4 de diciembre de 2024
El desgarrador testimonio de una joven que denunció falsamente a su padre por abuso y ahora lucha para que lo liberen
Jazmín Carro tenía 14 años cuando presentó una falsa denuncia por abuso sexual contra su progenitor ante la Justicia de Córdoba. Luego reconoció que todo se trató de una mentira, una reacción luego de una discusión familiar. Un proyecto busca modificar el Código Penal y agravar las penas en estos casos
AllÃ, durante su exposición, conmovió a todos los presentes al contar su historia. Reveló que, tras la denuncia inicial, y con el paso de los dÃas, decidió contarle la verdad a su madre. Confesó que la acusación contra su padre habÃa sido un engaño, producto de un enojo, y comenzó el camino de aclarar el hecho a la Justicia, hasta ahora sin éxito.
Entre lágrimas, y acompañada por Lorena, su madre, la adolescente brindó más detalles. “Mi historia comienza cuando tenÃa 14 años, empezando mi adolescencia, ahà me agarró un enojo con mi padre. No querÃa lÃmites, no toleraba un orden, y en el colegio y la sociedad me mostraban a cada rato que yo era una mujer y que ningún hombre debÃa decirme qué hacerâ€, explicó.
Para ese entonces, asistÃa a un colegio “que apoyaba el feminismo, o el hembrismoâ€, y en el cual solÃan darse “discursos constantes del odio hacia el hombreâ€. En ese contexto, la joven tomó como propia la historia de una amiga, verdadera vÃctima de abuso, y decidió utilizarla para castigar a su padre.Pero una vez que se llegó a la SecretarÃa de Lucha Contra la Violencia a la Mujer y Trata de Personas cordobesa, JazmÃn no se encontró lo que esperaba. “En ese lugar no solo nunca me ayudaron ni me contuvieron, sino que se aprovecharon de mÃ, me hicieron pararme sóla con 14 años a hablar con alguien, y solo le conté lo que habÃa pasado, ni más ni menos. Que le dije a mi mamá que mi papá me habÃa tocado mis partes Ãntimas tiempo atrásâ€, contó. Y, en esa lÃnea, amplió: “Nunca me preguntaron si era verdad o si mentÃa, y no sólo no dudaron de mÃ, sino que me hicieron una revisión médica muy invasiva para ver si habÃa sido ultrajada en algún momentoâ€.
Un año después de esa instancia, JazmÃn supo que no habÃa sido sometida al procedimiento correcto, debido a que solo un médico tiene la potestad de firmar una declaración. “Y no sólo eso: se tomaron el trabajo de poner que en esa revisación yo dije que mi papá me obligaba a chuparle el pene. Cosa que no solo nunca pasó, sino que nunca dije. Y pasó de una acusación de abuso simple a un abuso con acceso carnal y todos los agravantesâ€, puntualizó.
En ese momento, la falsa denuncia que habÃa hecho JazmÃn alcanzó consecuencias que la joven jamás hubiera imaginado. Indicó que no le brindaron la asistencia psicológica necesaria, y que a su papá no le permitÃan acercarse a ella, a su mamá y sus dos hermanos. “No lo dejaron volver a casa, a su hogar, solo por una acusación de manoseo, que ni siquiera sabÃan si era verdad. Sacaron a un hombre de su hogar, rompiendo desde un primer momento y casi con prioridad a una familia por completo.â€, enfatizó.“Yo y toda mi familia, confiables a la Justicia de que iba a hacer su trabajo como debÃa, y al ver la realidad, casi un año después, me llevaron a una pericia psicológica previa a la Cámara Gesell, cuyo único objetivo era manipularme y hacerme entender que era una mujer abusada. Sin experiencia, mi mamá no puso algún perito de parte, e hicieron lo que quisieron. Crearon una historia de abusos repetidos en mi cabeza y me hicieron entender que yo sà habÃa dicho lo del sexo oral. ¿Cómo? Empiezan queriendo entrar en confianza, preguntándote cosas personales, como con quién vivo, cómo vivo, cómo es mi casa, qué hago cotidianamente, qué cosas me gustan hacer, si vamos o no de vacaciones… Y toda esa información la van usando para armar una historia perfecta y condenar a un hombreâ€, subrayó.
La experiencia con esta psicóloga, dijo, no fue buena. “Se encargaba de armar la historia y decirme cómo habÃa sucedido un abuso en casa, y no solo uno, sino que por mucho tiempo. Cuando intentaba decir que eso no fue asÃ, que yo no vivà eso, me decÃa que podÃa ser que yo lo haya olvidado, pero que es normal, que suele pasar. Y creaba en mi cabeza cómo mi papá supuestamente me llevaba a mi pieza o a la suyaâ€, recordó.Al notar que su hija solÃa salir llorando de las sesiones, Lorena cambió de rumbo y decidió contratarle una psicóloga privada. “Con ella fue la primera vez que tuve terapia. Ella no me hablaba del caso, sino de mi. De mi vida cotidiana, de cómo vivÃa JazmÃn en el dÃa a dÃa. Y no solo como supuesta vÃctimaâ€, destacó la joven.
Poco tiempo después, su psicóloga renunció al instituto de turno y comenzó a tratarse con otra profesional. Ella, según su testimonio, la escuchó y la ayudó a entender cuáles eran sus derechos en este caso.Al llegar al dÃa del comienzo del juicio, JazmÃn mantenÃa la esperanza intacta de poder declarar para buscar la liberación de su papá. “En la primera audiencia no sucedió, pero pasó algo más terrible para mÃ. Al finalizar nos dejaron entrar a saludar a mi papá, ya que hace tres años que no veÃa a sus hijosâ€, dijo, y rompió en llanto nuevamente.
En 2022, el caso llegó a juicio. Julio, el padre de JazmÃn, enfrentó cargos de abuso agravado basados en las declaraciones iniciales de su hija y en los informes psicológicos. Durante el proceso, la defensa solicitó que se permitiera a JazmÃn testificar para retractarse, pero su solicitud fue rechazada. “Desde el primer dÃa que le conté a mi mamá que todo era mentira, nadie nunca me quiso escuchar. Siempre me trataron mal, nunca me dejaron poder hablar de vuelta, y fui a todos lados para poder hacerlo. Hasta el dÃa de hoy no puedo hacerlo, pero sigo esperando que se me escucheâ€, concluyó JazmÃn su presentación en el Congreso.Ayer, lunes, la comisión de Justicia y Asuntos Penales presidida por el senador Juan Carlos Pagotto recibió al ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, para tratar un proyecto de ley que, de ser aprobado, modificarÃa el Código Penal de la Nación para agravar penas sobre las falsas denuncias.
Por su parte, la senadora Losada, autora del proyecto, resumió que su iniciativa “apunta a que la denuncia verdadera tenga lugar y todos los recursos se apunten a esa denunciaâ€, y la misma “tiene que ver con penalizar a la mentira, la estafa contra la justicia, y con que la justicia sea realmente más transparente y sea equitativa e igual para todosâ€.
Tras escuchar la historia de JazmÃn, Cúneo Libarona utilizó sus redes para advertir que el Gobierno trabajará para “erradicar la ideologÃa de género de la justiciaâ€.
Hasta el momento, el proyecto de Losada espera ser incluido en las sesiones extraordinarias del Gobierno.
