3 de abril de 2024
De niña gimnasta y ejecutiva estrella a competidora olímpica en una de las nuevas disciplinas de París 2024
Contra todo pronóstico, Sunny Choi se convirtió en un ícono de superación personal y profesional
En las calles del Bronx de los años 70, nació un movimiento que transformarÃa la escena cultural y musical de los Estados Unidos y del mundo. Entre spray de grafiti y rimas que desafiaban el statu quo, el break surgió como una de las columnas del hip-hop, como la performance de los DJ, el rapeo y el graffiti. Pero para Sunny Choi, convertirse en parte de este movimiento y representar a los Estados Unidos en los Juegos Olimpicos de ParÃs en el breaking —más conocido coloquialmente como breakdance, aunque hoy ese término carga con una connotación despectiva— significarÃa algo más que seguir una pasión; significarÃa vencer incontables estereotipos y desafÃos.
Nacida Sun Choi en noviembre de 1988 en Cookeville, Tennessee, Sunny fue la tercera de cuatro hijos y la única niña en una familia de inmigrantes surcoreanos dedicados a la investigación académica. Sus padres, ambos doctorados, valoraban el trabajo duro y la educación, y esperaban que Sunny y sus hermanos siguieran carreras convencionales. Sin embargo, desde muy joven, ella demostró tener un espÃritu indomable y una pasión por el movimiento.
Antes de que Choi encontrara su pasión y destino en el breaking, hubo un capÃtulo temprano en su vida marcado por las volteretas y el balanceo en las barras asimétricas de la gimnasia competitiva, un universo donde la disciplina y el esfuerzo fÃsico iban de la mano con la gracia y la precisión. Incluso antes de cumplir los cuatro años, en su camino a la clase de gimnasia, ya le preguntaba a su madre si ese dÃa ganarÃa una medalla de oro.
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Sin embargo, la exigencia del entrenamiento y la presión de la competencia a un nivel alto desde tan joven la hicieron sufrir lesiones y un agotamiento que nublarÃan su amor por el deporte. A pesar de estos desafÃos, su tiempo como gimnasta no solo forjó su relación con el deporte, sino que también cimentó una base de fuerza y agilidad sobre la cual construirÃa su carrera en el breaking.
La vida en Tennessee, y luego en Kentucky, no fue fácil para Sunny. Enfrentó, junto al desafÃo de sobresalir académicamente, la soledad y el aislamiento que a menudo sentÃa como asiático-americana en áreas predominantemente blancas del sur estadounidense. Estas experiencias moldearon su carácter pero también sembraron semillas de duda en sà misma que persistirÃan durante años.
Al llegar a la Universidad de Pennsylvania (UPenn), Sunny Choi se encontró en una situación completamente desconocida: lejos de las estrictas expectativas familiares y de la rigidez del entrenamiento, experimentó con la libertad que ofrecÃa la vida juvenil y se sumergió en una cultura de celebración y exploración. Al principio le resultó emocionante, pero pronto reconoció sus vacÃos. Fue en una de esas noches universitarias, en un camino iluminado solo por las luces de los edificios académicos, cuando Choi observó por primera vez a los miembros del club de breaking de UPenn, Freaks of the Beat, que ensayaban al aire libre.
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Los vio girar y bailar con un fervor que inmediatamente capturó su espÃritu aventurero. Animada por ellos, se acercó y asistió a una clase. Con su background en gimnasia, Choi descubrió que tenÃa una ventaja natural en el breaking, y el club se abrió como un refugio y una comunidad donde la aceptaban como era. Aunque inicialmente sus padres no entendÃan esta nueva pasión, eventualmente verÃan a su hija florecer en un campo que parecÃa estar hecho justo para ella.
No obstante, la dualidad en la vida de Choi no terminó allÃ. Continuó su camino académico y profesional, como se esperaba de ella, en la escuela de negocios Wharton, un ambiente donde la creatividad y la expresión individual, valores fundamentales en el breaking, a menudo quedaban en segundo plano. Tras graduarse en 2011, Choi ingresó al mundo corporativo, escaló posiciones y llegó a ser directora de operaciones creativas globales en Estée Lauder, una de las firmas más prestigiosas de cosméticos.
¿Y su pasión por el breaking? SeguÃa allÃ, y lo practicaba como una válvula de escape esencial para mantenerse enraizada en su autenticidad: allà se recordaba a sà misma quién era realmente.
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Al fin el llamado del breaking fue más fuerte, y tomó la decisión de dejar su trabajo para perseguir su sueño, su búsqueda de autenticidad y felicidad.
Choi se destacó en los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile, en 2023: este evento marcó un antes y un después en su carrera. Demostró su habilidad técnica y su creatividad en el escenario, a la vez que solidificó su posición como una de las principales exponentes de la disciplina a nivel mundial. Su participación, que cerró con un front flip en el aire y un acabado estilizado que le valió la medalla de oro, atrajo la atención de patrocinadores como Nike y Samsung.
La inclusión del breaking como disciplina olÃmpica en los Juegos OlÃmpicos de ParÃs fue una decisión histórica anunciada en 2020, reflejo de un cambio significativo en la apreciación global de esta forma de expresión cultural. Para Choi, esta oportunidad representa un momento pivotal: a pesar del escepticismo inicial de algunos sectores —en su diálogo con Time habló de los comentarios adversos que recibe en las redes sociales— su participación en ParÃs conlleva una profunda responsabilidad, sostenida por entrenamientos fÃsicos intensivos y por un enfoque en su fortaleza mental.
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Además, Choi lleva consigo a ParÃs el sueño de echar abajo los estereotipos anticuados y el desdén de los puristas de esta disciplina nacida en las comunidades negras y latinas del Bronx, hoy un reconocido hÃbrido de danza, arte y deporte.
Durante la última década, la atleta-artista ha vivido y practicado en Queens, ciudad de Nueva York, completamente sumergida en la fuerte escena del breaking local. Siente que ha logrado sobreponerse a todos los retos: “Fui yo la que se estaba aislando,†admitió en la conversación con Time en la que contó como su percepción de sà misma impactó su integración en la comunidad de breaking.
Choi aspira a abrir un centro de breaking en la ciudad de Nueva York después de participar en los Juegos OlÃmpicos: “No hay duda en mi mente de que esto es un deporteâ€, dijo, y espera contribuir aún más a su crecimiento y su aceptación. “Nuestra energÃa se siente†concluyó.