17 de junio de 2022
El doble crimen en la Amazonia, otra marca del "lejano oeste" de Brasil
El homicidio del indigenista Bruno Pereira y del periodista inglés Dom Philllips aumentó la lista de crÃmenes polÃticos y económicos vinculados a la preservación ambiental y a la lucha indÃgena en la selva amazónica, con el agregado en este caso del avance de actividades que como en el caso de la minerÃa ilegal fueron avaladas muchas veces por el presidente Jair Bolsonaro, que impulsa una polÃtica oficial para modificar la ley del uso del suelo en los territorios de los pueblos originarios.
En medio de la conmoción por el asesinato, confesado por un pescador ilegal de la región amazónica que habÃa amenazado de muerte a ambos, la PolicÃa Federal cree que cinco personas actuaron en el doble crimen, que se transformó en un asunto de discusión polÃtica sobre la reducción de los organismos de fiscalización que hizo el gobierno de Bolsonaro.
El caso se inscribe en el llamado "lejano oeste brasileño", la región amazónica, la más grande y pobre del paÃs y que es la que más conflictos anuales registra por disputas de tierras, invasiones de mafias de la minerÃa y el agro a tierras indÃgenas.
El 77% de las muertes y conflictos de tierras se dieron en los últimos diez años en la selva amazónica.
La emboscada que terminó en la ejecución de Pereira y Phillips se suma a la conmoción y el hito histórico de la lucha amazónica iniciado por el homicidio del lÃder de los trabajadores de la extracción del caucho, Chico Mendes, ultimado en 1988.
Y también al caso de la monja estadounidense Dorothy Sang, asesinada a tiros en 2005 por hacendados que la repudiaban por su defensa de las tierras indÃgenas en el estado de Pará.
La Comisión de la Verdad de 2014 sobre la dictadura militar determinó que al menos 8.000 indÃgenas fueron asesinados por el régimen de facto (1964-1985) para la construcción de la carretera Transamazónica.
A ese lugar fueron llevados para poblar la región hacendados del sur y centro del paÃs, a los que les cedieron tierras para deforestar y desarrollar el agronegocio.
El presidente Bolsonaro lamentó este miércoles por Twitter la muerte del periodista inglés y del indigenista y expresó solidaridad a las familias, en un mensaje de una lÃnea, luego de haber dicho dÃas atrás que ambos se embarcaron en una "aventura" y que Phillips era "mal visto" por los garimpeiros (minerÃa ilegal) por sus notas contra el delito en las tierras indÃgenas.
Pereira -como se lo menciona en Brasil, aunque su apellido completo es Ribero Pereira- era una suerte de héroe ambiental brasileño contemporáneo ya que el indigenista era el más experto del paÃs en el conocimiento de las tribus -incluso las que no hacen contacto- de la tierra indÃgena del Vale do Javari, oeste del estado de Amazonas, un territorio del tamaño de Austria en la frontera con Perú y Colombia.
Hablaba cuatro lenguas originarias y estaba con licencia del gubernamental ente Fundación del Indio (Funai), al que el gobierno Bolsonaro pobló de militares y policÃas retirando a antropológos y especialistas de los altos cargos.
Acompañaba como miembro de la Unión de los Pueblos del Vale do Javari a Phillips, colaborador de The Guardian, en la excursión porque el periodista estaba escribiendo un libro sobre la preservación de la gran selva sudamericana, de la cual Brasil posee el 60%.
El doble crimen fue confesado por el pescador Amarildo Oliveira, detenido junto con su hermano.
Oliveira habÃa discutido el dÃa anterior con Pereira sobre la pesca ilegal en la región y Phillips lo habrÃa fotografiado, según información extraoficial de la investigación.
De acuerdo con la reconstrucción, Amarildo Oliveira y otras cuatro personas persiguieron el domingo 5 de junio a la lancha de Phillips y Pereira y los asesinaron disparándoles con una escopeta, tras lo cual escondieron los restos 3,1 kilómetros adentro de la selva, adonde fueron hallados ayer.
A confirmação do assassinato de Bruno Pereira e Dom Phillips é uma notÃcia que causa dor e indignação. Solidariedade aos familiares e amigos. O que se exige agora é uma rigorosa investigação do crime. Bruno e Dom viverão na esperança de um mundo melhor.
https://t.co/FQ8Rk3eT7B
— Lula (@LulaOficial)June 16, 2022
Los restos de ambas vÃctimas llegaron este jueves a Brasilia, donde serán sometidos a las pericias forenses.
Desde la sociedad civil y parte de la oposición se han organizado campañas para reclamar quién mandó a matar a Phillips y Pereira, teniendo en cuenta que el ex funcionario de la Funai era considerado un enemigo de las mafias de la región, que mezclan minerÃa ilegal y la pesca a gran escala de especies protegidas para lavar dinero del narcotráfico de la cocaÃna de los vecinos Perú y Colombia.
La Unión de los Pueblos IndÃgenas del Valle do Javarà (Univaja) calificó como "crimen polÃtico" el hecho porque fueron ultimados por su activismo para garantizar el bienestar de las comunidades originarias.
La entidad acusó a las autoridades brasileñas del Gobierno del presidente Bolsonaro y al Ministerio Público federal de no haber tomado medidas a tiempo cuando fueron hechas denuncias de amenazas de muerte de parte de quienes invaden el territorio indÃgena para realizar actividades económicas extractivas prohibidas por la Constitución.
"Enviamos oficios denunciando que se habÃa formado una gavilla de pescadores y cazadores profesionales vinculados al narcotráfico, y no se tomaron medidas con la rapidez necesaria para evitar la muerte de Dom y Bruno", dice un comunicado de la entidad, que agrupa a seis pueblos indÃgenas.
La entidad acusa al Ministerio Público Federal del estado de Amazonas y a los órganos dependientes del Gobierno nacional como la PolicÃa Federal y la Fundación del Indio (Funai).
La Univaja informó que cree que existen responsables intelectuales del crimen más allá de los hermanos detenidos Amarildo y Oseney da Costa Oliveira, que confesaron haber participado del homicidio y ocultamiento de los cadáveres.
Manifestaciones en reclamo de justicia están siendo convocadas para las próximas semanas en varias ciudades de Brasil. La primera será el sábado, en la Avenida Paulista, en la ciudad de San Pablo, la mayor urbe del paÃs.
- O combate ao crime organizado é, sobretudo, uma luta em prol das famÃlias que sofrem nas mãos dos VERDADEIROS COVARDES e PERVERSOS, bandidos homicidas e estupradores, adeptos de práticas semelhantes a de grupos terroristas, que, pelo medo ou pelo vÃcio, tornam todos escravos.
— Jair M. Bolsonaro (@jairbolsonaro)June 16, 2022
El doble homicidio también repercutió en la campaña electoral para el 2 de octubre, sobre todo en dos proyectos de paÃs en pugna, uno que quiere terminar con los territorios indÃgenas para el ingreso del agronegocio y la minerÃa y otro que quiere aumentar los territorios protegidos en esa región clave para evitar el aumento del calentamiento global.
El expresidente y candidato presidencial brasileño Luiz Inácio Lula da SIlva afirmó este jueves que el asesinato se relaciona con el "desmantelamiento" de las polÃticas públicas de protección a los pueblos indÃgenas y a la violencia fomentada por el Gobierno de Bolsonaro.
"El mundo sabe que este delito está directamente relacionado con el desmantelamiento de las polÃticas públicas de protección de los pueblos indÃgenas. También está directamente relacionado con el fomento de la violencia por parte del actual gobierno del paÃs", afirmó Lula en un comunicado que también firma su candidato a vicepresidente, el conservador ex gobernador paulista Geraldo Alckmin.
El miércoles, durante un acto en Uberlandia, Minas Gerais, Lula prometió "demarcar todas las tierras indÃgenas posibles" en caso de ser electo, en contraposición al proyecto de ley enviado al Congreso por Bolsonaro para legalizar la extracción mineral en los rÃos amazónicos dentro de las reservas garantizadas por la Constitución.
En 2012, siendo diputado, Bolsonaro fue multado por pescar ilegalmente en la BahÃa de Angra dos Reis, en RÃo de Janeiro, y siempre se negó pagar la multa, que actualmente equivale a 2.000 dólares.
Una vez asumido en la presidencia, destituyó al fiscal del Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) que lo habÃa multado.

