INTERNACIONAL
20 de octubre de 2026
La ONU informó que más de 250.000 personas huyeron de sus hogares en Yemen desde agosto por el recrudecimiento del conflicto
Sólo en octubre, 82.000 personas debieron abandonar sus hogares, la mayoría en Taiz, donde la situación humanitaria se deteriora y las restricciones de acceso dificultan la entrega de asistencia
Más de 250.000 personas huyeron de sus hogares en Yemen desde agosto por el recrudecimiento del conflicto, mientras que la gobernación occidental de Taiz enfrenta una creciente escasez de alimentos, agua, combustible y medicamentos, advirtió el lunes la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA).
Sólo en octubre, 82.000 personas debieron abandonar sus hogares, la mayoría en Taiz, donde la situación humanitaria se deteriora y las restricciones de acceso dificultan la entrega de asistencia. La oficina de la ONU alertó que esa zona de enfrentamientos se encuentra "cada vez más aislada".
"Las condiciones en la ciudad de Taiz se están deteriorando rápidamente", indicó la OCHA en un comunicado. Según el organismo, los últimos paquetes de alimentos disponibles para la población se entregaron la semana pasada y ahora las familias dependen de los mercados, donde los precios aumentaron más de un 50%.
El suministro de agua se redujo a la mitad, el gas para cocinar es muy escaso y los hospitales advirtieron sobre el agotamiento de los medicamentos, el oxígeno y el combustible, detalló Naciones Unidas.
Las dificultades de acceso también afectan la distribución de ayuda. Desde el 8 de octubre, la oficina de coordinación y sus socios no pudieron trasladarse entre Taiz y los distritos situados al sur para llevar suministros, debido a la inseguridad y al cierre de carreteras.
"Las necesidades siguen superando la capacidad de respuesta, y cuatro de cada diez hogares continúan a la espera de recibir ayuda humanitaria de emergencia", señaló la ONU. Pese a las restricciones, el organismo logró asistir a 163.000 desplazados desde agosto.
La advertencia sobre el agravamiento de la crisis humanitaria se conoció después de un ataque con tres misiles balísticos contra el campamento militar de Al Alam, en la provincia de Shabwa, en el sur de Yemen. El bombardeo, atribuido a los rebeldes hutíes, causó cerca de 50 muertos y más de 100 heridos, según funcionarios militares y fuentes médicas citados por agencias internacionales.
El ataque alcanzó las instalaciones durante un pase de lista y una sesión de entrenamiento matutino de nuevos reclutas. El campamento está situado en el distrito de Jardan, al norte de Ataq, la capital provincial.
El vicegobernador de Shabwa, Fahd al-Khalifi, afirmó a la agencia AFP que la cifra de muertos ascendió a cerca de 50 soldados y que los heridos superaron los 100. El funcionario señaló que había casos críticos y que los lesionados de mayor gravedad fueron trasladados a hospitales de Hadramaut y Adén, después de que los centros médicos de Shabwa se llenaran de víctimas del ataque.
Por su parte, el coronel Majed al-Nazili, portavoz del Ejército yemení, confirmó que se dispararon tres misiles contra un centro de entrenamiento de fuerzas policiales y de seguridad, aunque no precisó el número de víctimas.
El ataque tuvo como objetivo a soldados de una unidad denominada Intervención Rápida, creada recientemente para defender la zona, según uno de los funcionarios militares consultados por The Associated Press. Las bajas correspondieron principalmente a nuevos reclutas.
Fuentes militares citadas por EFE señalaron que el batallón estaba integrado por unos 700 reclutas. Según esos testimonios, uno de los tres misiles impactó en el lugar donde se concentraban los soldados, mientras que los otros dos cayeron en las inmediaciones.
La reactivación del conflicto en Yemen comenzó después de un bombardeo con aviones de combate contra el aeropuerto de Saná, reivindicado por el Ejército yemení en julio, que puso fin a la tregua vigente desde 2022.
Los insurgentes hutíes, alineados con el régimen de Irán, tomaron la capital, Saná, en 2015 y controlan el territorio donde vive la inmensa mayoría de la población del país. En septiembre, iniciaron avances militares por vía terrestre que recibieron como respuesta una contraofensiva del Ejército yemení, respaldado por Arabia Saudí.