3 de septiembre de 2024
Un análisis de sangre podría predecir el riesgo de enfermedad cardíaca hasta 30 años antes de los síntomas
Un estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología reveló cuáles son los biomarcadores que proporcionan datos sobre la salud cardiovascular de las mujeres décadas antes de que presenten un evento coronario
Durante años, la medición del colesterol LDL ha sido el pilar en la evaluación del riesgo cardiovascular. Sin embargo, limitar el análisis a este único indicador puede pasar por alto factores de riesgo importantes y silenciosos, según los expertos.
El estudio encontró que las mujeres con los niveles más altos de colesterol LDL tenÃan un riesgo 36% mayor de sufrir enfermedades cardÃacas en comparación con aquellas con los niveles más bajos. Sin embargo, al agregar la medición de la Lp(a) y la PCR, los resultados fueron aún más reveladores.
Las mujeres con niveles elevados de Lp(a) mostraron un riesgo 33% mayor de desarrollar enfermedades cardÃacas, mientras que aquellas con niveles altos de PCR tenÃan un riesgo 70% mayor.La LipoproteÃna (a), o Lp(a), es un tipo de grasa en la sangre que ha sido menos estudiada en comparación con el colesterol LDL, pero que está ganando reconocimiento como un indicador clave del riesgo cardiovascular. A diferencia del colesterol LDL, los niveles de Lp(a) son en gran medida heredados y no responden de manera significativa a las intervenciones dietéticas o a la mayorÃa de las terapias estándar para reducir el colesterol.
La Lp(a) contribuye al riesgo de enfermedades cardÃacas al promover la formación de placas en las arterias, un proceso conocido como aterosclerosis. Estas placas pueden bloquear el flujo sanguÃneo y desencadenar eventos cardiovasculares graves como ataques cardÃacos o derrames cerebrales. Debido a su origen genético, las personas con niveles elevados de Lp(a) pueden estar en riesgo incluso si no presentan otros factores de riesgo tradicionales, como la obesidad o la hipertensión.El segundo biomarcador destacado por la investigación es la ProteÃna C Reactiva (PCR), un indicador de inflamación en el cuerpo. La inflamación crónica ha sido implicada en una serie de enfermedades, incluidas las enfermedades cardÃacas. Según el doctor Ahmed A.K. Hasan, director del programa en el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, “el aumento de los niveles de inflamación puede interactuar con los lÃpidos para agravar los riesgos de enfermedad cardiovascularâ€.
La PCR es producida por el hÃgado en respuesta a la inflamación. En el contexto de las enfermedades cardÃacas, niveles elevados de PCR indican que el cuerpo puede estar en un estado de inflamación crónica que contribuye al desarrollo y progresión de la aterosclerosis. Las células inmunitarias, en un intento por reparar el daño causado por la acumulación de colesterol en las arterias, pueden exacerbar la formación de placa, creando un ambiente hiperinflamatorio en el cual la placa puede romperse y causar un ataque cardÃaco o un derrame cerebral.Los resultados de esta investigación representan un avance significativo en la comprensión de cómo evaluar el riesgo de enfermedades cardÃacas. Al incluir la medición de la Lp(a) y la PCR junto con el colesterol LDL, los médicos pueden obtener una imagen más completa del riesgo cardiovascular de una persona.
Aunque el estudio se centró exclusivamente en mujeres, los investigadores, liderados por Ridker sugieren que los hallazgos tienen una alta probabilidad de ser aplicables también a los hombres.Además, la investigación abre la puerta a la posibilidad de implementar estrategias de prevención más eficaces y personalizadas para los hombres, quienes, al igual que las mujeres, pueden tener un alto riesgo de enfermedades cardÃacas sin presentar los factores de riesgo tradicionales. Incorporar la medición de la Lp(a) y la PCR en las evaluaciones rutinarias podrÃa permitir a los médicos identificar y tratar a hombres que, de otra manera, no serÃan detectados a través de métodos convencionales, mejorando asà la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares en ambos géneros.
AsÃ, si bien el enfoque en las mujeres fue intencional, ya que históricamente han sido menos diagnosticadas y tratadas en relación con las enfermedades cardÃacas, según los investigadores, este desequilibrio subraya la importancia de investigaciones como esta, que buscan mejorar la prevención y el tratamiento para todos los pacientes, independientemente de su género.