ECONOMIA
5 de octubre de 2026
Los servicios basados en el conocimiento lograron un récord exportador histórico: qué actividades sobresalen
Entre junio de 2025 e igual mes de este año, los sectores "SBC" exportaron por valor USD 10.493 millones, con un crecimiento del 10,2 por ciento
Durante décadas, hablar de exportaciones argentinas era hablar de granos, aceites y otros productos del campo. En los últimos años, ese mapa empezó a incorporar actividades que no salen en barcos ni se miden en toneladas: servicios que prestan profesionales argentinos a clientes de otros países, desde desarrollo de software hasta ingeniería y arquitectura. El último informe del sector externo permitió dimensionar cuánto pesan hoy.
Las exportaciones argentinas de Servicios Basados en Conocimiento (SBC) alcanzaron los USD 10.493 millones anualizados en los primeros seis meses de 2026. Esa cifra implica un crecimiento del 10,2% interanual y es el mayor nivel histórico.
El dato surge del informe de Balance de Pagos correspondiente al segundo trimestre de 2026, que el Indec difundió la semana pasada y elaboró a partir de información del Banco Central. Fue analizado por la Cámara Argentina de la Economía del Conocimiento (Argencon), que advirtió que el resultado se da en un contexto global motorizado por las nuevas tecnologías y con una competencia creciente.
Según el comunicado de Argencon, los servicios profesionales y los servicios informáticos lideraron el crecimiento del complejo SBC. Dentro de ese esquema, los servicios empresariales se mantienen como principal motor y explican el 64% del total exportado, con USD 6.702 millones en el período analizado, un aumento del 9,7% anual.
Esa categoría incluye a los servicios jurídicos, contables y de administración, que siguen al frente, aunque su avance fue moderado, de 0,5%. Sin embargo, el mayor dinamismo provino de otros rubros: arquitectura, ingeniería y otros servicios técnicos y empresariales.
El segundo componente son los servicios de informática, que sumaron USD 2.967 millones exportados, con una expansión del 10,6% interanual. Esta categoría comprende actividades vinculadas al desarrollo y la programación de software y sistemas, las licencias de uso, el soporte técnico y el procesamiento y almacenamiento de datos.
Con estos resultados, los SBC representan el 9% de las ventas externas totales de la Argentina. Como complejo exportador, quedan por detrás del oleaginoso-cerealero, que concentra el 34%, y del petrolero y petroquímico, con 12,9%. Comparten el podio con el sector minero, que tiene una participación de 9,1%.
Los buenos resultados logrados en la primera mitad del año le dan continuidad a una tendencia creciente que se empezó a conformar en los últimos años. En 2025, por ejemplo, las exportaciones de servicios basados en el conocimiento alcanzaron los USD 9.600 millones según el Indec, con un aumento interanual del 8,1%, y representaron el 53% de todos los servicios que el país vendió al exterior.
Los SBC aparecen además entre los rubros protagonistas en las proyecciones generales de comercio exterior. La consultora Abeceb estimó en mayo que las exportaciones argentinas totales llegarían a USD 94.400 millones en 2026, un 8,4% más que el año anterior, lo que superaría el récord de 2022, de USD 88.446 millones. En ese análisis, la economía del conocimiento figura entre los cinco principales complejos exportadores del país, con ventas externas superiores a los USD 10.000 millones anuales.
El presidente de la cámara, Sebastián Mocorrea, valoró el resultado, pero puso el foco en lo que viene. "El récord es una señal positiva, pero lo más importante es entender qué hay detrás de ese número. Hay empresas argentinas que lograron insertarse en mercados muy competitivos y sostener esa presencia durante años. Además, hay una demanda concreta por servicios y capacidades desarrolladas en el país", sostuvo.
"El desafío ahora es generar las condiciones para que este crecimiento gane escala y nos permita ampliar nuestra participación en un mercado internacional que seguirá expandiéndose y en donde aparecen nuevos competidores que ganan terreno a gran velocidad", agregó.
La mirada de la cámara es que la demanda por estos servicios existe y que el sector ya demostró que puede competir afuera. La discusión que se abre ahora es cómo sostener ese ritmo y ganar participación en un mercado internacional con más actores, donde los números del primer semestre de 2026 fijan el nuevo punto de partida.