25 de noviembre de 2024
Por qué el balotaje de Uruguay puede ser una señal de alerta para la política argentina (y no sólo para Milei)
La victoria del Frente Amplio, además de representar un giro a la izquierda, confirmó la derrota de otro oficialismo. En el país más estable de América Latina volvió a exponer que las sociedades padecen una fuerte insatisfacción con la democracia. La mirada del analista Facundo Nejamkis
En diálogo con Infobae, el analista y director de la encuestadora Opina Argentina brindó su mirada sobre el resultado de las elecciones uruguayas, la victoria de Orsi y la derrota de Ãlvaro Delgado, el candidato apoyado por el presidente Luis Lacalle Pou, que hasta esta la noche del domingo 24 de noviembre se lo reconocÃa como uno de los lÃderes con mejor imagen de la región.
El experto recordó que en su último número la prestigiosa revista The Economist habÃa planteado como uno de los diez desafÃos que enfrentaba el mundo la confirmación o no de que los lÃderes que lograron vencer a los oficialismos en sus paÃses y llegaron a ser gobierno iban a poder cumplir las promesas realizadas a la población. “Lo que registra ese informe es que los oficialismos pierden, más allá del color polÃtico de los que lleganâ€, explicó como primer gran dato de los resultados que se vieron anoche en Uruguay.“No es que pierde la izquierda o que gana la derecha. El resultado no tiene una explicación exclusiva vinculada a una cuestión ideológica o a la existencia de un corrimiento del mundo de un lugar hacia otro. Lo que domina el escenario es más bien la insatisfacción de la población con el estado actual de cosas. Este fenómeno genera que ningún proceso polÃtico se extienda como se extendÃan antesâ€, consideró Nejamkis.En esa lista sobresalen los “moderados†Claudia Sheinbaum (México), Lula Da Silva (Brasil), Gustavo Petro (Colombia), Gabriel Boric (Chile), Luis Arce (Bolivia). En Sudamérica, Milei apenas comparte espectro ideológico con Santiago Peña (Paraguay) y sintoniza con otra “estrella†en el firmamento de la nueva derecha que representa Nayib Bukele (El Salvador), en Centroamérica.
El director de Opina Argentina subrayó que, como ocurre habitualmente, el balotaje se definió por poca diferencia, aunque la victoria de Orsi doblegó con la potencia de los votos “la fantasÃa del modelo exitoso de Lacalle Pou†y puso de relieve que “la estabilidad uruguaya no está relacionada†con quién es el presidente de turno, sino con un sistema de partidos que termina siendo más importante que los liderazgos disruptivos o los personalismos.Si bien Nejamkis resaltó que lo ocurrido en Uruguay no tiene una traducción en la polÃtica argentina, “sà puede ser un alerta sobre la duración de los ciclos polÃticos en el mundoâ€. “Esto también es válido para Argentina. ¿Cuánto duran los ciclos polÃticos? Si pensamos en lo que pasó en la Argentina el último tiempo, ningún oficialismo pudo confirmarse en el poder: desde que perdió el peronismo con Cristina y Scioli, a lo que pasó con Mauricio Macri, y después con Alberto Fernándezâ€. Una larga secuencia de derrotas de oficialismos desde el 2015 hasta 2024.
Para el analista polÃtico, es lógico que el peronismo o el sector mayoritario del radicalismo sientan ese triunfo como propio. “Lo hizo Milei también con Donald Trump. Son familias polÃticas que se reconocen y tratan de hacer una lectura internacional sobre los triunfos localesâ€, manifestó.Y reiteró su mirada sobre lo que viene ocurriendo en las elecciones en las Américas, incluso con Trump en Estados Unidos: “Hay una crisis general de la democracia que no satisface a una parte de la población y la gente los cambia más rápidamente de lo que acostumbraba antes. Hace una década, el oficialismo gobernaba cuatro años y reelegÃa. El único que lo pudo hacer, hasta ahora, es México. Si hay una ola, más que ideológica, es una ola de insatisfacción democráticaâ€.
“Esa frustración también puede explicar que la gente apoye gobiernos con liderazgos más radicalizados. Uruguay es una anomalÃa porque tiene partidos muy estables y la gente elige más partidos que liderazgos. Es un fenómeno que se da también en España, que aparece un emergente como Vox, pero el socialismo del PSOE o el Partido Popular terminan siendo las opciones mayoritariasâ€, concluyó Facundo Nejamkis.