22 de agosto de 2022
Buscar ofertas, cambiar marcas y usar menos el auto: la inflaci锟絥 modifica el estilo de vida europeo
Esperar las ofertas, buscar marcas m谩s baratas, diversificar las compras en distintos supermercados y limitar el uso del auto son algunas de consecuencias que est谩 teniendo la inflaci贸n hist贸rica en la vida cotidiana de los europeos, una suba de precios provocada en buena parte por la guerra en Ucrania que est谩 generando "una gran p茅rdida de poder adquisitivo a los trabajadores".
La inflaci贸n en la zona que tiene al euro como moneda subi贸 al 8,9% interanual en julio, en el conjunto de la Uni贸n Europea (UE) esa tasa se elev贸 al 9,8%, un nuevo m谩ximo hist贸rico, mientras que en el Reino Unido se dispar贸 al 10,1%, un nivel que no se alcanzaba desde 1982.
La escalada de precios est谩 motivada principalmente por el fuerte aumento de la energ铆a ante el veto a las importaciones de hidrocarburos rusos con los que avanz贸 el bloque europeo y al recorte al suministro ordenado por el Kremlin, especialmente del gas, como parte de la guerra de sanciones y contrasanciones por la invasi贸n a Ucrania.
La escalada de precios est谩 motivada principalmente por el聽fuerte aumento de la energ铆a ante el veto a las importaciones de hidrocarburos rusos.
El incremento en los combustibles impacta adem谩s en el precio de los bienes, sobre todo los alimentos, que de por s铆 ya se ven afectados por el conflicto b茅lico entre dos pa铆ses exportadores de granos y fertilizantes, adem谩s de otros factores, como las cadenas de suministro rotas por la pandemia y las cosechas golpeadas por el calentamiento global.
Toda esta situaci贸n genera en Europa - y en otras partes del mundo- unas tasas de inflaci贸n sin precedentes y un poder adquisitivo de la poblaci贸n que se derrumba a una velocidad con pocos antecedentes hist贸ricos en las 煤ltimas d茅cadas.
"Hay una gran p茅rdida de poder adquisitivo para muchos trabajadores, cuyos salarios se fijan a los niveles del a帽o pasado y no subieron tan r谩pido como la inflaci贸n", explic贸 a T茅lam Ricardo Reis, economista portugu茅s y profesor de la London School of Economics.
Al margen del acuerdo en la UE para reducir un 15% el consumo de gas ruso que entr贸 en vigencia a principios de este mes, despu茅s fueron los gobiernos los que tomaron diversas medidas para atenuar el impacto.
Estas iniciativas son dis铆miles: l铆mites al uso del aire acondicionado (Espa帽a), renacionalizaci贸n de empresas (Francia estatizar谩 la firma el茅ctrica EDF), reactivaci贸n de centrales de carb贸n (Alemania), fijaci贸n de topes de precios de los servicios, eliminaci贸n de impuestos sobre las facturas y el combustible, incentivos para usar el transporte p煤blico y ayudas en efectivo, entre otras.
Across the EU smart ways to save energy are being introduced.
Slightly higher temperatures for air conditioning, for example, bring impressive results.
Good that Member States like 馃嚜馃嚫馃嚚馃嚳馃嚫馃嚠 are including such measures in their plans.
Together, we save energy for a safe winter.pic.twitter.com/ZxEKP6z6Cd
鈥 Ursula von der Leyen (@vonderleyen)August 17, 2022
"No hay una receta 煤nica, pero es importante proteger a los m谩s pobres. Por supuesto, la capacidad fiscal del pa铆s limita lo que se puede hacer, y la dependencia del gas ruso hace que el problema sea mayor para unos que para otros", indic贸 Reis, analista del Centre for Economic Policy Research, la principal red europea de investigadores de pol铆tica econ贸mica.
M谩s all谩 de estas medidas adoptadas por cada pa铆s, el aumento generalizado afect贸 la vida cotidiana de los habitantes.
"Para mantener el gasto que ten铆a en el supermercado en 2021 ahora tengo que mirar las revistas de cada cadena y rotar las compras. Los precios que antes eran las bases en productos de primera necesidad son los que hoy se encuentran solamente cuando hay ofertas", explic贸 a esta agencia Mattia Rossi, dise帽ador italiano de 28 a帽os que vive en Roma.
"Si los precios del d铆a a d铆a siguen subiendo, lo primero que tengo en mente para resignar son las marcas de los productos de la alacena y quiz谩s tambi茅n empezar a comprar ropa y otros art铆culos no indispensables solo cuando hay liquidaciones", a帽adi贸.
"Con respecto a los precios, empezamos a ir al Lidl (un supermercado con marca propia y m谩s econ贸mico) y compramos menos productos agroecol贸gicos", indic贸 por su parte Natacha, madre de dos ni帽os y vecina de Saint-Ouen, en los suburbios de Par铆s.
"Tenemos auto y espero cuando el precio baja de los dos euros el litro para llenar el tanque. Tengo el lujo de poder esperar para hacerlo porque no lo uso seguido", resalt贸.
"No hay una receta 煤nica, pero es importante proteger a los m谩s pobres. Por supuesto, la capacidad fiscal del pa铆s limita lo que se puede hacer, y la dependencia del gas ruso hace que el problema sea mayor para unos que para otros"Ricardo Reis, economista portugu茅s
El incremento del combustible impact贸 en el trabajo de Wayne Yates, un brit谩nico que es instructor de manejo en Uckfield, una localidad a unos 60 kil贸metros al sur de Londres: "La inflaci贸n actual en el Reino Unido afect贸 mucho a mi negocio, porque mientras que antes era capaz de llenar el tanque de mi coche para trabajar, ahora tengo que cargar menos y hacerlo dos o tres veces por semana porque el precio es muy alto".
Diego Risco, un peruano que vive junto a su familia en Berl铆n, tiene las mismas dificultades para cargarle combustible a su auto por la inflaci贸n, fen贸meno que tambi茅n impacta en sus compras de supermercado.
"Con mis hijos comemos mucho pollo y empezamos a comprar menos o cuando estaba en oferta porque subi贸 de unos 7 euros el kilo a 12. Y la res tambi茅n subi贸, as铆 que tambi茅n compr谩bamos en oferta y lo congel谩bamos. Ahora baj贸, pero seguimos haciendo esto y buscando precios", relat贸 Risco, que estudi贸 ingenier铆a automotriz y por el momento est谩 trabajando en un hotel.
Desde una posici贸n m谩s acomodada en lo econ贸mico, el empresario Hern谩n Coronas indic贸 que en su restaurante de Barcelona tuvieron que incrementar los precios en el men煤 dos veces este a帽o "cuando habitualmente los vari谩bamos muy poquitito, un 3% o 5% cada tres a帽os".
"A m铆 personalmente y gente del nivel econ贸mico medio alto no lo estamos viviendo con gran angustia. No nos aprieta la compra del supermercado, pero s铆 se nota que bajan los m谩rgenes de beneficio. Lo sufro a nivel comercial: los proveedores tienen dificultades de conseguir materia prima y te cambian los productos", agreg贸 el argentino, que vive hace 22 a帽os en Espa帽a y es tambi茅n due帽o de alojamientos para turistas y una compa帽铆a de reformas.
"Pienso mil veces que si uno est谩 en una familia con un par de salarios promedio, pues seguro que lo est谩n viviendo con bastante angustia porque el supermercado, la luz y la nafta aumentaron de manera importante", reflexion贸.


