16 de agosto de 2024
La �??amenaza china�?� a la economía mundial, abordada en un seminario internacional de Techint
En un evento organizado por la multinacional se evidenció la asimetría de las relaciones económicas y comerciales entre las economías de la región y el gigante asiático
“Durante los últimos 30 años, el surgimiento de China como potencia industrial global dominante, con la ambición de ampliar su área de influencia comercial, polÃtica y militar, ha contribuido sustancialmente a la primarización de nuestras economÃasâ€, dijo el lÃder de Techint.
Al respecto, citó un estudio de la Comisión Europea que enumera “anomalÃas que hacen que el sistema econoÌmico chino esteÌ impulsado, en gran medida, por la intervencioÌn del Estado y del Partido Comunista Chinoâ€, como ser amplia presencia de empresas estatales, simbiosis entre el Estado y el Partido, influencia del Estado y de las empresas estatales en las compras, distorsiones financieras, violaciones a la propiedad intelectual, restricciones a la propiedad de la tierra, ausencia de sindicatos independientes, reforzada con lÃmites a la movilidad de las personas, y costo subsidiado de la energÃa, entre otras cuestiones.
Un documento interno de Techint que circuló en aquel encuentro, tiene un tÃtulo aún más explÃcito: “La amenaza china para la sustentabilidad del sector siderúrgico de América Latinaâ€. Allà precisa que la capacidad de producción de acero de China aumentó 690% desde el año 2000, hasta superar los 1.000 millones de toneladas anuales (y pasar del 15 al 54% del total mundial). En igual lapso, la producción siderúrgica latinoamericana aumentó 4 por ciento.
“El exceso de capacidad siderúrgica en el mundo, persistente y estructural, se debe a factores ajenos al mercado. Está impulsado por intervenciones gubernamentales, principalmente de China, que distorsionan el comercio y las inversiones globales, perjudicando la competencia y fomentando prácticas desleales (…) mediante la presencia de empresas estatales productoras de acero, medidas de apoyo estatal y otras prácticas que impulsaron inversiones y préstamos masivos e irracionales en el sector del acero (…) Todo ello llevó a la práctica generalizada de China de exportar productos siderúrgicos al resto del mundo en volúmenes significativos a precios basados en costos distorsionados por la injerencia estatal, lo que constituye comercio deslealâ€, dice el documento.De la edición número 29 del “Seminario Internacional†organizado por el grupo participaron Richard Baldwin, quien fuera economista senior del Consejo Económico de la Casa Blanca y es actualmente profesor del prestigioso postgrado del Instituto de Desarrollo Gerencial de Lausana (Suiza), que habló de la fragmentación geopolÃtica en el comercio y las inversiones internacionales; Aaron Friedberg, profesor de la Universidad de Princeton (EEUU) , que se refirió al “pasado, presente y futuro†de las relaciones de China y EEUU; Margaret Myers, investigadora y sinóloga del “Diálogo Interamericanoâ€, que expuso sobre los impactos y desafÃos de la presencia china en América Latina, y el exministro de Producción y fundador de la consultora Abeceb, Dante Sica, que apuntó a los efectos sobre la Argentina. El moderador, al turno de preguntas y respuestas, fue Gerardo della Paolera, director de la Fundación Bunge & Born y profesor de la Universidad Torcuato di Tella (UTDT).
En la apertura del seminario, formalmente titulado“China y la reconfiguración del comercio y las inversiones internacionales“, Guillermo Hang, director del histórico â€BoletÃn Informativo†del grupo, dijo que en su relación con las economÃas en desarrollo y con América Latina, China está repitiendo el patrón centro-periferia que criticaba la Cepal y condenando a sus socios comerciales a la primarización de sus economÃas. Y lo hace, dijo, violando las normas del comercio internacional.Para Baldwin, no hay vuelta atrás: donde se posicionó China ya no hay lugar para el crecimiento de otras economÃas basadas en la exportación de valor agregado industrial. Lo que queda, afirmó, es la posibilidad de crecer a partir de la exportación de servicios a partir de una economÃa mundial cada vez más digitalizada.
A su turno, Friedberg enfatizó que pese a adherir a la OMC, China nunca dejó de lado su objetivo central: aumentar su poder y lograr hegemonÃa mundial preservando en todo momento el control en manos del Partido Comunista Chino. Y adelantó que en su próximo número la revista Foreign Affairs publicará una propuesta suya de creación de una “Defensa Colectiva†por parte de economÃas avanzadas y emergentes para salvaguardar sus industrias haciendo que China respete las normas del comercio internacional.A diferencia de Baldwin, Myers señaló que si bien las exportaciones pueden no ser la principal fuente de crecimiento de China, son un “componente crÃtico†de su estrategia de expansión económica. Además, recordó un discurso de Xi Jinping al que asistió realizando estudios en China, en el que el actual presidente chino apuntó a dos cuestiones centrales: la inevitable rivalidad con EEUU a la que llevarÃa su crecimiento económico y su irrupción a lo grande en la escena internacional, y cómo hacer para que China logre -en el futuro- evitar la “trampa de los ingresos medios†que truncó el desarrollo de muchas economÃas en desarrollo y de la mayorÃa de las naciones latinoamericanas.Algo parecido señaló Dante Sica, de Abeceb, que en presentación mostró como desde el punto de vista de la presencia económica externa, hay “por ahora, dos latinoaméricasâ€: con la Central y del Norte todavÃa más influÃdas por la presencia de EEUU, mientras que en Sudamérica China ganó una presencia externa dominante. Coincidiendo en parte con la lectura de Myers, el también exministro de Producción (lo fue durante el gobierno de Mauricio Macri) dijo que asà como en Brasil y México, el gigante asiático privilegia las inversiones en industria e infraestructura (respecto de lo cual dio como ejemplo el anuncio de una importante inversión de Cofco, el trader de granos y alimentos chino, en el puerto de Santos, Brasil, para “sacar la soja sudamericanaâ€. en la Argentina y Perú se concentra en cambio en las actividades extractivas.