21 de junio de 2023
"Cachiporras contra Tacuara", un libro sobre la autodefensa judía contra la utraderecha
"Eran jóvenes de distintas organizaciones de la comunidad, algunos venían del sionismo socialista, otros tenían posturas más revisionistas y había también grupos religiosos que se organizaron para defender sinagogas e instituciones", contó a Télam el autor, el historiador israelí Raanan Rein.
Dar cuenta de esa experiencia silenciada fue la tarea que se propuso el historiador israelà Raanan Rein en "Cachiporras contra Tacuara", un libro editado por Penguin Random House que revela la formación de grupos de autodefensa formados por jóvenes judÃos que llevaron a cabo en los años 60 y en la primera mitad de los 70 acciones armadas, sabotajes y tareas de infiltración contra grupos de ultraderecha.
"Eran jóvenes de distintas organizaciones de la comunidad, algunos venÃan del sionismo socialista, otros tenÃan posturas más revisionistas y habÃa también grupos religiosos que se organizaron para defender sinagogas e instituciones, pero que luego llevaron a cabo acciones más consecuentes. Fue una forma de afirmar la identidad del sionismo", señaló Rein en diálogo con Télam.
"Eran jóvenes de distintas organizaciones de la comunidad, algunos venÃan del sionismo socialista, otros tenÃan posturas más revisionistas y habÃa también grupos religiosos que se organizaron para defender sinagogas e instituciones, pero que luego llevaron a cabo acciones más consecuentes. Fue una forma de afirmar la identidad del sionismo"
Catedrático de la Universidad de Tel Aviv y autor de otros trabajos sobre Argentina como
"Los Muchachos Peronistas JudÃos"
-en el cual derriba la caracterización de Juan Domingo Perón como un lÃder antisemita y da cuenta de la identificación que hubo entre la comunidad judÃa y el justicialismo-, Rein repasa en su último libro la evolución que tuvieron los integrantes de estos grupos, que se sumaron años después a las organizaciones guerrilleras de los años 70."Los integrantes de estos grupos de autodefensa llegaron a ser muy buscados por los lÃderes guerrilleros que sabÃan de su preparación y entrenamiento con las armas", apunta el autor, que en "Cachiporras contra Tacuara" analiza también el rol que le cupo a Israel en la formación de estas unidades de jóvenes judÃos en Argentina, Uruguay y Chile.
-¿Qué lo llevó a centrarse en este tema de los grupos de defensa de la comunidad judÃa durante los años 60?
-Este trabajo marcha una continuidad con "Argentina, Israel y los JudÃos", un libro que habÃa escrito hace 20 años y donde habÃa un capÃtulo sobre la captura de Eichmann (uno de los principales organizadores del holocausto judÃo) y el impacto que ese hecho tuvo en las relaciones bilaterales entre ambos paÃses. Obtuve referencias sobre grupos que intentaban resguardar las instituciones de la comunidad judÃa en ese contexto, pero no lo conseguÃ. Los archivos relevantes de esos grupos están en poder de la Mossad y muchos de los militantes y voluntarios que habÃan formado parte de esas organizaciones no querÃan hablar. HabÃa temor de deteriorar las relaciones entre Argentina e Israel. Comencé a recolectar material sobre el tema en la CancillerÃa de Israel. Luego comencé a contactarme con los voluntarios de estas organizaciones, diplomáticos y funcionarios de agencias judÃas. En total recabé los testimonios de más de 120 personas.
-¿Tan grande fue el impacto del secuestro de Eichmann como para generar temor en la comunidad judÃa de Argentina?
-Entre muchos judÃos argentinos y dirigentes comunitarios hubo una sensación de pánico. Se pensó que podÃa haber pogromos y acciones antisemitas. No nos olvidemos que habÃa en esos años (1960) una ola de violencia antijudÃa orquestada por grupos de ultraderecha como Tacuara. Hubo enviados israelÃes que se relacionaron con los jóvenes que querÃan formar grupos de autodefensa. Esos dirigentes venÃan de Israel y eran sobrevivientes de la Shoá, algunos habÃan participado en la rebelión de ghettos o que incluso habÃan sido partisanos en los paÃses que habÃan sido ocupados por los nazis durante la segunda guerra mundial. HacÃa 15 años que habÃa terminado la guerra y el Holocausto. La realidad era mirada con ese lente y muchos pensaban que habÃa que actuar para evitar una catástrofe.
-¿El secuestro y la posterior muerte de la estudiante Norma Penjerek ocurrido en 1962 es uno de los hechos que pudieron haber influido en la generación de ese clima que favoreció la constitución de estos grupos de autodefensa?
-Ese caso y otros que no fueron aclarados como el ataque que sufrió la estudiante cordobesa Graciela Sirota (perpetrado en junio de 1962) a quien le tajearon una cruz esvástica en el pecho, o el asesinato de Raúl Alterman, judÃo y militante socialista, generaron pánico y la necesidad de generar cohesión entre las comunidades judÃas. Tanto en Argentina como en Israel, que apoyó la conformación de estos grupos.
En el libro, Rein repasa también el hecho ocurrido en la localidad de Sáenz Peña -nueve dÃas después del ataque a Sirota- donde se registró un enfrentamiento entre policÃas y jóvenes judÃos y hubo un efectivo (Heber Luis Angelici) que terminó muerto. Los uniformados llegaron alertados por información sobre que en un local comunitario de la zona se desarrollaba una reunión "comunista". Los policÃas de civil intentaron detener a unos jóvenes judÃos que se encontraban en varios autos y hubo un tiroteo. La PolicÃa afirmó haber encontrado armas, cachiporras y explosivos plásticos. Los dirigentes comunitarios adujeron que como los policÃas estaban vestidos de civil y viajaban en autos sin identificación, los jóvenes creyeron que eran agentes de Tacuara. En el funeral de Angelici hubo discursos de incitación antisemita por parte del jefe de la PolicÃa y el ministro de Interior.
-¿Los grupos de autodefensa estaban formados principalmente por partidos que venÃan del sionismo de izquierda?
-No necesariamente. HabÃa voluntarios que venÃan de la izquierda socialista y sionista, pero también hubo personas que eran de extracción más religiosa. En Uruguay también hubo por esos años grupos de autodefensa ante una ola antisemita que parecÃa extenderse por la región, pero estaban más identificados con la derecha, el revisionismo y las posturas que defendÃa Menájem Begin, quien luego fue primer ministro de Israel. Hubo jóvenes que venÃan del Partido Comunista Argentino, que tenÃa una tradición en la autodefensa, pero que después se alejaron por la naturaleza sionista que tenÃa este movimiento. Las acciones de estos grupos no se limitaban a guardias en templos, sino que realizaban acciones proactivas contra organizaciones de ultraderecha que incluÃan sabotajes.
-¿Hubo grupos de autodefensa de la comunidad judÃa en los años 1930?
-Hubo actividades espontáneas y el propio Jacobo Timerman las refiere en varios de sus escritos. Lo que sucede en los años 60 es que estos grupos van a contar con el entrenamiento de agentes que venÃan desde Israel.
-En su trabajo usted afirma que estos grupos se formaron también como una forma de reafirmar una identidad.
-Es verdad. HabÃa que demostrar que el judÃo no era alguien débil y pasivo ante las agresiones y que podÃa organizarse y reaccionar. Se trataba de imitar lo que sucedÃa en Israel, que habÃa logrado victorias militares contra sus vecinos y habÃa asegurado su existencia.
-Muchos de los integrantes de estos grupos se sumaron después a las organizaciones guerrilleras de los años 70.
-SÃ, es verdad y eran muy requeridos por los dirigentes de esas organizaciones por sus conocimientos en el manejo de armas. Era parte de esa necesidad de actuar aquà y ahora para cambiar el mundo que estaba presente en esos años. Lo curioso que es algunos de los integrantes Tacuara terminarán también en las organizaciones guerrilleras donde iban a coincidir con jóvenes que venÃan de grupos de la autodefensa judÃa.
-La investigación llega hasta 1975, ¿Por qué se detiene en ese año?
-Los golpes de Estado de 1973 en Chile y Uruguay pusieron fin a esa experiencia en esos dos paÃses y luego sucedió lo mismo en 1976. Israel no querÃa generar inconvenientes con las autoridades locales y desactivar a esos grupos era una forma de preservar a sus comunidades. Después de 1983, los grupos se reactivaron, pero de otra forma. Más reducida y con la participación de agentes profesionales que venÃan desde Israel y es algo que se extiende hasta el dÃa de hoy.
-¿Hay algo que lo haya sorprendido cuando encaró esta investigación?
-Me contacté con gente que habló de este tema por primera vez y que durante años se lo habÃa ocultado a sus familiares más cercanos. Han pasado más de 50 años y los miembros de los grupos de autodefensa siguen conectados entre sÃ. Una vez que contactaba a uno, todos los demás se enteraban de que estaba haciendo este trabajo y me recibÃan sabiendo que habÃa hablado con tal o cual persona. Este tema permaneció en silencio durante muchos años. Por eso fue una experiencia distinta escribir este libro.


