26 de noviembre de 2024
Tras las elecciones en Uruguay, Milei viajar� a Montevideo por el Mercosur y pone en duda el acuerdo con la Uni�n Europea

El Presidente estar� en la Cumbre de L�deres regional que se har� la semana que viene en Montevideo. Recibir� la Presidencia Pro Tempore de manos del uruguayo Lacalle Pou, el titular saliente. Las tensiones internas del bloque. Las discusiones en Europa por el Tratado de Libre Comercio
El ministro de Relaciones Exteriores, Gerardo Werthein, prepara por estas horas el viaje de Milei a Uruguay. La cumbre de presidentes está prevista para 6 de diciembre. El motivo es concretar el traspaso de la Presidencia Pro Tempore (PPT) de Luis Lacalle Pou a Javier Milei. Infobae pudo confirmar en Brasilia que Lula estará presente, así como también el paraguayo Peña. Será la primera vez que el Jefe de Estado argentino participe en una cumbre del Mercosur.
La última reunión de líderes fue en julio, en Asunción, y Milei no asistió. La ex canciller Diana Mondino participó en representación de la Argentina. Fue el único presidente que no estuvo y su ausencia quedó evidenciada en la foto de familia. Lacalle Pou le hizo un reproche público al libertario por no ir a la reunión en Paraguay. Para aplacar esa rispidez, Milei recibió 10 días después al mandatario uruguayo en la Casa Rosada.En esta ocasión, el Jefe de Estado viajará para asumir la PPT. Será su primera cita en el marco del Mercosur y, algo no menor, su segundo encuentro personal con Lula después del frío saludo entre ambos durante el G20 de Río de Janeiro. Milei criticará en Montevideo el funcionamiento actual del bloque y expondrá su perspectiva sobre la geopolítica.Milei está en desacuerdo con el rumbo actual del Mercosur. No sólo eso, sino que también tiene reservas respecto del Tratado de Libre Comercio entre el bloque y la Unión Europea. Así se lo hizo saber a Emmanuel Macron, presidente de Francia, en la bilateral que tuvieron en Casa Rosada. No obstante, el libertario exhibió dotes de pragmatismo en la ejecución de la política exterior.
El líder francés es el principal detractor europeo de ese Acuerdo. Enfrenta críticas constantes de los agricultores franceses, para quienes el pacto con los países sudamericanos implica “desventajas” y pérdida de competitividad.En Europa, España, Alemania e Italia son los principales defensores del Acuerdo. Sin embargo, en Roma hay versiones encontradas. Giorgia Meloni, primera ministra italiana, conversó del tema con Milei en su visita a Argentina. Si bien el canciller de Italia, Antonio Tajani, había dicho en octubre que estaban “abiertos” a las negociaciones del Acuerdo, esta semana hubo un punto de resistencia en el Palazzo Chigi. Francesco Lollobrigida, ministro de Agricultura de Italia, puso reparos y consideró que el tratado es desfavorable para los agricultores italianos y europeos.
En Bruselas, una de las máximas interesadas en promover el Acuerdo con Mercosur es Úrsula von der Leyen, presidenta reelecta de la Comisión Europea. La médica alemana impulsará el pacto en contra de la voluntad de Macron. Pese a que Francia perdió peso en el Parlamento Europeo, es una potencia desequilibrante en el Viejo Continente. En diciembre asumen las nuevas autoridades de la Comisión, que seguirá liderada por Kaja Kallas, ex primera ministra de Estonia que se desempeñará como Alta representante de Asuntos Exteriores de la UE, quien ya se pronunció en favor del Acuerdo con el Mercosur.Cabe recordar que el acuerdo entre el Mercosur y la UE es un tratado de libre comercio que busca consolidar lazos económicos, políticos y sociales entre ambas regiones. En concreto, se propone facilitar el acceso a los mercados con reducción de aranceles para el intercambio de bienes y servicios, fija compromiso con estándares ambientales, laborales y de derechos humanos, alineados con el Acuerdo de París, y actualiza reglas comerciales en áreas como propiedad intelectual, normas sanitarias y fitosanitarias, y comercio digital.En 2023, las partes anunciaron la reanudación de las negociaciones. Entre otros factores, la invasión de Rusia a Ucrania desató una crisis en seguridad alimentaria y energética en la UE que despertó nuevamente el interés por acelerar las negociaciones con el Mercosur.
