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1 de junio de 2022

La primera nieta recuperada por estudios genéticos destacó la importancia de "la ciencia como aliada"

31-05-2022 | 23:42

Paula Logares, nieta restituida, fue apropiada por el subcomisario de la Policía Bonaerense Rubén Lavallén (Foto Pablo Añeli).

Paula Logares, la primera nieta en recuperar su identidad a través de estudios genéticos cuando aún faltaban tres años para la creación oficial del Banco Nacional de Datos Genéticos que el miércoles 1° de junio cumple 35 años, destacó la importancia de haber contado "con la ciencia como aliada" en la compleja tarea a la que se dio la democracia de restituir su identidad a los bebés robados por la última dictadura.

"Dentro de lo terrible y absolutamente lamentable que nos tocó vivir a mí y a un montón de gente de mi edad, estuvo muy bien que haya existido el Banco Nacional de Datos Genético, que en realidad es una respuesta al pedido socialmente indiscutido de Madres y Abuelas", dijo a Télam Logares, la nieta 23.

"Fue frente a ese pedido desesperado y sumamente justo, hecho con todo el dolor y el amor enorme (por sus hijos desaparecidos), que se llegó a encontrar esta herramienta" que permitiría recupera la identidad de más de 70 nietos.

En ese sentido, dijo que "está buenísimo haber podido contar con la ciencia como aliada, como sustento (para las restituciones), por el valor que tiene que sí la ciencia en nuestra sociedad, que excede lo político" y a las diferentes generaciones.

Paula Eva Logares nació el 10 de junio de 1976 y fue secuestrada en Montevideo junto con sus padres Mónica Grinspon y Claudio Logares 18 de mayo de 1978, cuando la pequeña tenía casi dos años.

"Si una generación no accede, que pueda hacerlo la que sigue está muy bien", dijo Logares sobre los bisnietos (Foto Pablo Añeli).

Mientras los padres de Paula fueron trasladados al Pozo de Banfield y permanecen desparecidos, Paula fue retenida por el subcomisario de la Policía Bonaerense Rubén Lavallén, quien la había anotado como propia y como nacida en un parto domiciliario, pero en 1978, es decir, como si fuera dos años menor.

Su abuela que nunca había dejado de buscarla, la reconoció años después a la salida de un colegio en Chacarita y el primer día hábil de la democracia, el 13 de diciembre de 1983, interpuso una denuncia judicial.

Logares contó que en su caso, "cuando necesitan corroborar mis lazos familiares, no se había descubierto el análisis de ADN molecular" y la relación con su abuela Elsa Pavón pudo establecerse a partir del "índice de abuelidad" formulado ese año por un grupo de genetistas a partir de la visita de las abuelas a sus laboratorios repartidos por todo el mundo.

"Luego cuando aparece lo del ADN yo ya vivía con mi abuela, pero como para confirmarlo me lo hacen de nuevo. Yo ya estaba cansada de que me sacaran a cada rato, pero era solamente para confirmar. Recuerdo que yo tenía 8 años y pensaba que lo confirmen con otra persona, por qué siempre conmigo, porque para mí ya estaba super probado", dijo.

(Foto Pablo Añeli).

Logares cuenta que "siendo niña, yo no tenía noción de qué se podía comprobar" el parentesco con la sangre, "no me daban mucha información, pero sí sabía que era algo serio o importante por la situación" a su alrededor durante las extracciones, hasta que todo confluye en que el juez "me presenta mi abuela, me dice que las personas con las que que yo estaba viviendo no eran padres, que yo fui robada durante una dictadura".

"A partir de ahí fui a la casa de Banfield donde había vivido y conocido de chiquita. Yo creo que si lo acepté es porque tenía que ver con una memoria no consciente (…) Yo en ningún momento me negué, ni me quise escapar, que era uno de los temores que podían tener. No hubo en ningún momento esa especie de crisis ni nada. Si lo pude aceptar es porque tenía un eco con lo que yo había vivido", dijo en una entrevista para el libro "Una Pregunta, Treinta Años", del BNDG.



A Logares también le parece "super valioso e importante" que el BNDG sobreviva a los nietos, para que la identidad pueda ser restituida por sus descendientes en caso de duda, porque "si una generación no accede, que pueda hacerlo la que sigue está muy bien" dado que el delito de supresión de identidad se sigue cometiendo en los bisnietos.


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