Miércoles 27 de Octubre de 2021

DEPORTES

26 de enero de 2015

Se va el 10 más influyente en la historia

Riquelme anunció sorpresivamente su retiro del fútbol, pese a que quería jugar hasta los 40. Se va el 10 más influyente en la historia de Boca, entre los tops de Argentina que con talento se hizo un nombre en todo el mundo.


El que la pisaba, la amasaba y ya sabía qué hacer antes de recibirla. El que en sus grandes épocas se ponía de espaldas, sacaba la cola y era imposible quitársela. El que cuando quería se hacía indomable, el que tenía un guante en el pie derecho y ni que hablar cuando le daba con pelota en movimiento, mejor que en los tiros libres. De pie que Juan Román Riquelme, de golpe y porrazo, anunció que no va más en una noche de domingo, mientras a los 36 esperaba un proyecto acorde con su carrera y soñaba con jugar hasta los 40. No hubo oferta motivante y el desgaste post partido cada vez se sentía más, aunque con su talento la piloteaba.

Repasando imágenes, goles, declaraciones, Riquelme tiñó el mundo de fútbol. Jugó en la Selección, Argentinos, en el Villarreal, en Barcelona, pero más que nada Román es Boca, puro azul y oro. Tipo con personalidad, tan hábil para hablar como para jugar, talento de potrero, 10 inigualable en la historia de Boca. Que supo tener a sus pies al Real Madrid y ser respetado por grosos como Ronaldinho, Iniesta, Verón, Kluivert y, más acá en el tiempo, Messi y otros de esta generación, con quienes compartió cancha y códigos futboleros.

Este 25 de enero será recordado como el día en que Riquelme se despidió oficialmente del fútbol como correspondía, contando anécdotas de su carrera, dejando de lado viejas discusiones, alejándose de polémicas que rodearon -como a muchos ídolos-, su paso por los clubes. En la cancha, en cambio, fue indiscutible, entre los top en la historia del fútbol argentino.

Riquelme entiende el fútbol como pocos. Y ya sea frente a las cámaras y fuera de micrófono, da gusto hablar del juego con él. Un tipo enfermo de fútbol, en el buen sentido, apasionado por la táctica y conocedor de los sistemas de juego, de los diversos jugadores, de los equipos. "He tomado la decisión de no jugar más al fútbol, cumplí todos mis sueños", contó por tele el 10 por excelencia de la historia de Boca, el que a partir de ahora ya no será más pedido por los hincha sino venerado por todo lo que hizo.

A los más pibes habrá que contarles que llegó a Boca en un paquete de chicos y que debutó con Bilardo en la Bombonera en el 96, cuando era un flaquito que ya mostraba su talento. Que jugó su primer superclásico justamente reemplazando a Maradona en el Monumental, cuando dirigía Veira, y que la descosió. Que se hizo grande con Bianchi, que también metía goles de cabeza, que hizo un campañón en Villarreal, que volvió a Boca y fue otra vez Rey de América, que le encantaba meterle goles a River, que le hizo hacer mil goles a un Palermo con el que no había feeling. Que su carrera transitó con polémicas varias, aquí y allá. Que Román jugando en Boca, como pasa con Maradona o Messi en la Selección, por mucho tiempo será inigualable.


 

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