÃa las teorÃas tradicionales. Comprender el quenching y el rol de los agujeros negros no solo ayudará a descifrar el origen de estas estructuras, sino también a entender cómo el universo evolucionó hasta convertirse en lo que es hoy. Este conocimiento, que depende de la luz captada por telescopios desde los rincones más lejanos y antiguos del espacio, brindará las respuestas necesarias sobre los procesos que dieron forma al cosmos.
