POLITICA
22 de octubre de 2026
Kicillof analiza una elección provincial unificada si el Gobierno no logra suspender las PASO
De momento, si siguen las Primarias, el gobernador no desdoblaría la elección bonaerense de la nacional. También influirá el acuerdo, o no, con el resto de los sectores del PJ
En medio de la ola de desdoblamientos electorales que aplicarán la mayoría de las provincias en las elecciones del año que viene, Buenos Aires aparece, hasta el momento, como la excepción. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, observa cuál será el futuro de las PASO y, de continuar el sistema de primarias,las categorías de presidente, gobernador e intendente se votarían todas en un mismo y de manera concurrente. Es decir, sin desdoblar la fecha, en dos urnas y mesas distintas: una para presidente y diputados nacionales, mediante boleta única de papel (BUP), y otra con la boleta partidaria tradicional para elegir gobernador, intendente, concejales y consejeros escolares. Detrás de esa posible definición está la ley de PASO provinciales, que establece que deben ser el mismo día que las nacionales.
A medida que va transitando la construcción de su estructura política, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), y la falta de votos del Gobierno para eliminar las PASO, también se ratifica que el año que viene Buenos Aires, la provincia de mayor peso electoral, votaría todo el mismo día. Otra línea argumental es que "muchas elecciones desalienta a la gente a participar".
Hasta ahora, Tucumán y Santa Fe son las provincias con calendario electoral definido fuera de la elección nacional: la primera votará el 9 de mayo de 2027, mientras que la segunda prevé realizar sus PASO el 18 de abril y los comicios generales el 13 de junio. A ese grupo se suman distritos que ya anticiparon su voluntad de separar la contienda local de la presidencial, aunque todavía sin fecha oficial: Neuquén, Chubut, Río Negro, Chaco, Corrientes y Mendoza. En otros casos, como Córdoba, Entre Ríos, Salta, Misiones, Jujuy y San Juan, los gobiernos provinciales evalúan esa alternativa, pero no han comunicado una decisión definitiva.
En lo que respecta a Buenos Aires, es facultad del gobernador la fecha elegida para los comicios provinciales. Una facultad que ostentó en los comicios del año pasado cuando decidió desdoblar la elección bonaerense de la nacional. Una determinación cuyo costo político aún se le sigue facturando desde el kirchnerismo. Una d las respuestas, desde un sector del MDF, es que la decisión sirvió para dar una señal clara de autonomía política. Ahora, superada esa instancia, el Ejecutivo bonaerense confía en seguir desplegando decisiones propias sin mayor dependencia de las necesidades políticas de sus socios: el kirchnerismo y el Frente Renovador. Si bien es cierto que la definición final será parte de una negociación con el resto de los sectores, la idea de Kicillof y de los armadores políticos del MDF va en esa línea. En el medio resta resolver un detalle nada mejor: candidaturas. Tanto presidencial como a la gobernación bonaerense.
Hoy las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) siguen vigentes. Ese escenario altera toda definición. El Gobierno dice estar cerca de conseguir los votos para eliminarlas o suspenderlas, pero de momento no logra llevar el texto al recinto. En paralelo, el peronismo hace esfuerzos para sostener un puente entre los diferentes sectores que permitan mostrar uniformidad. Kicillof, según supo Infobae, está "metido en el tema". Al estar vigentes en Nación, siguen su curso en PBA.
La reunión en el Hotel Emperador que reunió a los gobernadores peronistas, a los jefes de bloque en el Senado, José Mayans, y en Diputados, Germán Martínez, además de Máximo Kirchner como representante del kirchnerismo y Sergio Massa, referenciado en el Frente Renovador, podría repetirse en los próximos días. "Hay diálogo", asegura un dirigente del peronismo que sigue de cerca el tema.
La continuidad de las PASO permitiría al peronismo ordenar la discusión. En el plano ideal, sin acuerdo entre Kicillof y el kirchnerismo, la utilización de las Primarias podría servir para destrabar el conflicto. Si no hay PASO, no está claro aún cómo resolverá la discusión el peronismo. Y, en lo que se refiere a Buenos Aires, sin PASO no está descartado que vaya a darse un desdoblamiento. Todas las cartas están sobre la mesa.
Pero las primarias en la provincia de Buenos Aires también cobran relevancia dada la proliferación de candidatos y candidatas que hoy asoman para disputar la sucesión de Axel Kicillof. En ese lote aparecen, al menos, 11 dirigentes del peronismo bonaerense. Jorge Ferraresi, ex intendente de Avellaneda; Julio Alak, jefe comunal de La Plata; Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura; Carlos Bianco, ministro de Gobierno; Fernando Espinoza, intendente de La Matanza; Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora; Mariel Fernández, intendenta de Moreno; Federico Achával, intendente de Pilar o Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas.
La nómina no se agota allí. El kirchnerismo, el Frente Renovador y otros sectores del peronismo bonaerense también pretenden gravitar en la definición de una candidatura que, hoy, está lejos de tener dueño. La posibilidad de una PASO permitiría ordenar esa competencia si no hubiera una síntesis política previa. Además, abriría una vía para medir la fuerza propia de cada sector en el distrito que concentra cerca del 40% del padrón nacional.
La discusión por la gobernación está atada a la estrategia presidencial. Kicillof trabaja para que el Movimiento Derecho al Futuro tenga presencia nacional y para llegar a 2027 con una estructura que respalde una eventual candidatura a la Casa Rosada. Esa aspiración es uno de los focos de tensión con el kirchnerismo, que mantiene su propia red de dirigentes, legisladores e intendentes y busca conservar influencia sobre la definición de la oferta electoral del peronismo.
Por eso, la continuidad de las PASO tiene una dimensión que excede el mecanismo electoral. Para Kicillof, sostenerlas permitiría contar con una herramienta para procesar una interna que involucra la sucesión bonaerense y su propia proyección presidencial. Para el resto del peronismo, será una instancia de negociación sobre el reparto de poder en la antesala de 2027. Si las elecciones en la provincia de Buenos Aires fueran mañana, se elegiría todo en un mismo día y en dos urnas separadas.