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25 de abril de 2024

“No es el cuerpo de mi padre”: la insólita tragedia de una familia canadiense tras la muerte de un hombre en Cuba

Faraj Jarjour, de 68 años, murió en las playas cubanas. Cómo las vacaciones soñadas terminaron en una pesadilla

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Video que relata la historia de una familia canadiense reclamando el cuerpo de su padre fallecido en Cuba luego de que enviaran a otra persona.

Una familia canadiense se encuentra en una angustiosa e insólita situación luego de unas vacaciones por Cuba. Durante el viaje, Faraj Jarjour, de 68 años, sufrió un infarto pero a la hora de hacer el trámite de repatriación del cuerpo, su esposa recibió a otro muerto y todavía sigue sin respuestas por parte del régimen cubano y la funeraria.

Los Jarjour son una familia de Laval, al norte de Montreal, que en medio de unas vacaciones se encontraron con el disgusto de la muerte de Faraj. Además de tener que atravesar el duelo, lo que no esperaban era verse inmersos en esta desesperante situación. “He estado haciendo todo lo posible para obtener una respuesta. Todo lo que quiero saber es: ¿dónde está?”, dijo la esposa del difundo, Miriam Jarjour, el último lunes, día en que se suponía que tendría lugar el funeral de su padre.

El proceso de repatriación para enviar el cuerpo desde Cuba a Canadá se ha convertido en una completa pesadilla, ya que la familia recibió el cadáver de un hombre ruso considerablemente más joven.

“No es el cuerpo de mi padre”, dijo la hija de Faraj. “Era otra persona que no se parecía a mi padre. Estoy en shock”, añadió Karam Jarjour, hijo. “Ha pasado como un mes desde la última vez que mi madre comió, no puede vivir por lo que pasó”, denunciaron los hijos del fallecido.

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Los Jarjour son una familia de Laval, al norte de Montreal, y se encuentran atravesando un doloroso momento tras la muerte de su padre.

Karam Jarjour estaba en la playa con otros miembros de la familia (eran 12 en el viaje) cuando escuchó a Miriam gritar desde el agua. “Escuché a mi hermana gritar: ‘¡Karam! ¡Karam! ¡Karam, ven a ayudarme!’ y la vi en el mar y a mi padre flotando en el agua”.

Llevaron a su padre a la orilla y le aplicaron reanimación cardiopulmonar sin éxito. Buscaron ayuda, pero los rescatistas tardaron 45 minutos en llegar. Cuando fuinalmente llegaron ya no había nada más que hacer, así que lo trasladaron a una morgue en La Habana.

“La situación era tan mala, tan mala”, dijo Karam Jarjour. “Necesitábamos que alguien nos ayudara y nos dijera lo que pasó, y no había nadie”.

La situación se agravó cuando desde el Consulado de Canadá en Cuba se les informó que la repatriación del cuerpo costaría 10.000 dólares... Lo que no imaginaba era que le iban a mandar otro cuerpo.

La confusión ha llevado a los Jarjour a una incansable búsqueda de respuestas sobre el paradero de los restos de su padre. Han intentado comunicarse repetidamente con el gobierno canadiense, pero se les ha dicho que la responsabilidad recae en Asistur, una compañía de seguro médico cubana, con la cual alegan no haber tenido contacto directo.

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Faraj Jarjour, de 68 años, sufrió un infarto pero a la hora de hacer el trámite de repatriación del cuerpo, su esposa recibió a otro fallecido y todavía sigue sin respuestas de parte de los Gobiernos y las funerarias.

“Hasta ahora, no tenemos respuesta sobre dónde está mi padre”, dijo el hijo mayor de Jarjour, quien es el contacto de emergencia que figura en el pasaporte de su padre y fue quien llenó los formularios necesarios para que el cuerpo fuera enviado de regreso a Quebec. Tampoco está claro de quién fue el cuerpo enviado en lugar de su padre.

Faraj Jarjour era florista en Alepo, Siria, de donde son él y su familia. Se mudaron a Canadá en 2016, huyendo de la guerra. “Era amable, amigable. Todos los días sonreía”, dijo Karam Jarjour, y agregó que su padre era activo, disfrutaba de los deportes y hacía ejercicio. “Todos en mi ciudad, Alepo, conocen a mi padre”, añadió.

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“Ha pasado como un mes desde la última vez que mi madre comió, no puede vivir por lo que pasó”, expresaron los hijos del matrimonio canadiense.

En un esfuerzo por resolver esta complicada situación, la funeraria Urgel Bourgie en Montreal se ha involucrado, estableciendo comunicación con la compañía cubana responsable de la repatriación del cuerpo. Sin embargo, hasta el momento, la familia Jarjour continúa buscando respuestas y esperanza en medio de esta desalentadora experiencia.

Patrice Chavegros, vicepresidente de Athos, un grupo de 30 funerarias y seis cementerios, incluida la casa Urgel Bourgie donde se esperaba que tuviera lugar el funeral de Jarjour, ha estado en contacto con Asistur y Global Affairs Canada. Todo lo que le dijeron a Chavegros fue que el hombre cuyo cuerpo todavía se encuentra en su funeraria es originario de Rusia.

“Lo desafortunado de todo esto es que hay dos familias. Una en Montreal y otra en otro país, que en ambos casos no pueden seguir adelante con sus procesos de duelo”, dijo Chavegros.

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