ECONOMIA
13 de octubre de 2026
El FMI volvió a recortar sus previsiones de crecimiento para la Argentina
El organismo proyectó una expansión de 2,1% para 2026, 1,4 puntos menos que en abril, y elevó la estimación de inflación promedio anual a 32,5 por ciento
El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a modificar a la baja sus estimaciones para la Argentina y proyectó que la economía crecerá 2,1% en 2026, frente al 3,5% previsto en abril y ratificado en julio. El nuevo escenario figura en la edición de octubre de las Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook, WEO), difundida este lunes. La publicación tuvo lugar durante las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial celebradas en Bangkok, Tailandia, a las que asiste el ministro de Economía, Luis Caputo.
El ajuste implica un recorte de 1,4 puntos porcentuales respecto de la previsión del informe de abril. A la vez, el organismo elevó su cálculo para la inflación promedio anual de este año: espera un alza de 32,5%, frente al 30,4% que había estimado seis meses atrás.
Para 2027, el Fondo proyecta una expansión de 3,5% y una inflación promedio de 21,2%. También prevé que la tasa de desempleo alcance el 7,6% en 2026 y se reduzca al 7,1% el año próximo.
En el plano global, el WEO mantuvo en 3,1% su previsión de crecimiento para 2026 y elevó a 3,4% la de 2027. El Fondo espera que la inflación mundial alcance 4,7% este año y baje a 4,1% el próximo, en un escenario marcado por precios energéticos más altos y riesgos financieros.
Así, el recorte para la Argentina no responde a una baja uniforme de las previsiones globales: mientras el FMI mantuvo sin cambios su cálculo para la economía mundial y mejoró el de varios países, redujo 1,4 puntos su estimación para el PBI argentino en 2026.
Tampoco la región comparte la suerte de la Argentina. En América Latina y el Caribe, el FMI mantuvo en 2,3% su proyección de crecimiento para 2026, por lo que el recorte no fue uniforme. La Argentin quedó entre los casos con mayores revisiones negativas, junto con Chile (-1,8 puntos) y Uruguay (-0,5). En cambio, el organismo elevó sus estimaciones para Venezuela, Brasil, Paraguay, Bolivia, Ecuador y Perú, un conjunto de mejoras que compensó las bajas regionales.
En conferencia de prensa, Petya Koeva Brooks -subdirectora del Departamento de Investigación del Fondo Monetario Internacional- explicó que el organismo prevé para la Argentina "una desaceleración del crecimiento, de 4,5% el año pasado a 2,1% este año", seguida por "una recuperación a 3,5% en 2027". Remarcó que la cifra para 2026 supone una revisión a la baja de "1,4 puntos" y señaló que también hubo un recorte en la proyección para el año próximo.
La funcionaria atribuyó la corrección a "la actividad más débil que ya hemos observado hasta el tercer trimestre de este año". Según detalló, el Fondo detectó "una demanda interna más moderada", en un contexto de "condiciones financieras internas que aún son restrictivas" y de "la transformación estructural en curso de la economía argentina".
Sin embargo, Koeva Brooks anticipó que el FMI espera que la actividad "empiece a recuperarse en el último trimestre de este año" y que el avance "se fortalezca aún más en 2027 y 2028". Entre los factores detrás de esa mejora mencionó "términos de intercambio favorables", una relajación de las condiciones financieras y un repunte de la inversión, además de "la fortaleza de las exportaciones de productos agrícolas y energía".
La revisión de octubre profundiza una secuencia de correcciones en las expectativas del organismo para la economía argentina. En la edición de octubre de 2025, el FMI había proyectado un crecimiento de 4% para 2026 y una inflación promedio anual de 16,4%.
En abril de este año, el Fondo redujo aquella previsión de actividad a 3,5% y elevó la de inflación a 30,4%. La actualización de julio mantuvo esas cifras, según informó Infobae. Con el nuevo WEO, la proyección de expansión se ubica 1,9 puntos por debajo de la que el organismo sostenía hace un año, mientras que la estimación de inflación casi duplica el cálculo inicial.
El documento atribuye el deterioro del escenario mundial a una combinación de tensiones geopolíticas, disrupciones en los mercados de energía y cambios en las condiciones financieras. Para los países importadores de energía y con menor participación en la cadena tecnológica asociada a la inteligencia artificial, el Fondo advierte mayores costos de importación, presiones cambiarias y un menor impulso de la demanda.
Además de las variables de actividad y precios, el organismo estimó un superávit de cuenta corriente equivalente a 0,6% del Producto Bruto Interno (PBI) tanto para 2026 como para 2027. La cuenta corriente reúne las transacciones de bienes, servicios, rentas y transferencias de un país con el exterior.
En su informe, el FMI señaló que las economías de América Latina y el Caribe crecerían 2,3% este año y 2,5% en 2027. La previsión para la Argentina, de 2,1% en 2026, queda levemente por debajo del promedio regional.
La inflación argentina, en cambio, se mantendría muy por encima de la media regional. El Fondo calcula que los precios al consumidor en América Latina y el Caribe subirán 6,8% en 2026 y 5,7% en 2027, sin incluir a Venezuela en el agregado regional.
Las proyecciones del FMI se conocen después de que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA) registrara una nueva reducción en las estimaciones privadas de crecimiento para este año. La encuesta, que reúne pronósticos de consultoras, bancos y centros de investigación, también anticipó una inflación de 1,9% para septiembre.
La comparación permite ubicar el nuevo pronóstico del Fondo dentro de un contexto de revisión de las expectativas macroeconómicas. El WEO volverá a actualizarse en enero, cuando el FMI publique su primera revisión parcial de proyecciones de 2027.