Sábado 16 de Octubre de 2021

DEPORTES

8 de septiembre de 2014

River volvió a florearse y se escapó en la punta de la tabla

Le ganó 2-0 a Tigre, con un par de goles del uruguayo Rodrigo Mora tras dos grandes maniobras colectivas. El equipo de Gallardo le sacó tres puntos a Vélez y cuatro a Newell's e Independiente y sumó su 11° victoria consecutiva en el Monumental.

 

 

 

 

 


Los aplausos finales son una cabal muestra de la actuación del River de Marcelo Gallardo. Un River convencido. Convencido de presionar, de atacar, de ser vertical, de que el mejor modo de defender es buscar más goles. Y así, con la fórmula que viene utilizando, Tigre no fue rival. En el Monumental, el dueño de casa le ganó 2 a 0 e hiló su undécimo triunfo seguido en su estadio. Sin Teófilo Gutiérrez, el encargado de devolver a River a la soledad de la punta fue Rodrigo Mora, dueño de los dos gritos de gol.

Tras el pitazo de Mauro Vigliano, como era de esperarse, el equipo de Marcelo Gallardo salió a apretar al que de modo interino conduce Fabián Castro, que aguarda que asuma Gustavo Alfaro esta semana. La primera llegada del dueño de casa llegó cuando tras una escalada de Leonel Vangioni por izquierda, un rebote le cayó a Mora. El uruguayo remató desde la puerta del área, pero halló bien ubicado a Javier García, que en el medio del arco despejó con los puños. Otra vez apareció el arquero pasados los 20 minutos, cuando un cabezazo de Lucas Boyé le demandó una buena tapada para sacar la pelota al tiro de esquina. Sobre el muy mojado césped del Monumental, River era más que Tigre.

Con la tranquilidad el que está convencido del plan que lleva a cabo, los de Gallardo hacían de la paciencia una virtud. Y el público, claro, se contagiaba. Así, aplaudió la jugada que a los 30 mostró el cambio de derecha a izquierda de Pisculichi para Vangioni. El zurdo que llegó casi hasta el fondo, de volea, tiró centro para que el pibe Boyé cabecee potente, pero a las manos de García. El gol merodeaba y no demoró en aparecer: a los 33, Boyé, desde el borde del área de Tigre, abrió juego para Rojas. El zurdo mandó el centro, Sánchez se la bajó de pecho a Mora y, sin parar la pelota, el delantero cruzó un zurdazo inatajable. River tocaba, llegaba, jugaba bien y ganaba.

Para disputar la segunda etapa, Gallardo metió a Augusto Solari por Gabriel Mercado, que llegó con lo justo al partido. Pero más allá de ese cambio de nombres, nada cambió. Y así como con todo y de movida buscó el primero, a los dos minutos del complemento halló el segundo. Condujo Pisculichi, abrió la pelota para Vangioni y dentro del área, Mora paró con el pecho el centro del ex Newell’s y fusiló a García para que tod el Monumental festeje el 2 a 0.

No hubo más partido. Pero sí lucimiento. Mora pudo hacer del partido una goleada, pero García le tapó un buen cabezazo e Ignacio Canuto despejó la pelota en la línea luego de que el uruguayo se la picara al arquero en una filosa contra. También Sánchez pudo aumentar, pero el arquero se lo negó. Cuando el partido se moría, Martín Galmarini le dio duro a Vangioni y vio la roja. El River de Gallardo gana, se florea y manda con comodidad en la tabla. Algo que a estar altura del campeonato no parece poco.


 

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